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En agosto de 2010 fui invitado a una entrevista de televisión donde estaríamos algunos poetas hablando sobre un encuentro poético en contra de la violencia en El Salvador. En ese canal de televisión nacional vi a dos personas que de alguna manera no actuaban igual que nosotros e incluso uno de ellos tenía una pronunciación distinta a la nuestra. Claro, por su religión ciertos comportamientos nuestros no se repiten en ellos, pero tampoco los aleja de nosotros. Escuché que uno de ellos venía de Irán, pero que era salvadoreño y estaba aquí de visita y apenado, acongojado por el aumento de la violencia en el país, pues meses antes delincuentes habían quemado un microbús del transporte colectivo con todos sus pasajeros adentro. 

Saber que alguien venía de Irán, un país con una tradición revolucionaria, que era envidia para quienes fuimos parte combatiente de la lucha revolucionaria de El Salvador, que era como otro ensueño, ilusión de la revolución no dada en mi país, era como un morbo sano que teníamos que desvelar para saber cuál era la clave, no sólo de su triunfo sino de su consolidación. Sin saberlo, una noche de esas que el vicio del facebook te atrapa, decidí ver el perfil del poeta salvadoreño residente en Irán y vaya sorpresa que me llevé: él era el líder religioso de la Asociación Cultural Islámica Shiíta de El Salvador. Le mostré mis respetos, hablamos durante un rato y qué bueno que todo lo que yo le había dicho y las actividades que habíamos hecho en conjunto, en las que yo nunca supe quién era él, me hacían no tener ningún sentimiento de culpa de que por algún interés yo había hablado y actuado con él como lo hice.

El amigo, hermano y poeta Mustafa Al-salvadori fue quien por una de esas vueltas que da la vida, repentinamente me escribe para decirme que había una invitación para periodistas y académicos latinoamericanos a asistir a un congreso de jóvenes personalidades de la cultura, el cual se llevaría a cabo en Irán, ¡una sorpresa por más increíble! Por esas cosas de la vida, en la Universidad de El Salvador, donde yo trabajo, ya me habían negado un permiso a una ponencia que yo daría en Irán sobre la primavera árabe, pero en esta ocasión logré obtener el permiso y así viajar a otra cultura, otro mundo, otro universo pero que comparte los ideales revolucionarios de nuestros pueblos latinoamericanos.

El 6 de febrero de 2012 salí del aeropuerto de Comalapa en El Salvador rumbo a la ciudad desconocida aún para mí, pero donde hoy tengo tantos amigos, la ciudad de Quito, Ecuador. El motivo de mi estancia por la ciudad de Quito fue debido a dos cosas, una solicitar la visa para poder entrar en la República Islámica de Irán, y dos porque desde allí hay conexión con la línea aérea KLM que viaja hacia Amsterdam. Salimos de la ciudad de Quito, Ecuador, el 8 de febrero a las 4:30 p.m. hora local con destino a Amsterdam.  El viaje duró aproximadamente 14 horas debido a que hubo una escala en  Guayaquil, Ecuador. Arribamos a Amsterdam  a la  2:30 p.m. del día 9 de febrero, esto debido a que el vuelo se demoró en salir de la  ciudad de Guayaquil más de 1 hora y debido a las 7 horas de diferencia entre Ecuador y Holanda (8 horas de diferencia con El Salvador). En Amsterdam estuvimos alrededor de 3 horas esperando el vuelo hacia Teherán, saliendo hacia esta última ciudad a las 5:30 p.m. de Amsterdam y llegando a Teherán a las 0:20 a.m. del día 10 de febrero. Es risible, tenía tantos años de no dejar de bañarme ni siquiera por un día y esta vez lo volví a hacer ese 9 de febrero.

