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Antes de asistir a este importante y necesario curso taller sobre la religión islámica impartido en la Asociación Islámica Shiita de El Salvador, personalmente me hacía muchas preguntas e indudablemente les daba yo mismo respuestas tergiversadas y a veces muy lejos de la realidad de esta gran cultura que le ha aportado al mundo una gran herencia en todos los campos del saber y de la liberación auténtica del espíritu.

Conocer de las personas autorizadas y entregadas sobre este tema ha sido una experiencia excepcional, ya que nos ha permitido valorar su riqueza espiritual y su compromiso con un mundo expuesto al bombardeo inmisericorde de los grandes medios de comunicación obedeciendo a las políticas internacionales de exterminio de las identidades de los pueblos cuyos objetivos no son nada mas que los de la   destrucción de los valores de las culturas que cada día van invadiendo y que lamentablemente, muchos callamos ante tal aberración.

Sobre la mujer en el islam muchas cosas se han escrito, se han dicho y se siguen diciendo, pero todo esto es manejado desde intereses foráneos con la intensión de convertir a la mujer en un simple artículo de lujo, un producto de consumo, un artículo por el cual se puede pagar y un objeto sobre el cual hay que buscar placer haciéndole perder todo sentido de su ser como mujer y como sierva de Dios. dichosamente, en los países islámicos, basados en su espiritualidad total en todos los campos de la vida, se ha logrado que los mensajes divinos enviados al profeta Muhammad sean parte esencial de la vida de las personas, y aquí está la importancia de su verdadero estilo de vida, una vida experimentada a plenitud pero dirigida por un contexto de espiritualidad que es lo que dios quiere para el mundo, dirigirse por la senda del bien y de la justicia y hacer su santa voluntad, por eso nos parece interesante como la mujer está en el lugar que le corresponde y sobre todo, trascendiendo hacia un plano mayor de felicidad al encarnar los verdaderos valores del sagrado Corán.

Es importante reconocer el papel que juega en  la familia, tanto el hombre como la mujer en la conducción de los hijos, aspectos que van haciendo sólida y fuerte a la sociedad musulmana.
Como decía al principio, nos hemos dado cuenta de la libertad que goza la mujer en el islam, ya que según nuestro análisis hay un motivo principal para actuar de la manera que se hace.
Por ejemplo el uso del velo y del vestuario, me parece excepcional ya que manifiesta una actitud de respeto y valores inmensos y sobre todo una dimensión superior y es el respeto y la obediencia a Dios.
A mi forma de interpretar esta situación,  en todos los ámbitos de la vida debemos llevar una vida acorde a los principios y debe ser un verdadero estilo de vida que  haga una vivencia total de un pueblo lleno de la gracia del Todopoderoso.

He aprendido también sobre la dote y la importancia que tiene en la verdadera y justa realización de la convivencia  en pareja. es como una inmensa gratitud y una muestra de entrega por ese amor limpio y puro que se prodigarán durante toda su vida, una causa justa de reconocimiento a ese regalo precioso y sabio de ese ser divino de la mujer.

La entrega espiritual y la práctica diaria hacen del islam una auténtica y sólida comunidad que pretende construir un mundo donde la paz,  la justicia y el respeto son los pilares fundamentales donde descansa la realización de la persona humana.
Se ha hablado mucho sobre la poligamia en la comunidad islámica, pero no se han divulgado sus verdaderas razones y porque y en que condiciones se practica, en esta oportunidad hemos comprendido la razón de ello y sobre todo los principales fundamentos tanto teológicos, como políticos, culturales y sociales.

Hemos despejado una cantidad de dudas, adquirido un cúmulo de conocimientos  muy importantes para nuestro desarrollo cultural e intelectual, pero sobre todo, hemos sido testigos y es lo que nos hace llegar a ustedes y nos motiva y es precisamente esa actitud de personas comprometidas y que practican lo que dicen, su coherencia con sus actos nos hacen prácticamente portadores y difusores  de tan noble e interesante cultura islámica.

Vaya nuestro respeto y reconocimiento a la mujer, ya que dentro de un mundo violento y carente de valores trata de salir adelante, pero es aplastada por la cultura occidental de consumo invisivilizándola y destruyéndola como mujer, ojalá y un día encarnemos esos valores esenciales que nos hagan vivir una espiritualidad auténtica y una sociedad que lucha por su independencia, su libertad  y sobre todo su dignidad humana.

podemos concluir que la mujer en el islam goza de la plenitud de la dicha y la gracia del todopoderoso, en la medida en que viva, practique y desarrolle la verdadera y autentica voz de dios a través de los profetas que con el tiempo han dejado su mensaje en el corazón de su pueblo y lo han conducido por las sendas de justicia y amor divino y sobre todo el mensaje del profeta Muhammad.
Sin Dios en nuestros corazones, no habrá paz en nuestras vidas. 

Santiago Vázquez es escritor y docente salvadoreño, ha publicado varios artículos, columnas y dos poemarios.

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