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Resumen:

La estructura social de Al-Ándalus es uno de los temas que ocupa una parte imprescindible al estudiar la civilización islámica andalusí. Por ello, la jerarquía social andalusí se considera como un elemento meritorio en la historia de Al-Ándalus. Muchos especialistas trataron este punto pero de manera muy reducida es decir se especificaron en una ciudad o hablar de la vida social o los diferentes elementos sociales en un periodo determinado por ejemplo el siglo X como Ricardo Izquierdo, Ángel Saenz, Badillos , María Jesús Viguera, Ibrahim Alcharif y otros (1). Por eso en este artículo intentamos acumular estos estudios para aclarar los cambios sociales durante la dominación musulmana. Nuestro estudio no se basó en estudios profundos de las fuentes, sino en un número relativamente pequeño de datos. 

Palabras claves: Al-Ándalus, la sociedad, la jerarquía, la escala. 

Abstract
The social structure of Al-Andalus is a topic that occupies an essential part to study the Andalusian Islamic civilization. Therefore, the Andalusian social hierarchy is considered a worthy member in the history of Al-Andalus. Many experts addressed this point but very small so that is is specified in name or talk about the social life and the different social elements in a given the tenth century period. So in this section we try to clarify these studies accumulate social changes during the Muslim rule. Our study was not based on detailed studies of the sources, but in a relatively small number of data.
keywords: Al-Andalus, society, hierarchy, scale.

En primer lugar cabe mencionar que en los primeros instantes de la presencia de la religión islámica se registraba en una clase social constituida por personas que fundaban la comunidad de los creyentes (umma)(2).  Pero con la expansión geográfica en la primera mitad del siglo ocho se incorporaron otras áreas, cuya base se apoyaba en la presencia de libros sagrados. Este grupo formado por cristianos y judíos religiosos construyeron un grupo  protegido conocidos en la tradición islámica por los dimmíes, y sus amistades quedaron fijadas mediante la firma de pactos, las capitulaciones (sulh)(3) y los tratados de paz (ahd)(4). 

Ahora, volvemos a nuestro hilo de exposición e intentamos manifestar la escala social en el territorio andalusí mediante un esquema que diseña los diferentes rasgos que crearon una sociedad más o menos coherente y que  duró ocho siglos.
Inicialmente en la cumbre de la sociedad andalusí estaría ocupada por el elemento de linaje sirio arábiga. Efectivamente, no se trataba de un grupo relacionado, sino de un conjunto de familias de diferente ascendencia: yemeníes y qaysies, estrictamente árabes, y sirios. Estos dos grupos vivieron juntos en los valles del Ebro y Guadalquivir(5). 
En la segunda escala, y con un número superior  encontramos a los contingentes bereberes instalados en tierras de mala calidad (la zona de la Meseta) por eso la totalidad de su profesión fueron pastoreos. Los bereberes siguieron siempre su rivalidad hacia los sirios por su ocupación de las mejores tierras mediante unas rebeliones decisivas como la rebelión del 741, a partir de la cual el vacío demográfico del valle del Duero se acentuó(6).

En la tercera escala nos hallaríamos con un mezclado grupo integrado por aquellas personas en alguna medida liadas a la aristocracia dominante; los omeyas habían desarrollado en el próximo Oriente esta categoría de clientes o patrocinados, colocados bajo el denominador común de maulas (Mawai)
Otra escala formada por partidarios de otras religiones (los libros revelados); la que hemos mencionado arriba y que merece la tolerancia del Islam. Es una escala, que agrupaba a judíos, cristianos y mazdeos(7). Más pronto, otras religiones (la hindú, por ejemplo) recogerían este trato de favor. La pequeña diferencia que existía entre ellos y los creyentes es el pago de tributos especiales: capitación (chizya) y tributo sobre la tierra (jarach).

Es debido decir que los que beneficiaron de una amplia tolerancia fueron los sefardíes por ser reprimido en los últimos tiempos de la monarquía visigoda. Los judíos, sin embargo se mantuvieron en cierto modo al margen de la vida general del país, llegaron a participar en la esfera intelectual:
Bajo el califato; el judaísmo alcanzó una verdadera edad de oro; personificada en figuras como Hasday ben Schaprut, Jusuf ben Ishaq, Aben Labrat…La crisis y posterior hundimiento del edificio califal habría de incidir negativamente en la prosperidad de la judería  cordoba esa, dispersada por los reinos de taifas(8). 

Ahora mencionamos a otra escala más enorme que contenía gente de linaje hispano-goda. Esta clase que conoció su rapidez de islamización y arabización y que debió de estar respectivamente progresivo a la llegada a España de Abd- Al Rahman I. Esta masa se conoció por varias denominaciones: Renegados, muladíes, muwalladun, etc. Los muladíes formaron una base primordial de la población hispanomusulma y su profesión era muy variada: campesinos, pescadores y artesanos: “celosos guardianes de la causa del Islam y en el elemento social más entusiasta de la política de centralización seguida por los Omeyas”(9).

En cuanto a los mozárabes, donde nos hace el arabista Francisco Javier Simonet un estudio detallado sobre esta masa(10), fueron el elemento que se conservó fiel al Cristianismo, junto con los judíos, formaron en Al-Ándalus el grupo de los dimmies. Los mozárabes jugaron un papel muy importante en el proceso de intercambio sociocultural  y organizaron revueltas y ayudaron a su vez a los reinos cristianos del Norte en sus faenas de conquista.  

