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La presencia militar de las potencias coloniales europeas y norteamericana en territorios   invadidos o utilizados como enclaves estratégicos, ha traído consigo diversas políticas y medidas orientadas a debilitar le estructura moral de las poblaciones nativas.

No se trata de un fenómeno nuevo, nos basta con recordar las denuncias de Louis Massignon sobre el tráfico de mujeres y la "legalización" de la prostitución (y las redes de las que se alimenta) por parte de los franceses en la Argelia y el Marruecos colonial. Con el supuesto objetivo de combatir la homosexualidad entre los soldados ocupantes, Massignon nos relata cómo las autoridades civiles y militares coloniales fueron organizadoras y socias en el negocio de la prostitución, el secuestro y la trata de mujeres.  Incluso el islamólogo francés menciona el caso del General inglés "…Allemby,  que en 1917, en Jerusalén, cuando inquieto por el progreso de la homosexualidad entre sus tropas, infligió a la Ciudad Santa la vergüenza sin precedentes de esta institución prohibida por la Biblia" (1) .

Las consecuencias de estas prácticas se suman por lo general (sobre todo cuando nos referimos a invasiones) a los abusos a los que las mujeres locales ya han sido sometidas en los primeros momentos del avance colonial. La Historia está repleta documentos que testimonian violaciones y vejaciones a la población femenina local por parte de los invasores. Sin embargo, y sobre este punto nos detendremos, en los últimos años hemos asistido a nuevas y más brutales metodologías de opresión en las cuales la violencia sexual se ha constituido como una de las principales   armas del ocupante. No nos encontramos ya frente a los ataques consentidos por las autoridades invasoras, ni ante medidas orientadas a mantener "animadas" a las tropas foráneas, estamos haciendo referencia a políticas perfectamente diagramadas y ejecutadas contra la población civil local afectando fundamentalmente su integridad sexual y moral.

Sin dudas, el accionar de las fuerzas serbias en territorio bosnio durante la década del noventa constituye el ejemplo más claro de lo que estamos analizando. "Lo que ha hecho y hace trágicamente inédita la violación en Bosnia es que se trata de una cosa que ha sido pensada y usada - y esta es la trágica novedad - como arma de guerra en una lúcida y precisa estrategia militar practicada por primera vez en la historia de la humanidad y en este conflicto de tropas regulares e irregulares del ejército serbio operantes en Bosnia"(2) . A mediados de 1994 en número de mujeres bosnias violadas y torturadas por las fuerzas serbias ascendía a sesenta mil.

Estas metodologías que emplean la vejación con propósitos militares han encontrado  partidarios y continuadores en otras latitudes, y en todas ellas nuestros hermanos y hermanas han sido el objetivo predilecto. En Irak, tras la ocupación norteamericana, la perversión del invasor ha conseguido llevar estas técnicas a nuevos  niveles de crueldad. Lo que en Bosnia se ejerció contra la población femenina, en Irak se ejecuta contra niños y adolescentes de ambos sexos. El periodista Sherwood Ross de True Blue Liberal informa que "según diversos informes publicados, Estados Unidos ha venido deteniendo a miles de menores de edad desde que invadió Irak en 2003, muchos de los cuales han sufrido torturas y abusos sexuales. Las cifras sobre el número de niños tras las rejas varían. Algunos estiman que llegan hasta 6.000."(3)  Nos encontramos frente a una práctica perfectamente planificada por la administración norteamericana, tal como queda de manifiesto en la información que nos brinda el abogado iraquí "Sahar Yasiri, representante de la Federación de Prisioneros y Detenidos Políticos,  quien manifestó en una entrevista que hay más de 400.000 detenidos en Irak que se encuentran repartidos en 36 prisiones y campos de detención, y que el 95% de las 10.000 mujeres presas han sido violadas. Los niños, dijo, "sufren torturas, violaciones y hambre" y desconocen la causa por la que fueron arrestados. Añadió que los niños fueron víctimas de arrestos "indiscriminados" que no "tienen base legal alguna"(4).  Los sucesos que se hicieron públicos en la cárcel de Abu Ghraib no fueron producto de los excesos de las tropas estadounidenses que escaparon del control de la superioridad, fueron sólo una muestra apenas de lo que ocurre planificadamente en todo el territorio iraquí.
Sevko Omerbasic, Presidente de la Comunidad Islámica de Croacia - Eslovenia, ha definido a la violación como "el asesinato del alma"(5) . El dirigente musulmán enfatiza el grado de indefección en el que se encuentra la victima tras la violación en lugares en los que, por la guerra, tampoco existe una estructura psico-sanitaria que pueda brindarle la contención necesaria. Tal como sostiene la Dra. Christine Doctare, de la Organización Mundial de la Salud, lo que los ocupantes intentan conseguir en sus víctimas mediante las vejaciones sexuales es "la destrucción de su personalidad, (…) la degradación frente a sí mismo"(6) . Llevado este objetivo a grupos poblacionales más amplios, lo que se pretende es la destrucción moral de las sociedades locales a partir del ataque sistemático a la integridad física, a la intimidad  y a la dignidad  de los pueblos bajo ocupación. La violencia ejercida masivamente contra los niños procura además la destrucción temprana de la personalidad en un segmento de la población que, tarde o temprano, habrá de volver a sus respectivos espacios sociales con la carga de tamaña tortura y sin la posibilidad cierta de que reciba ayuda médica o psicológica alguna.

Estas estrategias, ensayadas y perfeccionadas sobre nuestros hermanos, forman parte de un nuevo arsenal colonial destinado a minar, desde la raíz, las resistencias populares al avance de los intereses coloniales de las potencias europeas y norteamericana.


Notas:

1-MASSIGNON, L. Palabra dada. Ed. Trotta,  Madrid, 2005. Página 214.
2-Violación de mujeres en Bosnia: racismo serbio en acción. Publicación de la Asoc. De Amistad Argentino Bosnia. Buenos Aires, 1993. Página 9.
3-El artículo completo en su idioma original puede leerse en www.trueblueliberal.com/2008/11/08/us-and-allies-tortured-kids-in-iraqi-prisons/
4-Ibid. La cursiva es nuestra.
5-Violación de mujeres en Bosnia: racismo serbio en acción. Publicación de la Asoc. De Amistad Argentino Bosnia. Buenos Aires, 1993. Página 27
6-Ibid. Página 94


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