El 11 de febrero de 2012, a las 8 de la mañana, fuimos a la marcha en conmemoración del 33 aniversario de la revolución islámica iraní. Se nos acreditó como periodistas y docentes universitarios, con el fin de que se nos respetara nuestro trabajo de observadores de esa celebración, así como el trabajo periodístico de los otros compañeros latinoamericanos quienes elaborarían notas periodísticas a sus respectivos países. Se nos explicó que esta actividad era parte del congreso Jóvenes Personalidades de la Cultura,  pues tenía como objetivo que verificáramos la forma en que el pueblo iraní vive su revolución, celebra su revolución, siente su revolución, defiende su revolución. Hubo alrededor de 4 millones de personas marchando, celebrando el 33 aniversario de la Revolución Islámica de Irán; eso fue sólo en la ciudad de Teherán, sin contar los otros millones de personas celebrando en otras ciudades de Irán y yo fui uno de ellos también. Pudimos verificar el fervor tanto de los de edad avanzada, mujeres, hombres, jóvenes y niños. Esa fue una muestra de determinación, de apoyo a la dignidad de vivir libres de ataduras foráneas. Además, pudimos entrevistar al padre, la madre y la esposa del científico nuclear iraní Mostafa Ahmadi Roshan, asesinado en Teherán el   11 de enero de 2012. ¡Una experiencia inolvidable, una revolución que se celebra como eso y como una independencia total!
El 12 de febrero de 2012 por la mañana, nos reunimos con el Ministro de Cultura y Guía Seyed Mohammad Hoseyni quien nos habló de la cultura del pueblo de Irán de adorar a sus literatos, artistas, pintores y todo aquel actor cultural. Esto se demuestra mediante el reconocimiento de la ONU a dos de sus grandes poetas: Emad Fakih Kermani y Hafiz Shirazi, quienes han sido declarados como patrimonio cultural de la humanidad. En esta reunión, también se nos informó que Irán es el país número 18 en desarrollo científico a nivel mundial y el número 1 en avance y velocidad del desarrollo científico a nivel mundial. Además, nos informó que el vínculo con otros países del mundo, especialmente Latinoamérica, no sólo es económico sino que cultural y literario. Más tarde, visitamos el lugar de vivienda del Ayatullah Ruhollah Jomeini. Un pequeño cuarto donde sólo había un sofá, un espejo, dos taburetes y libros. Eso demuestra la humildad de los dirigentes de ese país, ellos no necesitan palacios para vivir y ser queridos por su gente. Luego, nos reunimos para conocer más de él en el lugar donde él rezaba y además se dirigía en público a los fieles musulmanes. Visitar el mausoleo donde se encuentran los restos del Imam Ruhollah Jomeini fue otra experiencia maravillosa, pues es un lugar sagrado para los iraníes y se siente la devoción, admiración y respeto al padre de su revolución.

Ese mismo día por la tarde, visitamos la Cancillería de la República Islámica de Irán. Fuimos atendidos por personalidades de esa cancillería y por el propio Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, el Dr. Alí Akbar Salehi, quien también es Ingeniero nuclear de la Universidad de Teherán. En dicha reunión se nos explicó sobre las relaciones de Irán con otros países del medio oriente. Por ejemplo, que el tráfico de turistas de Siria hacia Irán es de 1 millón de turistas anuales y una cantidad parecida, o más,  es de Irán hacia Siria. Irán fabrica sus propios aviones de caza, buques, tanques y todo tipo de recurso militar; esto es completamente recurso y tecnología iraní. Además, en el campo de la ciencia y la salud, clonan animales y de la leche de ellos han podido hacer medicinas, sobretodo contra el cáncer. Hay clínicas de salud en todas y cada una de las aldeas de Irán. Los servicios básicos con los que cuenta la población iraní son gas, agua, luz, teléfono y escuelas que funcionan las 24 horas. Nos aseguró que lo grande de un país de 2 millones de kilómetros cuadrados es que el gobierno es del pueblo, es el pueblo quien pone y quita a sus gobernantes, no hay partidos políticos sino que las comunidades se reúnen en las mezquitas para decidir quién los podría representar y así se hacen las propuestas electorales. Luego, todo el pueblo decide entre personas naturales como candidatos, ninguno nace de algún partido político. Pero lo que nunca se me va a olvidar y hace que cada vez que veo al Dr. Salehi en televisión me traiga buenos recuerdos de Irán, es que cuando nos presentamos los 10 latinoamericanos, al momento que el traductor le dijo en persa que yo era excombatiente de la guerrilla de mi país, el señor canciller de Irán me sonrió con cierta sorpresa, me saludó con reverencia como diciéndome usted es parte de nosotros, asintiendo con su cabeza a los demás que le acompañaban quienes también me saludaban. Algo que en mi país sólo lo he sentido con el pueblo, pero  nunca me lo han hecho sentir quienes creen ser importantes o se creen los hacedores de la lucha del pueblo.

