Menu

Nos preguntamos, por Dios, por qué habéis venido hasta nosotros;

somos pobres

y bandoleros

y pescadores de un pescado que no satisface nuestras necesidades diarias

y polinizadores de palmeras, a veces.


Nuestras casas son

lana,

o caña,

o barro con techos de hoja de palmera, a veces.


Nuestra ropa

es una,

sin colores,

ni cortes ni formas,

sin cinto...

Incluso estamos desnudos, a veces.


Entonces,

por Dios, ¿por qué habéis venido hasta nosotros?

¿Os gustan, de verdad, las palmeras y el desierto?

¿Os gustan las casas de lana,

y nuestra ropa,

y el barro techado?


No nos queda,

a nosotros, los desollados, más que mostrar la blancura de los huesos.


No os damos,

os rogamos...

Procedente de la colección titulada Yawmiyyat asir al-Qalaa (Diario del prisionero del castillo), Saadi Yúsef, Damasco 2000.


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

No se permite bajo ningún criterio el lenguaje ofensivo, comente con responsabilidad.

 
Top