Menu


La unidad se encuentra en el corazón de los valores morales islámicos. Como Dios revela en el Corán: “Si no obráis así, habrá en la tierra desorden y gran corrupción” (Sura al-Anfal, 73) , los creyentes deben ser amigos y aliados, unidos y unificados, de la corrupción en el mundo para llegar a su fin. El mundo islámico debe exigir esta unión. El no pedir unión significa la división, y la división no tiene sentido en el mundo islámico. La fuerza de los musulmanes, el poder y el interés se encuentran en la unidad. Los sufrimientos en algunas partes del mundo musulmán no provienen sólo del mundo exterior, y hay conflictos entre musulmanes de diferentes orígenes étnicos, sectas o culturas - en completa violación de los valores morales islámicos-. Sin duda, es repugnante para los musulmanes luchar cuando deberían, como manda Dios, ser hermanos, ya que todos creen en un Dios, una religión, un libro y un profeta. 

Pero el hecho es que según el Corán, los creyentes tienen la obligación de estar unidos. Esto se manifiesta en los versos coránicos:

“Aferraos al pacto de Alá, todos juntos, sin dividiros. Recordad la gracia que Alá os dispensó cuando erais enemigos: reconcilió vuestros corazones y, por Su gracia, os transformasteis en hermanos; estabais al borde de un abismo de fuego y os libró de él. Así os explica Alá Sus signos. Quizás, así, seáis bien dirigidos. (Sura Al Imran, 103) 

Los creyentes son, en verdad, hermanos. ¡Reconciliad, pues, a vuestros hermanos y temed a Alá! Quizás, así, se os tenga piedad. (Sura al-Huyurat, 10)
¡Y obedeced a Alá y a Su Enviado! ¡No discutáis! Si no, os desanimaréis y se enfriará vuestro ardor. ¡Tened paciencia, que Alá está con los pacientes!. (Sura al-Anfal, 46)

Los infieles son amigos unos de otros. Si no obráis así, habrá en la tierra desorden y gran corrupción. (Sura al-Anfal, 73)
se defienden cuando son víctimas de opresión.(Sura ach-Chúra, 39)
Alá ama a los que luchan en fila por Su causa, como si fueran un sólido edificio. (Sura as-Saff, 4)”

Estos son sólo unos pocos versículos que tratan de cómo los musulmanes deben estar unidos. A partir de estos, y en el Corán como un todo, se puede ver que es una obligación religiosa para los musulmanes estar unidos. Estar unidos entre sí como hermanos en el amor y el afecto, para evitar conflictos, ser  amigos y tutores los unos de los otros, a fin de protegerse y velar por entre sí en todas las circunstancias, asesorarse los unos a los otros. Participar en una lucha intelectual contra la negación, unidos estrechamente entre sí como los ladrillos de un edificio. Por lo tanto, al hacer exactamente lo contrario, en otras palabras; estar  divididos en vez de unificados, no tratarse como hermanos musulmanes de uno con amor y afecto, es un pecado. Si el mundo islámico quiere construir una civilización poderosa, estable y próspera que guíe e ilumine el mundo en todos los aspectos, debe actuar unificadamente. La falta de esa unión es la responsable de la discordia en el mundo islámico y promueve la ausencia de una voz en común, y coloca en estado de vulnerabilidad a muchos musulmanes inocentes. Hoy un una gran cantidad de mujeres, pobres, niños, y personas mayores necesitan desesperadamente ser rescatadas de la opresión en Palestina, Cachemira, el Turquestán Oriental , el sur de Filipinas y muchas otras regiones. 

La responsabilidad de estas personas es del mundo islámico antes que nadie. Los musulmanes no deben olvidar nunca que el Profeta (que Allah le bendiga y le conceda paz) dijo:

“Un musulmán es el hermano de otro musulmán. No le hace daño ni le abandona.”

El hecho de que los musulmanes no hayan sido capaces de crear una Unión Islámica poderosa y activa es un factor que ha originado muchos de los males actuales. Cuando haya una verdadera unidad islámica, este tipo de problemas o bien no se presentarán o se resolverán mucho más rápido de lo previsto. Es perfectamente normal que haya diferentes culturas, tradiciones y concepciones dentro del Mundo Islámico. Lo que realmente importa es que esta diversidad esté basada en la fe, la tolerancia mutua y la solidaridad. Las diferencias de pensamiento, de práctica, o puntos de vista son normales en todas las sociedades. La moral islámica exige que los musulmanes nunca se olviden de que todos somos hermanos y hermanas, independientemente de las diferencias. Sea cual sea la raza, lengua, nación, o la escuela islámica, todos los musulmanes son hermanos y hermanas entre sí. Por lo tanto, estas diferencias deben ser apreciadas como una fuente de riqueza en lugar de  una fuente de conflicto y fragmentación. 

Tal punto de vista equivocado sólo desvía la atención de los verdaderos problemas y necesidades. Los musulmanes deben dar importancia a las relaciones mutuas, la fe y el buen carácter, no la raza, el origen étnico, el idioma, el dinero, el estatus o el oficio. El amor entre los creyentes sinceros se desarrolla a través de su temor y su conciencia y acerca del verdadero amor a Dios. Si las personas siguen la senda de Allah, y hacen el bien, su color de piel, raza o situación económica será irrelevante. Este mismo criterio debe aplicarse en las relaciones entre las naciones musulmanas, que deben estar basadas en el conocimiento del Corán. La mayor prioridad es evitar los conflictos y establecer una unidad basada en los valores del Corán. El mundo islámico tiene que poner las disputas a un lado y recordar que todos los musulmanes son "hermanos" y "hermanas"  y así servir de modelo de valores islámicos. Los musulmanes sinceros deben agradecer al Señor por todas las bendiciones y obedecer su mandato de "no separarse".
 
Top