Dentro las muchas personalidades y lugares que pude conocer y que llamaron mi atención por distintas razones, puedo nombrar: la ponencia magistral a cargo del Doctor Rahimpur Asgadi, el académico más importante de las universidades de Irán; la visita a los canales de televisión iraní, de habla español HISPANTV y de habla inglesa PRESSTV;  la visita al Jardín FIN, el cual tiene como característica especial que está lleno de fuentes, tanto subterránea como a nivel del suelo, hay baños comunes donde la gente venía a refrescarse en los veranos calientes de Irán y a calentarse en el frío invierno de este mismo país. Además, nos reunimos con el ex embajador de Irán en México, Sr. Mohammad Hassan Ghadiri Abyaneh, quien en esos momentos era candidato a diputado por la provincia y ciudad de Kashan. La propaganda política como la conocemos nosotros, no existe en Irán, ya que  los candidatos, una vez propuestos, se dedican a proponer sus planes de trabajo a la población a través de discursos públicos o en mítines (reuniones políticas) convocadas por el pueblo. Ya a la hora de las votaciones, el pueblo escoge entre todos los candidatos propuestos en cada provincia. Esta votación es por medio de voto directo y secreto sobre los rostros de los candidatos, nunca sobre banderas de partidos políticos.

Tuve la dicha de conocer la ciudad más cosmopolita y de mayor turismo en Irán, la ciudad de Isfahan. Pude visitar el puente que está sobre el río Zayandeh Rud. El puente Siose Pol, en persa, que en español significa puente de los treinta y tres arcos. Lo interesante de este puente es que aparte de ser un puente turístico, es una represa para la producción de energía. También visitamos la Plaza de Naghshi Jahan, conocida también como Plaza Real o Plaza del Imam. Esta plaza tiene una extensión de aproximadamente 1 kilómetro de largo por 500 metros de ancho. Es la plaza más grande de Irán y una de las más grandes del mundo. Hay mucho comercio turístico como la elaboración de alfombras y telares, camisas, etc., en el mercadito artesanal que está dentro de las edificaciones de esta plaza. Otra ciudad símbolo cuya visita me emocionó mucho fue la Ciudad de Shiraz, al sureste de Irán, esta ciudad es de gran atractivo pues es el lugar donde nacieron dos de los grandes poetas de Irán,  Hafiz Shirazi poeta del siglo XIV y Saadi, poeta del siglo XIII. A la entrada de la ciudad está la escultura del poeta Emad Fakih Kermani  y hay un mausoleo en honor al Poeta Hafiz Shirazi y otro en honor al poeta Saadi. Ambos fueron declarados patrimonio de la Humanidad y para los iraníes ellos son personajes a los que les veneran mucho, se reúnen en sus mausoleos para leer sus poemas y orar por ellos.

Dentro de este viaje no podía faltar la visita a la histórica capital de la Persia antigua, Persépolis, que es conocida como la cuna del Imperio Persa, porque es allí donde todo el comercio, las leyes y la cultura tenían su punto más alto. La traducción de esta palabra al español  es “la ciudad Persa”. Como ya sabemos, Persia cambió su nombre por Irán en 1935; sin embargo, esto ha traído como consecuencia que la gente en el mundo confunda la cultura Persa con la cultura Árabe. Sí es cierto, son culturas hermanas, pero, como alguien me lo dijo en Irán, el idioma persa y el árabe son tan parecidos como el inglés y el español. En fin, fuimos a Persépolis en un viaje cultural de campo, para conocer cómo es que ellos siempre han glorificado su grandeza cultural. Persépolis fue destruida y conquistada por Alejandro Magno. Ese mismo día por la noche visitamos el Mausoleo del poeta Hafiz Shirazi. Poeta persa, llamado originalmente Mohammed Shams od-Din, se le conoció como Hafiz ("preservador" en lengua árabe), que es como se llama a quien se sabe de memoria el Corán. Shiraz está localizada al suroeste de Irán, capital de la provincia de Fars.  Esta ciudad existe desde hace 2500 años. Los iraníes tienen un gran respeto, admiración y adoración por sus pensadores, sus filósofos y sus poetas. Es tan así de serio el respeto y la adoración que la gente llega a sus tumbas, leen las poesías de sus poetas, les rezan y les piden favores para que intercedan ante Allah. Siempre en la ciudad de Shiraz, visitamos el mausoleo del Shah-e Cheragh, hermano del Imam Reza. El tercer sitio más sagrado de Irán.  El mausoleo guarda los restos de Sayyed Mir Ahmad, un hermano del Imán Reza que murió en Shiraz. Es un importante centro shiíta de peregrinación. Lo primero que nos pidieron al llegar es que dejáramos las mochilas y las cámaras de video; se nos dijo que sólo en el centro de la plaza se podían tomar fotos, pero nunca dentro del edificio. A las periodistas latinoamericanas se les exigió usar un cobertor de todo el cuerpo, pues, según su religión, no es permitido que las mujeres entren a lugares sagrados destapadas de su cuerpo. La urna que guarda los restos de Sayyed Mir Ahmad es de oro puro y no es permitido para quien no sea musulmán entrar hasta donde está dicha urna.

