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Rafael Lara-Martínez
Tecnológico de Nuevo México
Desde Comala siempre

Al discutir el concepto de "identidad", hay que exigir cierto rigor filosófico y científico.  Hacia la segunda década del siglo XXI, ni la literatura ni las ciencias sociales pueden ignorar el concepto matemático, homónimo" de igualdad ("=").  La exigencia establece que un debate sobre la identidad se explique según los postulados de un concepto estricto de "=" irreconocido.  Me concentro en el aporte del austríaco Ludwig Wittgenstein (1889-1951) y del alemán Gottlob Frege (1848-1925).  Interpreto la cultura náhuat y sus mitos  -la identidad de Venus- según exigencias filosóficas que rigen la ciencia contemporánea desde finales del siglo XIX.

Las ideas de Wittgenstein y Frege sobre la identidad (=) las ilustro con el concepto náhuat de Nextamalani para Venus.  En primer lugar, analizo la etimología del nombre propio del planeta.  En seguida, estudio su imagen femenina muy distante de la figura clásica de Quetzalcóatl que cualquier historiador restituiría por documentos antiguos.  Asimismo, examino el conflicto que opone a Venus con las estrellas, sus hermanas menores, y un apelativo que las relaciona a los dedos de la mano, al maíz y a la aritmética.  Al final del escrito, reproduzco un breve mito transcrito por el antropólogo alemán Leonhard Schultze-Jena en 1930.

La variación entre tradición oral y letrada expresa los conceptos de sentido y referencia de Frege.  Nextamalani y Quetzalcóatl referirían el mismo astro, Venus, pero con un sentido radicalmente distinto.  A lo sumo, por síntesis intelectual, ambos nombres manifestarían facetas diversas del mismo planeta cambiante, matutino y vespertino.  Su distinción temporal remitiría tal vez a géneros tan disímiles como el paso de la noche al día, lo femenino, viceversa, del día a la noche, lo masculino.  Acaso en esta conjunción de los opuestos -que el breve relato no justifica- se hallaría la totalidad mutante del planeta. 

I.  Identidad entre sentido y referencia
I.  1.  Wittgenstein
Para Wittgenstein, "identity is the very devil (la identidad es el verdadero diablo)", ya que plantea un problema insoluble, el problema fundamental de la lógica.  Lo que sociólogos, políticos y literatos resuelven en un solo gesto simple -"esto somos"; "esto es lo nuestro"; "El Salvador (sv) es esto"- el filósofo analítico lo problematiza.  Hay que interrogar la ecuación "sv = x", literariamente, "El Salvador es x/esto", la cual le atribuye una identidad, una propiedad necesaria, a la entidad bajo escrutinio. 

"La identidad no afirma nada de los objetos".  No aclara "su significación", ni tampoco su "existencia".  En oposición a la ley de Leibniz, Wittgenstein declara el absurdo que significa "a = a", "El Salvador es El Salvador".  Se pregunta si dos cosas - "sv" y "x"- son iguales, poseen las mismas propiedades, serían talvez la misma cosa, por lo cual resulta innecesario expresar su identidad.  Tal vez, continúa la interrogación, resulta posible que existan dos cosas con propiedades idénticas, sin ser la misma cosa. 

En ambos casos -"a = a", identidad a sí; y "a = b", identidad de dos cosas"- se profiere un absurdo.  Tanto "sv = sv" como "sv = x" son inútiles -científicamente hablando- y nos remiten a una metafísica que la filosofía analítica anhela erradicar.  Ligada íntimamente a la existencia misma de una entidad (sv), la noción de identidad apela a un "teoría metafísica de la individuación", a una simple "co-presencia" de la entidad en cuestión (sv) y la propiedad identitaria (x) que se le atribuye por medio de la cópula (=).  Sin embargo, esta noción "metafísica", ideológica, de identidad se halla vigente en literatos y en quienes se reclaman científicos sociales. 

I.  2.  Frege
Según un antecesor del filósofo austríaco, el matemático Frege, en "sv = x", las maneras de nombrar, "x, y, z…", no conciernen sólo a la entidad misma.  Atribuir propiedades identitarias no "designa necesariamente un conocimiento propiamente dicho".  Define la manera singular según la cual un sujeto se expresa arbitrariamente de la entidad en cuestión. 

Por ello, dos ecuaciones disímiles "sv = x" y "sv = y" no nos informan de lo que "es/=" El Salvador en sí.  En cambio, nos enteran, de las subjetividades que lo identifican en cuanto tal.  Es posible que ambas expresiones sean "falsas" -carezcan de referencia- pero su sentido cultural siempre resulta pertinente para definir identidades sociales o nacionales en pugna. 

