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Mauricio Vallejo Márquez comparte con nosotros el poema Eternidad, en donde figura la profundidad y sutileza del pensamiento en la obra de Vallejo, los personajes celestes encarnados en las figuras del sol, el cielo y las nubes hacen un perfecto engranaje con los personajes terrestres como el polvo, el agua y el viento; además de la siempre mágica y enigmática presencia de la sombra. Un poema desde nuestra humilde óptica lleno de magia y una profundidad casi esotérica, enmarcado en un "instante llamado eternidad". El agua para la tradición literaria islámica tiene gran significación como elemento paradisíaco por excelencia, asimismo el sol es un invitado frecuente en los grandes desiertos del Oriente Medio y simboliza en muchos casos la unicidad divina majestuosa, elementos que Vallejo reviste con la belleza propia del verso de su obra.

Bilal Portillo 

Eternidad

Por Mauricio Vallejo Márquez

Mi sombra se para, 
se sostiene firme frente al sol
mientras mi cuerpo
tendido como el lomo de agua de una laguna
pretende no moverse mientras la hiere una barca.
Mi sombra crece hasta llenarse de cielo
y tomar las nubes en una inmensa marea de quietud
hasta percatarse 
que mi cuerpo se va corriendo entre el viento
dejando apenas unos arreboles 
y la estela de que estuvo ahí
Y en quietud el movimiento de un cuerpo
que se vuelve polvo y no habita nada
se hace parte del viento
y la sombra crece,
sobrevive
como si nunca fue mía
o como si nunca fuimos uno
en ese instante llamado eternidad.

Sábado 18 de enero de 2014

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