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INTRODUCCIÓN

A finales del año 1358 (1982) Hadrat Imam Jomeini (q.s.) dio una serie de charlas sobre la Sura Al-Fatiha que fueron transmitidas por la televisión de la República Islámica de Irán.

Diversas editoriales decidieron publicar las palabras del Imam, con el nombre Tafsir-e- Sure-ye Hamd pero, en general, nunca fueron cotejadas con las cintas originales

El Daftar-e Entesharate-Islam, de acuerdo con todos los maestros que en algún momento fueron asignados para editar este Tafsir, consultó estas cintas con atención y, si en algunos casos hubo necesidad de añadir alguna palabra, ésta se puso entre paréntesis para asegurar que las palabras del Imam permanecieran intactas.

Nuestros respetables lectores, podrán asegurarse, con la lectura del libro, que esto se ha respetado al máximo.

Dios bendiga a todos aquellos que se esfuerzan por acercarse a su luz.


Lección I

TODO ES EL NOMBRE DE DIOS

Me refugio en Dios del maldito Shaitán. En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso.

La interpretación del Corán va a ser el tema para unas cuantas lecturas que se me ha pedido que dé. La interpretación del Corán no es una tarea que pueda hacer cualquiera. A través de la historia los eminentes maestros del Islam, tanto Sunnis como Shias, han escrito numerosos libros sobre esta materia y sus esfuerzos han sido, por supuesto, muy valiosos. Pero cada uno de ellos ha escrito bajo el punto de vista de su propia especialización y conocimiento e interpretaron solamente ciertos aspectos del Corán, y no se puede saber si de manera completa. Por ejemplo: Han sido escritos comentarios a través de los siglos por místicos como Muhyid-Din Ibn Arabi, Abdar Razzaq Kashani (autor de Tawilat) y Mullá Sultán Ali. Algunos de estos comentaristas escribieron bien, desde el punto de vista de su conocimiento. Pero, lo que ellos escribieron no es equivalente al Corán; representan solamente unas pocas páginas o aspectos del Corán. Tantawi, Seyyed Qutbs, y otros como ellos, interpretaron el Corán de diferentes maneras, pero su trabajo tampoco representa una completa interpretación del Corán con respecto a todos sus significados, repito, solamente tocan algunos aspectos del Corán. Hay además, otras interpretaciones que no pertenecen a ninguno de estos dos grupos, por ejemplo; el Maymá-al Bayan, que nosotros los shias usamos, es un buen comentario que incluye los pareceres de los comentaristas del Corán, tanto sunnis como shias, pero que tampoco son exhaustivos.
El Corán no es un libro que cualquiera pueda interpretar comprensible y exhaustivamente, pues sus ciencias son únicas y, en última instancia, por encima de nuestro entendimiento. Nosotros podemos comprender sólo algunos aspectos o dimensiones del Corán, la interpretación del resto depende de ahl-i ismat - es decir los Imames Purificados- que fueron los que expusieron sin adulteración las enseñanzas del mensajero de Dios (BP).
Recientemente, han aparecido personas que, sin la mínima cualificación para interpretar el Corán, tratan de imponer sus propios objetivos e ideas sobre ambos, el Corán y la Sunna. Incluso un grupo de izquierdas y comunistas declaran ahora, que sus propósitos están basados en el Corán. Sus intereses reales no son el Corán o su interpretación sino que tratan de convencer a nuestros jóvenes para que acepten sus objetivos, bajo el pretexto de que son musulmanes. Hago hincapié por ello en que, esos que no han cursado estudios religiosos, gente joven que no está bien fundamentada en materias islámicas, y todos aquellos que están desinformados con lo concerniente al Islam no deben intentar interpretar el Corán. Si ellos hacen eso en cualquier caso, en la búsqueda de sus propios intereses, nadie debe prestarles atención. Una de las cosas que están prohibidas en el Islam es la interpretación del Corán de acuerdo a opiniones personales. (Tafsir be Rai).
Vamos a suponer que un hombre es un materialista y trata de interpretar cada aleya del Corán de acuerdo a sus ideas materialistas, mientras otro está preocupado exclusivamente con temas espirituales, así que cada parte del Corán que trate será interpretada a la luz de su preocupación. Ambos representan los extremos y sus actitudes deben ser evitadas.
Al interpretar el Corán, entonces, estamos sujetos a ciertas restricciones. El campo no está abierto para cualquiera que desee imponer al Corán ninguna idea que pase por su cabeza y luego diga a la gente "éste es el Corán". Ahora bien, si yo digo unas pocas palabras sobre ciertas aleyas del Corán, no puedo en ningún caso declarar que estoy exponiendo su último significado. Lo que yo diga representa una posibilidad, no una certeza. Yo no digo: "éste y no otro, es el significado correcto".
Como se me ha pedido decir unas palabras sobre esta materia, hablaré brevemente durante unos cuantos días sobre la Sura que da apertura al Corán y uno de los últimos capítulos. Como no poseo mucho tiempo, ni hay quien lo tenga, expondré brevemente algunas de las nobles aleyas del Corán y repito; que este tafsir no es un comentario tajante sino que está basado en una posibilidad no una certeza.
 Empezaré con la bendita Sura de La Alabanza:
Me refugio en Dios de Shaitán el maldito.
En El Nombre de Allah, El Compasivo, El Misericordioso.
Las alabanzas pertenecen a Dios,
El Señor de los Mundos.
 Es posible que esta frase (Bismil-lah) - En el Nombre de Dios-, al comienzo de todas las Suras del Corán esté sintácticamente conectada con las aleyas que le siguen. Se ha dicho algunas veces que la frase está conectada a una implícita declaración que va a continuación, pero parece más bien, que está conectada a la sura misma.
Por ejemplo, en la Sura Al-Hamd, la frase Bismil-lahi ar-rahmani ar-rahim. Al-hamdul'lilahi, Rabbil'alamin quiere decir: "En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso, las alabanzas pertenecen a Dios, el Señor de los Mundos".


