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Por Ángel Horacio Molina*:
Desde la creación del Estado de Israel en mayo de 1948, el movimiento palestino se ha visto influenciado por las diferentes corrientes políticas que sucesivamente hegemonizaron el imaginario político  en el mundo árabe.

Las distintas organizaciones armadas palestinas (su formación y grado de apoyo entre la población) dan cuenta de tendencias que van desde el nacionalismo laico, pasando por el panarabismo y el “socialismo árabe”, hasta el panislamismo. Esta última corriente está representada actualmente por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) y la Yihad Palestina que, ante la decepción de los palestinos por los inexistentes beneficios de los acuerdos de Oslo (encarados por la Organización para la Liberación de Palestina), concitan la simpatía de un sector cada vez mayor de la sociedad árabe palestina.

A continuación intentaremos un rastreo de los que, consideramos, son los principales movimientos, acontecimientos históricos, y postulados que sirven como referentes a estas dos organizaciones armadas del Islam.

Es necesario tener en cuenta, antes de empezar a desarrollar el tema propuesto, que si bien Yihad Palestina y Hamas son organizaciones que responden a distintos líderes y que cuenta cada una de ellas con sus propios brazos armados, ambas comparten sus objetivos principales a largo plazo: la creación de un Estado islámico palestino y la destrucción de la entidad sionista.

Según expresa Ziad Abu Amr (1) , profesor de la universidad palestina de Bir Zeit, las diferencias entre las dos organizaciones mencionadas no son doctrinales o epistemológicas, sino que emanan de una interpretación diferente de la doctrina en lo que respecta a los temas políticos y sociales.

Por lo tanto habremos de concentrarnos en tres puntos de referencia a saber: la importancia de Los Hermanos Musulmanes, la revolución iraní de 1979 y la emergencia y consolidación de Hizbullah como movimiento  islámico de resistencia en el Líbano.
   

Los Hermanos Musulmanes

Fundada en 1927 en Egipto por Hasan al Banna, esta organización se constituye en el antepasado común, aunque no siempre en el referente único, de todos los movimientos islámicos sunnitas que habrán de surgir en el mundo árabe. De hecho, tanto Yihad como Hamas tienen sus raíces en Los Hermanos Musulmanes que actúan también en Palestina, organización de la que se separaran en 1980 y 1987 respectivamente.

La Hermandad es una asociación de tipo moderno que recluta adeptos entre los "cuadros” medios urbanizados y escolarizados lo que le ha permitido contar con un cierto numero de pensadores destacados que han ido radicalizándose a medida que se intensificaba la represión  sobre la organización.

Bruno Etienne (2) señala que debido a que La Hermandad se ha extendido tanto por el Magreb como el Mashreq árabe, las estrategias políticas adoptadas en cada uno de los países varían de acuerdo a las coyunturas particulares en las que deben actuar. Así, mientras en Egipto la organización se presenta como un movimiento de predicación que condena el recurso de la violencia, en Jordania actúa como partido político y en Siria no dudó en levantarse en armas contra el gobierno de Hafiz Al Assad en 1982 (en este último caso la represión desatada por el ejército sirio en la ciudad de Hama dejó un saldo de entre 20.000 a 30.000 muertos según las diferentes versiones).

Quizás los aportes más importantes a nivel teórico de la organización hayan sido los realizados  por Sayid Qutb en dos obras redactadas durante los últimos años de su vida: Bajo la egida del Corán y Siguiendo los rastros.  La originalidad del pensamiento de Qutb consiste en establecer una disociación radical entre el Islam y el conjunto de otras sociedades de su tiempo, incluso aquellas que se reclaman musulmanas. El mundo árabe e islámico que ve Qutb es, entonces, sólo yahiliya; término que en el vocabulario islámico designa el período de “ignorancia” y “barbarie” anterior a la predicación del Profeta Muhammad (PBD) y que es empleado por Qutb para caracterizar a las sociedades del siglo XX, opuestas, desde su óptica, a la esencia del Islam. El verdadero musulmán deberá, por lo tanto, luchar por la destrucción de la yahiliya y construir sobre sus ruinas un Estado islámico, siguiendo el ejemplo del Profeta Muhammad en Medina (el primer antecedente de un Estado islámico en el 622 de la era cristiana). Qutb hablaba de una “vanguardia islámica”, sin la cual el renacer del Islam sería imposible; precisamente Yihad palestina se considera a sí misma esa vanguardia.