El día 18 de febrero, a eso de las 10:30 a.m. tomamos camino rumbo a la ciudad de Qom. Nos esperaba un viaje larguísimo de aproximadamente 10 horas, sin contar con algunas paradas para comer o ir al sanitario. Durante el viaje pudimos observar la belleza del desierto iraní; una cantidad de diferentes tipos de montañas adornaban el camino, montañas de roca, de arena amarilla, de arena blanca, en fin, un sin igual deleite visual en el camino. Incluso, hubo una parte donde había nevado, pero que, desafortunadamente no pude fotografiar porque el cansancio del viaje me hizo que me quedara dormido y al despertar ya íbamos pasando la zona nevada y no tenía lista la cámara. Es interesante saber que a pesar de ser zona desértica, uno puede pensar en un clima muy caliente, pero es todo lo contrario. Las temperaturas variaban entre los 3 ºC y -4ºC. Era muy frío.

Ya en la ciudad sagrada de Qom, una de las cosas que más me llamó la atención fue encontrar un centro comercial, ubicado en el corazón de la Ciudad de Qom, el cual está únicamente conformado por librerías. Esto demuestra el alto grado de cultura educativa que Irán tiene y la lectura es uno de los pasatiempos favoritos de los iraníes. Además, pude ver otro edificio en construcción donde también habrá un centro comercial sólo de librerías; se estima que ese nuevo edificio sería habilitado este año 2013. 

Pero también tuve la oportunidad de visitar la Biblioteca del Ayatullah Marashi Najafi ubicada en el centro de la Ciudad de Qom. En esta biblioteca hay más de 50,000 textos manuscritos y alrededor de 35,000 títulos, y 15,000 microfilms de libros de hasta de más de 1,000 años de antigüedad. Existen libros a mano desde el tamaño de un llavero hasta de alrededor de 50 centímetros de largo por 35 de ancho, y hasta 25 centímetros de grosor.  Se dice que  el Ayatullah Marashi Najafi se preocupó tanto por la destrucción de los lugares históricos que cada guerra conlleva y tuvo la visión de rescatar libros cuya edición ya había caducado. Cuando él comenzó  a comprar libros sólo era un adolescente que trabajaba de noche en una fábrica,  con su escaso pago. Incluso había días que dejaba de comer por comprar  libros extraños sobre la Shía para rescatarlos del olvido. Se los compraba a un General británico que coleccionaba esos libros raros. Luego, con el pequeño estipendio que como estudiante recibía, continuó comprando esos libros raros sobre los Shiítas que estaban en posesión de los británicos. Se dice que por lo general sólo comía una vez por día, pero a veces ninguna porque compraba sus libros y se quedaba sin dinero para comer. Vendió sus ropas y enseres del hogar para poder comprar más libros, mientras más dinero recolectaba más libros compraba. En 1978, compró un pequeño terreno donde inauguró la biblioteca con 1,500 ejemplares, aproximadamente. Luego, con el triunfo de la revolución, el Imam Jomeini decretó se le diera una amplia extensión de terreno a la biblioteca. En 1994, el  Ayatullah Marashi Najafi  pudo poner la primera piedra para la fundación de la biblioteca, en un área total de 21,000 metros cuadrados. Nació en 1899 y murió en 1995. Desafortunadamente, el  Ayatullah Marashi no sobrevivió a la gran inauguración oficial de su biblioteca. Unas semanas después de haber colocado la primera piedra, muere de un paro cardiaco. Sus restos están, como así lo deseara él, a la entrada de su biblioteca “para que los pies de los investigadores de las ciencias islámicas pasen al lado de mi tumba”. 