Un nombre es una señal, por ello, las personas, para determinar o diferenciar cada cosa le dan un nombre. A las personas se les dan nombres y a las cosas se les asignan nombres para proveerlas de un signo con el cual se las pueda reconocer y distinguir unas de otras. 

LOS NOMBRES DE DIOS SON LOS SIGNOS
DE SU ESENCIA DIVINA

Los nombres de Dios son también signos, signos de Su Esencia Sagrada y, sólo Sus Nombres son conocidos por el hombre. La Esencia en sí misma es algo que está fuera del alcance del hombre e incluso para el Sello de los Profetas, las Bendiciones y la Paz seancon él y con su familia, el más sabio y noble de los hombres. La Sagrada Esencia es desconocida para todos menos para Sí Misma. Son los Nombres de Dios los que son accesibles al hombre, aunque hay diferentes niveles de entendimiento de esos nombres. Los podemos entender a cierto nivel, pero la comprensión a otros niveles está reservada para los awliia, para el Más Noble Mensajero y para aquellos a quienes él instruyó.

TODO LO QUE EXISTE EN EL MUNDO ES UN SIGNO DE DIOS.-

El mundo entero es un nombre de Dios, pues un nombre es un signo y todas las criaturas que existen en el mundo son signos de la Esencia Sagrada, de la Verdad Altísima (al-haqqe ta-ala). Algunas personas pueden alcanzar un entendimiento profundo con lo que se quiere decir por "signo", mientras otros se agarrarán solo al significado general de que ninguna criatura existe por sí misma.
Es una proposición evidentemente racional e intuitivamente comprendida por todo ser humano, que una existencia posible, es decir, algo que puede existir o no existir, no puede llegar a existir por sí misma sino que necesita de algo exterior a ella que le dé existencia. Deberá estar conectada a la Existencia Eterna Misma, sin principio ni final.
Si imaginamos un espacio ilusorio y eterno, no tiene realidad, es ilusorio. Este espacio que es sólo espacio, no puede ser que así como así, sin razón, se transforme en una existencia o que se pueda encontrar en él una existencia.
Están aquellos que dicen que el espacio infinito existe desde el principio y que dentro de esta infinitud, las formas vinieron a la existencia, seguido primero por vapores y gases y después por formas de vida. Está en contra de los dictados de la razón, sea como sea, que una cosa pueda cambiarse en otra por sí misma, sin la acción de una causa externa. Tal causa es siempre necesaria para la transformación de una cosa en algo diferente, como por ejemplo cuando el agua se congela o hierve. Si la temperatura no pasa de bajo cero o por encima de 100 grados (en ambos casos son causas externas), el agua se mantendría tal cual es. Asimismo, una causa externa es necesaria para hacer que el agua se contamine.
Para llegar a ser, se necesita de una causa y es inconcebible que un ser posible pueda llegar a existir sin una causa que le de existencia.
La tesis de que cada efecto necesita de una causa y que cada ser posible necesita de una causa es evidente para la inteligencia.
Así pues, cualquier persona racional puede entender la tesis de que todas las cosas de este mundo son nombres y signos de Dios, pero el significado real del asunto es que aquí no se trata de poner nombres, por ejemplo, imaginemos que queremos dar a conocer una cosa y diferenciarla de lo que no es ella, para ello le damos un nombre, y así decimos: lámpara, automóvil o Zaid. Dios es "un Ser" infinito, que posee los atributos de perfección en un grado infinito y que no está sujeto a ninguna limitación. Ya que si tuviera límite sería un ser posible y la razón nos dice de forma tajante que lo que existe y no tiene limitación alguna será "un ser que reúne todas las perfecciones". Ya que si careciera de alguna perfección estaría limitado y por tanto sería contingente. 

