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Escritor de gran talla, poeta, compositor de canciones —compuso junto a Joaquín Sabina el disco Vinagre y Rosas— y activista social, Benjamín Prado es un escritor que se declara comprometido con la realidad y cree fervientemente en que los artistas deben servir a sus sociedades. Recientemente visitó El Salvador  y conversó con la Revista Biblioteca Islámica sobre varios temas, esto fue lo que nos expresó
Fotografía/Bilal Portillo


Escritor de gran talla, poeta, compositor de canciones —compuso junto a Joaquín Sabina el disco Vinagre y Rosas— y activista social, Benjamín Prado es un escritor que se declara comprometido con la realidad y cree fervientemente en que los artistas deben servir a sus sociedades. Recientemente visitó El Salvador  y conversó con la Revista Biblioteca Islámica sobre varios temas, esto fue lo que nos expresó.

Por Bilal Portillo

¿A qué debemos esta nueva visita suya al país?

—Bueno he venido desde México, específicamente de Puebla en donde hemos estado presentando una antología de mis poemas, una antología que se llama “Yo solo puedo estar contigo o contra mí?, después he venido acá a El Salvador para presentar mi antología “Si dejas de quererme, lo sabrá este poema” que ha sido publicada por la editorial La Fragua de El Salvador.

Llama poderosamente la atención que un autor como usted publicado en las editoriales más conocidas de España, publiqué ahora con una editorial salvadoreña como La Fragua, ¿por qué publicar en El Salvador con la editorial La Fragua?

—Yo creo que la poesía hay que mimarla y compartirla, en ese sentido los libros que vienen de España son demasiado caros, los precios se elevan demasiado, pienso que publicar en El Salvador con esta editorial hace que los trabajos estén más cerca de las manos, de los bolsillos y de los ojos de los lectores, varios editores me propusieron en El Salvador sacar una antología pero simpaticé mucho con el proyecto de La Fragua y su editor, confiamos por lo tanto en la calidad de esta edición.

Este año se le vio a usted participar activamente en una marcha junto con otros personajes de la cultura de España como Javier Bardem y Marta Sanz, eso nos lleva a preguntarle ¿cuál es el papel que debe cumplir el literato en su sociedad?

—Fundamentalmente no debe negarse a ver la realidad, mirar para otro lado es una forma de ceguera terrible porque es una forma de ceguera elegida, creo que uno si actúa así es cómplice de lo que no quiere ver. A veces uno tiene que participar de manifestaciones, ser contemporáneo y participar de la realidad, Baudelaire lo decía “el deber del poeta es ser contemporáneo y no negar la realidad”.

¿Debe el poeta dar a conocer su opinión sobre problemas políticos y sociales?

—Pues se ha perdido un poco la idea de los maestros literarios como Alberti o Neruda, es decir que el poeta tiene que dar una respuesta literaria a los acontecimientos sociales, a las noticias, las injusticias, a casi todo, pienso que hay cosas de las que merece la pena dar una opinión, pero no debemos dejarnos llevar por lo caliente sobre las cosas que te importan, la opinión del poeta debe ser lo más destilada posible.  No siempre doy una opinión a través de un poema, pues creo que existen otros canales como las columnas de opinión, las tertulias, las entrevistas etc. Ahora si doy una opinión a través de un poema es porque creo que voy a poder hacer un buen poema y pienso que va a ser un buen material como una madera para tallar en ella, que se convierta en una escultura etc. En definitiva cuando escribo un poema porque pienso que va a quedar bien.

La literatura española ha tenido en su desarrollo muchas influencias europeas (griega, romana, francesa etc.) pero al leer parte de este su último poemario publicado en El Salvador hay en algunos poemas un contenido multicultural, nombres árabes por ejemplo, la gente olvida que la literatura española también tiene un fuerte componente arábigo e islámico ¿cuál es la importancia de este componente en el desarrollo de la literatura española?

—Imagínate pues no solo en el desarrollo de la literatura sino de España en su totalidad, España viene de muchas culturas pero a veces tiende a olvidarlo, me entristece mucho que España se pueda convertir en un futuro en un país lleno de xenófobos. Me parece que los dos peores inventos de la humanidad son el dinero y las fronteras.

Algún mensaje final para los lectores

—Me gustaría que leyeran mis obras, que se hagan mis fans, eso es lo que uno sueña, que las personas estén esperando la última producción.
 
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