A ninguna de esas propiedades parciales ("x", "y") se aplicaría la máxima "son iguales los que se pueden sustituir mutuamente, dejando a salvo la verdad" (Leibniz).  La presunta igualdad no determina la identidad entre ambos términos, sino especifica la subrepticia sustitución del primero (sv) por el segundo (x, y…).  Para Frege, el sentido no es la referencia, por lo cual si "4 + 1" y "3 +2" poseen el mismo referente, "5", son dos maneras de hablar de lo mismo.

A nivel del sentido no son iguales ("4+ 1 ? 3 +2"); "no contienen el mismo pensamiento".  Como tampoco son idénticas las frases "estrella matutina (Nixtamalero)" y "estrella vespertina", aun si ambas refieran a "Venus".  Sólo al primer término -lucero de la mañana- se le atribuye la expresión popular antes anotada.  Argüir que "4 + 1 = sv" -en cambio, "3 + 2 = sv"- delimitaría dos grupos políticos en contienda por apropiarse el "sentido" de lo nacional, por reducirlo a su proyecto exclusivo.

La dualidad de sentido -dos enunciados verdaderos sobre el mismo objeto- delimitarían identidades sociales contradictorias.  La identidad nos confronta a lo "indiscernible", ya que el sentido se sustrae de toda marca de veracidad.  El carácter de verdad o falsedad resulta indiferente para la cuestión de la identidad, "sv = x".  De la identidad como igualdad y semejanza -creencia ideológica, política y literaria- "la lógica actual" nos obliga a visualizar un reemplazo, una sustitución y transformación del objeto que se nombra. 

Lógicamente, "sv = x" enuncia la exigencia por considerar la propiedad "x" como primordial, única de la entidad en cuestión.  Su simple declaración descalifica cualquier otro atributo ("y", "z"…) o, al menos, lo juzga secundario e irrelevante para su identidad.  Todo debate sobre la identidad sería tan infinito como las múltiples maneras de referir un número cualquiera (5 = 1+2+2 = 3+2 = 4+1 = ½ + 4 ½ =…). 

Todo enunciado de identidad resulta selectivo al confundir una perspectiva particular de definir un objeto, El Salvador, con las innumerables variaciones que lo caracterizan.  Toda idea de identidad confunde un sentido específico con la referencia.  Por ejemplo, todas las historias de la literatura salvadoreñas ignoran las literaturas indígenas nacionales y los afamados "turnos del ofendido" jamás le conceden la palabra a las otras lenguas nacionales aparte del español.  Igualmente, ni idiomas ni culturas indígenas se consideran esenciales para una "filosofía latinoamericana".  Sin embargo, historia literaria, poesía y filosofía se reclaman abarcadoras, conclusivas y críticas con respecto a lo nacional. 

A continuación, analizo un enfoque particular de percibir el planeta Venus, exclusivamente como estrella matutina o lucero de la mañana, al igual que un campo de asociaciones que relaciona la mano al maíz, al número y a la estrella.  Se trata de un sentido propio que funda una cultura regional salvadoreña irreconocida.   

II.  Ne Nextamalani
"El nombre de la estrella de la mañana es Nextamalani.   Nexti es "ceniza" cuya acepción más cercana corresponde a té-nex, "ceniza de piedra" o "cal" que se le agrega al maíz para esponjarlo y ablandarlo.  Támal es la masa de maíz.  Con la estrella de la mañana se levantan las mujeres a moler el maíz para echar tortillas".  El sufijo -ni es agentivo; describe a la persona que ejecuta la acción verbal.  Acaso la glosa literal sería "ceniza/cal (pedregosa) de/para amasador(a)", "amasador(a) de ceniza/cal pedregosa" o "molendera de ceniza pedregosa" (véase náhuatl: nextamalli, "especie de pan, de nexti, tamalli", Rémi Siméon, 1977: 345 y Molina, 1571: 71, nextamalloa, "bebida de cacao que le echaron mucha harina de maíz" y nextli, "ceniza"). 

Su nombre propio implica una actividad netamente femenina -preparar el maíz para las tortillas- a la vez que la enlaza a una hora específica del día.  Se trata de un doble condicionamiento del sentido que modula toda referencia al planeta según la tradición oral y popular.  Venus semeja a una molendera que se despierta temprano a cumplir su labor de proveer el sustento básico para la alimentación del grupo social: la tortilla de maíz. 

