Menu


















Un análisis detallado de los versículos coránicos, las declaraciones hechas por el Profeta (BP) y los miembros de su Casa (P) revelará sin duda ambos conceptos profundos en el reino del misticismo especulativo y las numerosas instrucciones y pautas sobre cómo conducir la búsqueda espiritual. Como ejemplo, podemos señalar versículos que tratan de la unidad de la Esencia, Atributos y Actos divinos en la sûrah AtTawhîd, al comienzo de la sûrah AlHadîd y al final de la sûrah AlHashr, además de aquéllos (párrafos) que aseveran la presencia de Dios en todo el universo, Su completo control sobre todas las criaturas y el hecho de que ellos están constantemente, si bien inconscientemente, alabando y rindiéndole homenaje a Él. Hay también versículos que pueden aplicarse a lo relacionado a exponer la práctica islámica del peregrino espiritual y su búsqueda contemplativa, abordando asuntos tales como el pensamiento, el recogimiento, el recuerdo y la concentración constante en Dios, las oraciones y vigilias nocturnas, despertarse antes del amanecer con el fin de orar y meditar, el ayuno, la prosternación prolongada durante la noche y la repetición del Nombre de Dios, profunda humildad, completa obediencia a Dios, derramar lágrimas y arrojarse en prosternación al escuchar y leer los versículos coránicos, la pureza de intención en la realización de las observancias religiosas, realizar buenas obras por la causa del propio amor por Dios y a fin de volverse piadoso y obtener Su satisfacción, tener fe y confianza en Dios, contentamiento y rendirse totalmente a la Voluntad divina.

Además, en las declaraciones, oraciones y súplicas del Profeta (BP) y los Imames (P) hay innumerables casos que abordan tales tópicos. En respuesta a estos claros versículos del Corán e igualmente a las inequívocas declaraciones y aseveraciones hechas por el Profeta (BP) y los Imames (P), se han tomado dos posiciones extremas. Un grupo ha interpretado tales declaraciones de una manera superficial y textual, incluso yendo tan lejos hasta el punto de afirmar que Dios experimenta diferentes estados de ser y que físicamente Él “asciende” y “desciende”. Este grupo ha despojado los versículos coránicos y las tradiciones y narraciones de su excelso significado espiritual, negando a su vez, completamente, la existencia de cualquier forma de misticismo en los textos islámicos. Otro grupo, influenciado por varias razones sociales, ha adoptado elementos extraños e importados de las fuentes no islámicas y de este modo desarrolló creencias que no se puede decir que tengan sus raíces ni en el Corán ni en la tradición profética, y de hecho, en muchos casos, contradicen afirmaciones claras y carentes de ambigüedad hechas en ellos. En cuanto a la práctica concierne, por un lado ellos, o han creado sus propias reglas y regulaciones, o las han tomado prestadas de religiones no islámicas, y, por otra parte, alegaron que las obligaciones religiosas no son obligatorias sobre el místico que ha llegado a la completa unión con Dios.

Ahora, los comentaristas que tienen una actitud indistintamente favorable hacia todos los místicos y sufis, han expuesto explicaciones e interpretaciones justificando todas las prácticas arriba mencionadas, pero para ser justos uno está obligado a admitir que al menos algunas de las afirmaciones hechas y las posiciones tomadas por los miembros del grupo anterior no pueden ser justificadas racionalmente. No debemos permitirnos a nosotros mismos ser tan temerosamente reverentes a imponentes figuras intelectuales o espirituales al punto que seamos conducidos a una aceptación ciega de todos sus alegatos, ni negarle a nadie el derecho a someter sus posiciones y creencias a un análisis crítico.

Por otro lado, afirmar este derecho obviamente no significa que toleremos y apoyemos juicios dogmáticos, superficiales, inmaduros y perjudiciales, y cerremos nuestros ojos a todos los puntos valiosos y positivos. Uno debe buscar la verdad, no descarriarse del sendero de la imparcialidad y la justicia, y eludir ambos extremos de, o ciega afirmación incondicional o condena perjudicial e irreflexiva, suplicando a Dios que nos ayude a descubrir la verdad y que guíe nuestros pasos a lo largo del sendero.

Está de más decir que un sondeo cabal del misticismo, sufismo, hikmah y filosofía, y la relación de cada uno con el otro y con el Islam, está más allá del alcance de un simple artículo. Así, debemos discutir aquí brevemente los elementos más significantes y dejar un análisis más extensivo para un momento más oportuno.

Fuente: Extraído del ensayo “El Misticismo y la Filosofía Islámicos”

0 comentarios:

Publicar un comentario

No se permite bajo ningún criterio el lenguaje ofensivo, comente con responsabilidad.

 
Top