Hoy en día, en esta biblioteca se repara otros textos que llegan a ella y hay un equipo tecnológico muy moderno y equipo humano muy capacitado para recuperar dichos textos. La gente en Irán dona dinero en la tumba del Ayatollah  Marashi Najafi para que su trabajo, la recolección de libros sobre ciencias islámicas y otro tipo de textos, siga creciendo. Tuve la oportunidad de donar uno de mis libros a esta biblioteca y ser el segundo salvadoreño que ha hecho este acto de donar su libro a esta tan famosa Biblioteca.  También visitamos el mausoleo de Fátima quien también es hermana del Imam Rida, el cual es el segundo templo sagrado de mayor importancia para los musulmanes. Allí tuvimos la oportunidad de hablar con el encargado de este mausoleo.

Otra cosa impresionante es la cultura del uso de alfombras. Hay tiendas donde uno encuentra desde una alfombra del tamaño de un individual de mesa hasta de alrededor de 10 metros. Así también, los iraníes tienen el gusto muy especial por las cortinas y telas que hace que sus templos, oficinas, casas, etc., luzcan muy hermosas por las combinaciones utilizadas. Otra cosa que me impresionó mucho es el orden y la limpieza que se puede observar en las calles y aceras de todas las ciudades de Irán. Las escuelas, universidades, templos y parques no pasan desapercibidos por eso, incluso en todos los parques que pude ver siempre hay máquinas para hacer ejercicio al aire libre. Pero en especial me llamó la atención la limpieza y el orden de los centros  comerciales, plazas y mercados de todas las ciudades de Irán.

En una reunión con el Dr. Suhail Assad, teólogo de la Fundación Cultural Oriente. Él nos habló de tres valores del pueblo islámico: 1.El voluntarismo. 2. El Sacrificio y 3. La Resistencia. La Revolución Islámica tiene sus propios objetivos, entre ellos tenemos: El desarrollo equilibrado del ser humano, la Islamización de la enseñanza y el sistema educativo,  la Islamización de las ciencias y humanidades en las universidades. El Imam Jomeini las cerró por 3 años para dar paso a la islamización de todas las ciencias. Transformó la metodología y la bibliografía. El Imam Jomeini desarrollo 5 pasos para que la revolución triunfara: 1. El levantamiento popular. 2. La misma revolución: el cambio. 3. La institución de un nuevo gobierno de justicia y equidad. 4. El sistema o sea el Gobierno Islámico y 5. La creación de la civilización islámica; cambios culturales y sociales basados en el Islam.

Por último, quiero referirme a los compañeros, amigos y hermanos nuevos  que hice. El señor Taha Tahai de la Fundación de Oriente, los líderes y miembros de la Fundación Oriente, a los líderes espirituales y a todos los amigos que hice en Irán. El señor Mehrdad Rashidián del Instituto de Estudios de Americanos, su hijo Muhadmma, al incansable intérprete y amigo Heshma y todos los miembros de la delegación que nos atendieron con gran cariño, respeto y hermandad. A los Sheij que pude conocer, grandes líderes porque son sabios en muchas áreas del conocimiento.A mis hermanos latinoamericanos quienes compartieron ese inolvidable viaje conmigo: Alejandro Santillán y Cristóbal Corral de Ecuador, a Jorge Zárate de Paraguay, a Vivian Elem de Argentina, a Juan David Correa y a Maritza de Colombia, a Juan Pedro Ribas y su hija Camila Ribas de Uruguay, gracias por todo lo vivido. Pero quiero dar un agradecimiento especial a la Asociación Cultural Islámica Shiíta de El Salvador, a su director Bilal Portillo y muy especialmente a su líder religioso y poeta amigo Mustafa Al-Salvadori por haber confiado en mí como digno representante de mi país y de mi Universidad. Irán, de visita, me abrió nuevos caminos a la amistad, nuevos senderos de conocimientos, nuevas sendas de solidaridad, nuevas vías de entendimiento de la vida y sus diferentes formas, nuevos atajos a los males que nos devienen siempre, nuevas rutas de acercamiento entre los pueblos hermanos de la patria grande, pero sobretodo, Irán fue la autopista donde la hermandad transita en sentido único hacia la dignidad y la liberación de los pueblos. Espero que los pueblos latinoamericanos cumplan sus sueños de libertad, justicia y autodeterminación y así poder decir que todos mis hermanos Irán de visita a un pueblo, un camino que nos abre puertas y nos cobija con sus ensueños y hermandad.

Jorge Haguilar
Docente del Departamento de Idiomas
Universidad de El Salvador
Poeta y escritor
 
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