La idea de asociarla a la figura de la Serpiente Emplumada resulta tan ajena a la tradición transcrita en el breve relato final, como sería impropio vincularla a una actividad laboral vespertina y masculina.  Más aún la tortilla de maíz describe el plenilunio, a la Luna en su fase llena.  Taxkálu(a) significa "tortear, hacer tortillas", al igual que "Luna llena" con implicaciones de tabú sexual y de nacimiento de varón.  Este nuevo giro hace de Venus una colega entrañable de la Luna, ante todo en su plenitud. 

Por brotar de un "pantano" o lodo acuoso -se púlul uan at, "un lodo con agua"- Schultze-Jena asocia el lugar con Tula o "lugar de carrizos" (renglón 1).  Forzadamente, identifica la estrella matutina con Quetzalcóatl, aun si su figura no coincide con el Dios mesoamericano del centro de México.  "Su apariencia era idéntica a la de la Luna.  Tiene un cuerpecito y también tiene una faldilla" (renglón 2). 

Habría una tensión irreconciliable entre la tradición histórica letrada y la indígena oral.  La primera concibe el planeta como héroe civilizador clásico, mientras la segunda lo percibe como figura femenina cercana a la Luna.  A lo sumo, de reconciliarse, se trataría de dos facetas alternativas del mismo astro el cual, a semejanza del satélite, posee fases cambiantes: matutina la una; vespertina la otra.  Sin embargo, en el relato adjunto no hay evidencia para identificar a Venus con el héroe tolteca.  Toda idea de identidad fluida y mutante -paso de lo matutino a lo vespertino, de Nextamalani a Quetzalcótal, de lo femenino a lo masculino- sería pura elucubración.

No obstante, su semblante de molendera hacendosa no la dispensa de provocar desastres y enfermedades.  Específicamente, Venus envía "la viruela" al arder, debido a los conflictos generacionales que la oponen a las estrellas menores (renglón 8).  Es posible que esta catástrofe guarde el recuerdo de la aparición de un cometa "descubierto hacia 1877", el cual a simple vista se observa en el territorio salvadoreño (quizás el cometa Blanpain o D/1819W1 (1876), según Jorge Colorado, brillando muy cercano a Venus).   

III.  Las estrellas
Aun si el nombre de "estrella", sítal/siital, no aparezca en el texto transcrito, asombra que el náhuat utilice un término metafórico para denominar a todo lucero distante que se percibe como "fijo" en el firmamento.  En oposición al planeta más luminoso, las estrellas distantes se llaman mapípil.   Literalmente, este término se glosa "mano-hijo", es decir, "dedo" o "hijo de la mano".  Según Schultze-Jena, la metáfora la justifica la emisión de rayos luminosos que se dispersan en abanico a semejanza de los dedos de la mano.  "G-idá-ket se ma-pípil, vieron una estrella/un hijo de la mano (lo/a-ver-pretérito/plural un(a) mano-hijo)" (Texto III, renglón 66).

Esta asociación estrella-dedo funda una unidad de sentido inédita en el náhuatl del centro de México (Molina, 1571: 52 y Rémi Siméon, 1977: 255, "mapilli, dedo de la mano", sin referencia a la estrella).  Más aún, alrededor de la mano, el náhuat funda un universo de sentido muy particular.  La mano (imei) fundamenta un sistema quintesimal (5) que despliega una aritmética distinta a la mesoamericana general, vigesimal ((20).  Este sistema quintesimal lo desarrollo en un artículo por venir sobre "Aritmética náhuat"). 

La correlación mano-cuenta quintesimal inaugura un vínculo estrecho entre lo concreto, partes del cuerpo, y lo abstracto, la aritmética y su noción de número.  Además, el término que traduce la noción de "numerar" -púal/puwal- significa también "cinco mazorcas" (náhuatl, pohua, "contar, relatar proceso e historia, ser soberbio"; pohualli,  "unidad vigesimal", Karttunen, 1983: 201-202; sin implicación a la mazorca). 

Por este complejo juego de asociaciones, el náhuat crea un universo de sentido tan particular que carece de correspondencia inmediata en su pariente más cercano, el náhuatl del altiplano central de México.  A nivel poético, los dedos de la mano semejarían mazorcas cuyo anhelo consiste en asir las estrellas y la abstracción platónica del número.  Maíz, rayos estelares, luminosos lejanos, y aritmética, destellan como emanaciones de la yema de los dedos. 