Ejecutado en 1966, Qutb no llegó a ver la influencia decisiva que los conceptos sistematizados por él ejercieron sobre un amplio abanico de organizaciones islámicas sunnitas que se constituyeron años más tarde. Tanto Hamas como Yihad reconocen entre sus principales referentes intelectuales tanto a Sayid Qutb como a Hasan Al Banna haciendo uso permanente de sus elaboraciones teóricas en sus comunicados.


La revolución islámica de Irán.

A pesar de que la influencia de la revolución islámica ocurrida en febrero de 1979 en Irán ha sido minimizada por algunos intelectuales musulmanes sunnitas, lo cierto es que el triunfo de un movimiento iraní tuvo un fuerte impacto en las organizaciones  armadas de todo el mundo islámico.

Prueba de ello es que a pesar de que si bien Hamas y Yihad son grupos sunnitas, ambos han asistido en innumerables ocasiones a las conferencias auspiciadas por el gobierno de Teherán en favor de la causa palestina; incluso los dos adoptaron como día de Al Quds (“La Santa”, nombre con que los musulmanes designan a Jerusalem) el último viernes del mes sagrado de Ramadán, tal como lo recomendara el Ayatollah Jomeini.

De las organizaciones mencionadas es Yihad palestina la que más fervientemente adhiere a los postulados de la revolución iraní. Ya en 1979, un año antes de la creación de Yihad, Fathi Al Shqaqi, su fundador (asesinado por Israel en Malta el 29 de octubre de 1995), publicó un libro titulado Jomeini, la solución islámica y la alternativa. La Yihad percibe la revolución iraní como el comienzo de un cambio sustancial en las relaciones de poder en el mundo islámico y considera a Irán como el país que más ayuda presta a la causa palestina.

A partir de la irrupción de la Intifada, y con la creación de Hamas, los Hermanos Musulmanes mostraron una actitud cada vez más favorable hacia Irán; si bien es necesario recordar que los mismos habían sostenido que  durante la guerra Irán- Irák (más precisamente con la contraofensiva iraní que avanzó sobre territorio iraquí), Irán se había alejado de los principios islámicos, sin poder establecer un Estado islámico ejemplar. Este planteo fue cuestionado por Yihad quién acusó a la Hermandad de ampararse en la disputa entre shiitas y sunnitas como pretexto para adoptar una postura hostil hacia la revolución iraní, a pesar de que la mayoría de los movimientos de resistencia mostraron sus simpatías hacia la misma.


Consolidación de Hizbullah.

Los orígenes de esta organización podemos encontrarlos en el Movimiento de los Desheredados dirigido desde comienzos de la década del ’70 por el Imán Musa Sadr, quien, apelando a la afirmación nacional libanesa, llamaba a participar a la población shií en la guerra contra Israel y a ejercer la fuerza necesaria ante las instituciones nacionales para que sus demandas sean satisfechas. Como bien señala Michel Wieviorka, a partir de los años 1976-77 esta configuración inicial entra en crisis y se asiste a la descomposición del movimiento. La guerra civil, la presencia cada vez más evidente de los sirios, las tensiones con los palestinos (exacerbadas por las represalias de los israelíes en territorio libanés), la desaparición de Musa Sadr en suelo libio, generan nuevas realidades que impactan sobre la resistencia libanesa. A los factores precedentes habrá de añadirse el ejemplo y la influencia activa de la revolución iraní a partir de 1980, todo lo cual hace que el movimiento shií se bifurque y cuente, en adelante, con dos caras: Amal y Hizbullah. Algunos autores libaneses contrarios a Hizbullah (y con el objetivo de presentarlo como un actor “extraño” en la política libanesa) han ubicado el origen del mismo en la llegada, entre 1982 y 1983, de alrededor de 50 pasdaranes (Guardianes de la Revolución) iraníes al Líbano (más específicamente a las comunidades shiitas del sur); sin embargo, el proceso de formación de esta organización es, como vimos brevemente, bastante más complejo (reconociendo, de todas maneras la permanente colaboración iraní en hombres y equipos).

Lo que nos interesa rescatar en este punto, no es la historia de Hizbullah sino la influencia que ha tenido en el movimiento islámico palestino la gradual consolidación de esta organización que ha pasado de ser una de las tantas fuerzas armadas de resistencia a constituirse en el único grupo autorizado por el propio Estado libanés a defender en nombre de toda la nación el sur del país.