DIFERENCIA ENTRE POSIBLE Y NECESARIO

La diferencia entre Ser Posible y Ser Necesario es que éste último es infinito en todos los aspectos y constituye un Ser Absoluto, Completo, mientras que el primero es finito en su naturaleza. Si todos los atributos de perfección no están presentes en un grado infinito en un ser que creíamos Necesario, dejaremos de considerarlo como tal y lo consideraremos como Posible o Contingente.
Ahora bien. Si tomamos al Ser Necesario como el origen y fuente de todos los otros seres; los seres que vienen a existir como resultado de su creación, representan de forma inherente el agregado de esos atributos. Estos atributos, no obstante, existen en diferentes grados y el más alto es aquel en el que todos los atributos de Dios Todopoderoso están contenidos, hasta el punto de que es posible subsumirlos en una palabra. Este más alto grado de atributos es representado por el Nombre Supremo, que consiste en el nombre y en el signo que contiene, aunque imperfectamente, todas las perfecciones de La Verdad Altísima. Si bien es imperfecto con respecto a Dios, es perfecto con respecto a todos los otros seres. Los seres que están subordinados al Nombre Supremo también poseen perfección, pero en un grado inferior, limitado por su capacidad inherente. El grado más bajo es representado por seres materiales, que imaginamos no tienen ninguna clase de conocimiento de perfección ni la capacidad de adquirirlo.

TODOS LOS SERES ALABAN A SU SEÑOR

No es cierto que los seres materiales no posean inteligencia ni poder, ni perfección alguna, ni nada de nada. No es así. Lo que sucede es que estamos velados y no podemos discernir. En esos seres inferiores al hombre y a los animales, también se manifiestan todas esas perfecciones, pero, eso sí, en la medida de su propia existencia limitada.

"No hay nada que no Le glorifique y alabe, pero vosotros no entendéis su forma de glorificar" (17:44)

Nosotros estamos velados y no entendemos su forma de glorificar. Debido a que ellos (algunos comentaristas de Corán) no entienden que un ser limitado pueda tener perfección, han interpretado esta aleya diciendo que esta alabanza es genérica, es existencial.
Pero esta aleya no se refiere a una alabanza genérica, nosotros sabemos lo que es una alabanza genérica. Esos seres tienen una causa que los ha originado y su alabanza no es genérica sino que es real.
Hay hadices que describen ciertos seres materiales como dedicados a la adoración, por ejemplo: El Más Noble Mensajero (BP) podía escuchar las alabanzas de los guijarros que mantenía en sus manos. Sus alabanzas a Dios eran de una clase incomprensible a vuestro oído o al mío , un lenguaje lógico, con palabras, pero no un idioma como el nuestro ni palabras como las nuestras, aun así, implica percepción; percepción en un grado dictado por la capacidad inherente de los guijarros. Puede que los hombres, quienes poseen altos grados de percepción y se consideran ellos mismos como la fuente de toda percepción, hayan denegado toda percepción a otras formas de vida. Es verdad, por supuesto, que esas formas no poseen el mismo alto grado de percepción, pero nosotros también estamos velados de la completa percepción de la Verdad.
A causa de estos velos, no estamos enteramente conscientes y por ello imaginamos muchas cosas que existen como no existentes. Es simplemente que ustedes y yo las desconocemos. 

TODO EL MUNDO VIVO Y TODO LO QUE EXISTE ES EL NOMBRE DE DIOS

Hoy en día están siendo conocidas muchas cosas que anteriormente no lo eran. Por ejemplo, aunque primeramente se pensaba que el reino vegetal carecía de consciencia ahora se dice que cierta clase de sensor puede captar sonidos de las raíces de un árbol cuando lo sumergen en agua hirviendo. Yo no sé si esto es verdad o no, pero es cierto que el mundo entero está vivo y lleno de expresiones.
Todo es un nombre de Dios. Ustedes, también son nombres de Dios. Sus lenguas son nombres de Dios, sus manos son nombres de Dios. Cuando ustedes alaban a Dios diciendo: "En el nombre de Dios, las alabanzas pertenecen a Dios", sus lenguas es un nombre de Dios en su movimiento. Cuando ustedes se levantan para ir a casa, no pueden separarse ustedes mismos de los nombres de Dios: Ustedes van en el nombre de Dios y ustedes son el nombre de Dios, el movimiento de su corazón son los nombres de Dios, y los movimientos de sus pulsos son el nombre de Dios. Los vientos que están soplando son el nombre de Dios.
Este es un posible significado de la noble aleya que hemos citado, así como otros que mencionan el nombre de Dios. Todas las cosas son nombres de Dios, es decir, son reales, son ciertas, y son nombres de Dios.