A nivel cultural, el náhuat conforma un orden cósmico.  Se trata de una armonía entre diversos ámbitos naturales, concretos y abstractos.  Como medida del universo, el cuerpo humano se proyecta al mundo agrícola, en particular al maíz o grano básico, para alzarse hacia el cielo estrellado y la aritmética pura. 

IV.  De la cultura como sentido
Entiendo por cultura un sentido específico de referir el mundo material y las ideas abstractas.  El sentido prevalece sobre la referencia directa.  Los hechos se hallan recubiertos por la manera singular en que un grupo social habla de esa realidad factual.  En términos de Frege, siendo imposible referir la multiplicidad de factores que caracterizan un objeto cualquiera -cinco (5), una cuenta, una mano… por ejemplo- toda cultura ofrece una selección, hasta cierto punto arbitraria, de esa combinatoria infinita (3+2 = 4+1 =…).  Empero, a partir de la opción única, se construye una armonía que se juzga natural e intrínseca al objeto nombrado. 

En particular, fundado en el ciclo mitológico náhuat más complejo, para Venus establezco lo siguiente:

1)    Venus se percibe como estrella matutina o lucero de la mañana sin referencia alguna a su actividad vespertina la cual queda por descubrir.
2)    Su nombre propio, Nextamalani, fundamenta esta percepción, a la vez que le confiere una actividad laboral específica y una figura antropomórfica particular. 
3)    Venus se concibe como "amasadora" o "molendera" de "ceniza" o "piedra caliza",  la cual se emplea en la preparación del maíz para las tortillas.  En la tradición oral de 1930, sería una figura más cercana a la "tortillera" que a la letrada que la imagina como Quetzalcóatl.
4)    Por su quehacer de "tortear o hacer tortillas", taxkálu(a), existiría una correlación estrecha entre Venus y la Luna llena cuyo nombre calca ese alimento cotidiano.
5)    Venus aparece como mujer con falda que pertenece a una generación mayor que la de sus hermanas menores o estrellas lejanas.
6)    Existe un conflicto generacional, casi guerrero, que opone a Venus y a las estrellas.
7)    De esta conflagración se suceden desastres naturales y enfermedades que afectan a los humanos, tal como la viruela.
8)    Toda estrella lejana, sítal o siital, se concibe también como mapípil, "dedo o hijo de la mano", apelativo que la vincula al cuerpo humano como si fuese posible establecer un orden único entre anatomía y cosmología.
9)    Para expandir esta primera correspondencia, los mismos dedos de la mano o rayos luminosos que emanan de una estrella nombran a la mazorca y sirven de base numérica quintesimal (5) a la aritmética náhuat.
10)     Así se establece una armonía cósmica absoluta entre anatomía, agricultura, aritmética y cosmología, todas esas esferas agrupadas alrededor del concepto de mano y sus cinco dedos irradiantes. 
11)     El conjunto de estas asociaciones funda una cultura regional con un sentido específico cuyo carácter integral está aún por determinarse.  Los Mitos en la lengua materna de los pipiles de Izalco en El Salvador (1930-1935) que recopila Schultze-Jena representan sólo el primer paso hacia un estudio más riguroso de una de las lenguas y literaturas indígenas olvidadas del país.  Su "turno de ofendido" está a la espera de enunciarse. 
12)     En suma, toda identidad es un sentido que ninguna referencia directa ni reconstitución historiográfica pueden sustituir.  Venus ya no sería (sólo) Quetzalcóatl sino Nextamalani.  En su defecto, quedarían por explorar las conexiones culturales y mitológicas entre ambas figuras del sentido con una referencia planetaria común.    

V.  Texto náhuat y traducción
La presentación del relato prosigue una estratigrafía a tres niveles: 1) texto náhuat, 2) traducción poética y 3) traducción lingüística literal con notas explicativas a ciertos términos náhuat claves.
V.  1.  Texto náhuat
Sobre las estrellas
La estrella matutina
Ne nextamalani yaja ne tagat-ki achtu, tagat-ki tik se púlul uan at, ne pej-ki gisa. (1)
Kuaguni yaj-ket ta-chía-t uan g-idá-ket kenaya ken gi/ga-i tachalis ne metsti: ga gi-pía i ueka-chin uan gi-pía i kuei-chin nusan. (2)
Pej-ki yaui kan ga g-ítsk-ik ne metsti, ga-né yaj-ki nusan. (3)
Ne xupan gisa ga peina. Uan ga tajku túnal ueli mu-ida nusan: mal(ina) tajku túnal, nesi ixtak-chin. (4)
Ne tunalku nesi ga tayuuaya. (5)
Estrellas fijas
Ini eui yaja ne tagat-ki achtu; ne chij-chichin tagát-ket tipan.  Tagát-ket kan-san uan kenaya yáuit g-itskia-t ne uei. (6)
El cometa
Yaja, kan-né mu-itskía-t uan kan-né mu-ma-t, ueli g-itsk-ía tit: táta-k ini nextamalani,. (7)
Kuaguni kan támi-k tata, kuaguni pej-ki ne kuikuili. (8)
Naka-ket kaj-kal uaj-uák-tuk, muchi in tekuyu mikí-ket.  Naja ni-g-ída-k, kuak ini nextamalani táta-k, - gi-chíua ume púal uan tajku séyuk naui ijpak xíuut. (9)