Las técnicas utilizadas por Hizbullah para establecerse en las poblaciones libanesas y movilizarlas son similares a las empleadas  por Hamas y los Hermanos Musulmanes en Palestina; se procura la creación de una importante red de instituciones sociales de beneficencia, religiosas, políticas, deportivas y culturales a partir de las cuales los postulados de estas organizaciones islámicas son difundidos y que, fundamentalmente,  permite ofrecer espacios reales de contención y desarrollo a las poblaciones oprimidas. La efectividad de esta metodología se puso de manifiesto especialmente con las última grandes incursiones israelíes sobre el Libano (2006) y  sobre Gaza (2008 – 2009) donde la destrucción indiscriminada de instituciones sociales libanesas y palestinas relacionadas con Hizbullah y Hamas, respectivamente,  no hizo más que consolidar a estos movimiento de resistencia ante los ojos de una población civil que veía impotente la inacción de la comunidad internacional y de buena parte de los gobiernos y organizaciones árabes frente a la brutalidad sionista(3).

Con la retirada de  las fuerzas israelíes de ocupación de la mayor parte del sur del Líbano el 25 de mayo del 2000, la legitimidad de Hizbullah, con sus tácticas político-militares,  se consolidó definitivamente ante los ojos de las organizaciones armadas de todo el mundo islámico, entre las que se encuentran por supuesto, Hamas y Yihad. Clara muestra de lo que afirmamos son las reiteradas declaraciones emitidas por el líder de Hizbullah a través de la cadena Palestina Libre en las que manifiesta el apoyo incondicional, tanto en el terreno político como militar, a las dos organizaciones islámicas armadas de Palestina y las felicitaciones que ambos movimientos hicieron llegar a Hizbullah luego de la retirada sionista.

La impecable resistencia que lideró Hizbullah a la invasión que Israel desencadenó sobre el Líbano en 2006, proyectó a todo el mundo los logros del movimiento encabezado por Sayyid Hasan Nasrallah, exponiendo los crímenes contra la humanidad que las tropas israelíes cometieron en suelo libanés y cuestionando la validez de la expresiones que pretendían catalogar a Hizbullah como organización terrorista. Justamente estas dos acciones inéditas de la resistencia árabe (la expulsión de los israelíes del sur libanés y la victoria sobre las fuerzas armadas sionistas en una nueva invasión) permitieron a Hizbullah desarticular el discurso, sostenido por el régimen saudí entre otros, que desacreditaba ante los árabes a este Movimiento por su condición de shií, y logró consolidarse como referente indiscutido de la resistencia árabe más allá de su pertenecía religiosa a esta escuela del Islam (4).

En las líneas precedentes hemos intentado recuperar tres elementos referenciales de las organizaciones Hamas y Yihad Palestina sobre los cuales, a nuestro entender, se asienta la lógica de las mismas. No desconocemos la influencia de otros movimientos y procesos históricos más complejos, pero el relevamiento de los mismos excede ampliamente lo propuesto en este modesto ensayo.

Es necesario aclarar también que aunque los elementos señalados encuentran sus orígenes  en terceros países, la recuperación de los mismos desde las organizaciones palestinas se hace atendiendo a los procesos históricos propios del pueblo palestino y su lucha contra el estado de Israel.

*Ángel Horacio Molina es profesor de la Universidad de Rosario en Argentina, colaborador frecuente de la Revista Biblioteca Islámica

Notas

(1)Entrevista realizada por BRIEGER, Pedro  en Guerra Santa o lucha política. Ed. Biblos, Bs. As. 1996

(2)ETIENNE, B. El islamismo radical. Siglo XXI Editores. Madrid. 1996

(3)Cfr. Los aliados árabes de Israel (http://www.revistaislamica.org/revista21/aliados_arabes.pdf)

(4)Véanse por ejemplo las declaraciones del Shaij Ahmad Tayib, Gran Mufti de Al Azhar (http://islammdp.blogspot.com/search/label/hezbollah)

Bibliografía consultada.
ETIENNE, B. El islamismo radical. Siglo XXI Editores. Madrid 1996.
BRIEGER, P. ¿Guerra Santa o lucha política?. Ed. Biblos, Bs. As. 1996.
KEPEL, G. La revancha de Dios. Ed. Anaya. Salamanca 1991.
WIEVIORKA, M. El terrorismo. Ed. Plaza y Janes. Barcelona 1991.
GÓMEZ PARRA, R. Jomeini el Profeta de la guerra. Ediciones B. Barcelona 1989.
HEIKAL, M. Otoño de furia. Ed. Argos Vergara. Barcelona 1983.
RUSSELL,R., SAMOILOVICH, D. El conflicto árabe israelí. Ed. Belgrano, Bs. As. 1979
BENZ, W., GRAML, H. Problemas mundiales entre los dos bloques de poder. Cap. 2 y 3.
LE MONDE DIPLOMATIQUE. Artículo publicado el 14/01/98.
PÁGINA 12. Artículo publicado el 10/09/01

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