Otros grupos existentes en el país eran los esclavos. Los esclavos fueron en su origen cautivos de los reinos cristianos del Norte de España y de Europa y aparecieron como grupo étnico-social durante el califato de Abd al- Rahman III. Según la alusión de Juan Martos Quesada(11) su número superó los 13000, no se mezclaron mucho con la población nativa. Jugaron también un papel importantísimo como apoyo militar y social de la dinastía omeya durante los años del califato, y llegaron a construir taifas independientes en el siglo XI. 

Por último, encontramos a los negros, que llegaron a la península procedentes del Sudan como esclavos durante el Califato de Abd al-Rahman III. Llegaron a formar una guardia importante personal al servicio del califa a pesar de su escasez número.
Desde el punto de vista social, la organización de la sociedad hispanomusulmana se articulaba de tres estamentos sociales: la Nobleza, la masa y los esclavos y podemos estructurarla en una pirámide donde encontramos en la cima de la pirámide social la nobleza. Abajo la masa equivalía a una amplia capa social media baja. Y por último, los esclavos. 


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En el mapa siguiente podemos diferenciarse todo esto y veremos con más detalles la localización de los árabes, sirios, mozárabes, judíos, etc. en diferentes zonas de la Península Ibérica.  VV.AA, Atlas histórico…op.cit,

Conclusión

Respectivamente a la sociedad andalusí como lo hemos visto no se limita a Umma, es decir no se localiza a este número elevado de bereberes y sirios que vinieron en los primeros momentos de ocupación, sino había otras oleadas que vinieron en los años posteriores.  Asimismo la tolerancia del Islam dio lugar a la aparición de otra escala denominada por los muladíes y la ocupación de grandes oficios por parte de los sefaradíes en la corte musulmana como el caso de Hasday ben Schaprut. La sociedad musulmana era muy tolerante con los aborígenes y su intención sólo era extender la religión islámica y vivir en paz y armonía con sus autóctonos. 

Bibliografía

Izquierdo Ricardo. (1997). “La sociedad castellana durante los siglos XII al XV” en la sociedad medieval a través de la literatura hispanojudía. Murcia: SL. págs. 165-198.
Ángel Saenz, Badillos, (1997). “La sociedad de Toledo en el siglo XIII  vista por los poetas judíos” en la sociedad medieval a través de la literatura hispanojudía. Murcia: SL. págs. 199-238. 
Jesús Viguera, María. (1997). “La sociedad musulmana en al-Ándalus: su reflejo en los textos”. En la sociedad medieval a través de la literatura hispanojudía. Murcia: SL. págs. 29-52.
Álvarez Palenzuela, Vicente Ángel. (2007). Historia de España de la Edad Media. Madrid: ed. Ariel Historia, pág. 73.
Miltré Fernández, Emilio. (2008). La España medieval, sociedades, estados, culturas. Madrid: ed. Istmo, págs. 74.
Martos Quesada, Juan. (2005). El mundo jurídico de Al-Ándalus. Madrid: ed. Delta, pág. 34.
Javier Simonet, F. (1983).Historia de los mozárabes de España, Madrid: ed. Turner.


Notas:
1-Ricardo Izquierdo. (1997). “La sociedad castellana durante los siglos XII al XV” en la sociedad medieval a través de la literatura hispanojudía. Murcia : SL. pags 165-198.
Ángel Saenz, Badillos, (1997). “La sociedad de Toledo en el siglo XIII  vista por los poetas judíos” en la sociedad medieval a través de la literatura hispanojudía. Murcia: SL. pags 199-238. 
María Jesús Viguera. (1997). “La sociedad musulmana en al-Ándalus: su reflejo en los textos”. en la sociedad medieval a través de la literatura hispanojudía. Murcia: SL. págs. 29-52.
Ibrahim Alcharif . La vida social en Al-Ándalus 
2-La umma  o comunidad de creyentes del Islam comprende a todos aquellos que profesan la religión islámica, independientemente de su nacionalidad, origen, sexo o condición social.
3-El término árabe Sulh se puede traducir por reconciliación, acuerdo o pacto. La palabra Sulh aparece en el Corán (4: 114) en un sentido de reconciliación: La aleya en su explicación castellana: Muchas de sus conversaciones secreta no encierran ningún bien; pero no es así quien manda dar con generosidad, actuar según lo reconocido o reconciliar a los hombres. A quien haga, buscando el beneplácito de Allah, le daremos una recompensa enorme. La aleya en árabe:
لا خير في كثير من نجواهم إلا من أمر بصدقة أو معروف أو اصلاح بين الناس و من يفعل ذلك ابتغاء مرضات الله فسوف نؤتيه أجرا عظيما "“
4-Vicente Ángel, Álvarez Palenzuela. (2007). Historia de España de la Edad Media. Madrid: ed. Ariel Historia, pág. 73.
5-Emilio. Miltré Fernández. (2008). La España medieval, sociedades, estados, culturas. Madrid: ed. Istmo, págs. 74.
6-Emilio, Miltré Fernández, op.cit,  pág. 74.
7-Los mazdeos o zoroástricos siguen una religión monoteísta con fuertes rasgos del dualismo. 
8-Emilio, Miltré Fernández, op.cit, pág. 75.
9-Juan, Martos Quesada. (2005). El mundo jurídico de Al-Ándalus. Madrid: ed. Delta, pág. 34.
10-F, Javier Simonet. (1983).Historia de los mozárabes de España, Madrid: ed. Turner.
11-Juan, Martos Quesada, op.cit, pág. 35.

Markria Souhila es profesora titular de la Universidad de Mostaganem en Argelia y colaboradora de la Revista Biblioteca Islámica.


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