V.  2.  Traducción poética
Sobre las estrellas
La estrella matutina
Venus, la estrella matutina o Nixtamalera, es la que nació primero.  Nació de un pantano enlodado con agua.  De ahí comenzó a emerger. (1)
En seguida fueron a observarla y advirtieron que su apariencia era idéntica a la de la Luna.  Tiene un cuerpecito y también tiene una faldilla. (2)
Comenzó a desplazarse en dirección de la Luna y hacia Ella se trasladó. (3)
En invierno sale al amanecer.  Y al mediodía es posible observarla.  También gira al mediodía cuando aparece como un objeto blanquecino. (4)
En el verano, se evidencia de noche. (5)
Estrellas fijas
Esta gran estrella nació primero.  Las pequeñas nacieron por último.  Nacieron en el mismo lugar e igualmente ansían atrapar a la grande. (6)
El cometa
Al capturarse, se golpean entre sí y es posible que se quemen mutuamente.  Un día ardió la Nixtamalera. (7)
Al terminar de arder, se inició la viruela. (8)
Quedaron casas derruidas y todos sus dueños muertos.  Yo mismo observé arder a Venus, hace cincuenta y cuatro años. (9)

V.  3.  Traducción lingüística literal
Sobre las estrellas
La estrella matutina
Artículo/demostrativo Venus ella artículo/demostrativo nacer-pretérito primero, nacer-pretérito de/en un pantano/lodo compañía agua, artículo/demostrativo comenzar/iniciarse-pretérito/plural sale. (1)
Luego/entonces ir-pretérito/plural algo-observan compañía lo-ver-pretérito/plural igual cómo razón su apariencia artículo/demostrativo luna: razón lo-tiene su cuerpo-diminutivo compañía lo-tiene su refajo-diminutivo también. (2)
Comenzar-pretérito van donde/cuando razón la-agarrar-pretérito artículo/demostrativo luna, razón-artículo/demostrativo ir-pretérito también. (3)
Artículo/demostrativo invierno/lluvias sale razón temprano.  Compañía razón mitad/medio día/sol posible reflexivo-ve también: gira mitad día/sol, se-evidencia/aparece blanco-diminutivo. (4)
Artículo/demostrativo verano se-evidencia/aparece razón noche. (5)
Estrellas fijas
Esta grande ella artículo/demostrativo nacer-pretérito primero.  Artículo/demostrativo reduplicación-pequeño nacer-pretérito/plural último.  Nacer-pretérito/plural donde-mismo compañía igual van lo-agarran artículo/demostrativo grande. (6)
El cometa
Él/ella/esto, cuando-artículo/demostrativo reflexivo-agarran compañía cuando-artículo/demostrativo reflexivo-dan, posible lo-agarra fuego: arder-pretérito este/a Nixtamalera/Venus. (7)
Luego/entonces terminar-pretérito arde, luego/entonces comenzar/iniciarse-pretérito/plural artículo/demostrativo viruela. (8)
Quedar-pretérito/plural reduplicación-casa reduplicación-seco-participio/perfectivo, todo su dueño/padre morir-pretérito/plural.  Yo yo-lo-voy cuando este Nixtamalera/Venus ardió, -lo-hace dos cuentas compañía mitad otro cuatro encima años. (9)
Notas a renglón número
(1)  Nótese la homonimia entre el verbo "nacer/parir", taga/takati, y la palabra para "hombre", tagat/ta(a)kat", como si "hombre significara "el nacido/el que ha nacido"
(3)  Tachalis, "el ser (de una persona), la forma de uno, la apariencia, la clase de cara de uno", Campbell, 1985: 433.
(9)  Nótese la expresión aritmética para cincuenta y cuatro años, ume púal uan tajku séyuk naui ijpak xíuut, la cual literalmente se glosa 2 x 20 + 20/2 + 4 años = 54 años. 


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