TODO EL UNIVERSO LLEGÓ A LA EXISTENCIA COMO MANIFESTACIÓN DE
LA VERDAD SUPREMA 
Todas las cosas son Él. El nombre, en su propia denominación, es efímero. Imaginamos que nosotros tenemos independencia, que somos algo. No es así. Si esos rayos del Ser Absoluto que a cada instante nos crean, como una expresión del deseo divino y manifestación de Dios, cesaran por un segundo, todos los seres perderían al instante su estado de existencia, regresando a su original estado de No-existencia, pues su continua existencia depende de Su continua manifestación.
Es por medio de la manifestación de Dios que el mundo entero ha adquirido existencia; esta manifestación, o luz, es el origen y esencia del ser. 
"Dios es la luz de los cielos y la tierra" 
Corán, 24:35
Y al contrario; la luz de los cielos y la tierra es Dios, es decir, viene de Dios. Todo lo que emerge de la potencialidad a la realidad, todo lo que aparece en este mundo; es luz, porque la característica de la luz es aparecer y ser visible. También el hombre, que aparece y es visible, es luz, igualmente los animales son luz. Todos los seres son luz, y luz de Dios.

"Dios es la luz de los cielos y la tierra", es decir: La existencia de los cielos y la tierra es de la Luz y de Dios. Así, están los cielos y la tierra destinados a desaparecer en el Ser Divino, pues la aleya dice: "Dios es la luz de los cielos", no "los cielos están iluminados por Dios", lo que implicaría un cierto modo de separación. "Dios es la luz de los cielos" es decir; no hay nada en ellos o de ellos mismos, y no hay ser en el mundo que posea independencia. En otras palabras, no hay nada en este mundo que exista por sí mismo. De hecho no hay existencia excepto La Verdad Suprema.
Cuando Dios dice: "En el nombre de Dios, las alabanzas pertenecen a Dios" o "En el nombre de Dios, dí, Dios es Uno" (Corán, 112:1) probablemente el significado no es tanto decir: "En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso" sino que está mencionando un hecho: "Con el nombre de Dios", significando que nuestra habla ES un nombre de Dios.
Observen también que el Corán dice: "Todo lo que está en los cielos y en la tierra Le glorifica", no dice: "quien está en los cielos y la tierra..." Todo lo que existe en la tierra y en los cielos glorifica con el nombre de Dios que es Su manifestación y todos los seres surgen de esta manifestación. Todo movimiento es movimiento de esa manifestación y todo lo que existe en el mundo es esa manifestación. Y puesto que, todas las cosas son de Él y vuelven a Él, y ningún ser tiene nada de sí mismo, hablar de sí mismo no tiene sentido. Nadie puede decir "yo tengo algo de mí mismo", es decir: independientemente de la luz que es el origen de mi ser. Cuando en verdad ni los ojos que tienen son suyos, sino que también esos ojos han llegado a ser a través de Su manifestación.

TODOS LOS SERES ESTAN INCLUIDOS DENTRO 
DE LA MISERICORDIA DIVINA

La alabanza y loas que ofrecemos junto con todos los otros seres son con el nombre de Dios y por el nombre de Dios.
El nombre (Allah) es una manifestación comprehensiva, es una manifestación procedente de la Verdad Suprema que engloba todas las otras manifestaciones, incluyendo Compasivo y Misericordioso. Para decirlo en otras palabras; el nombre (Allah) es una manifestación procedente de Dios y los nombres Compasivo y Misericordioso, en cambio, son manifestaciones procedentes de esa otra manifestación (el nombre Allah). El Compasivo, creó todos los seres con misericordia y compasión, la existencia misma es misericordia. Incluso la existencia otorgadas a criaturas a saber malvadas, es misericordia, misericordia universal que abarca a toda la existencia.
Es decir, los seres son la misericordia. Ellos mismos son la misericordia. Y Allah es esa misma manifestación, que es manifestación de todo lo que existe. Es un estado capaz de emitir la manifestación a todos los significados. Este nombre es comprehensivo, es la apertura de la manifestación.
La esencia de la Verdad Suprema no tiene un nombre. "El no tiene nombre ni huella". Así como los nombre el Compasivo y Misericordioso son manifestaciones también son medios por los cuales el nombre de Dios (Allah), el que combina todas las perfecciones en Sí Mismo, deviene aparente.
Dios ha mencionado estos dos nombres aquí porque la Misericordia, la cual tiene los dos aspectos que expresan, pertenece a Su Esencia, mientras que los atributos de Cólera y Venganza, son secundarios.

TODAS LAS ALABANZAS PERTENECEN A DIOS

"En el nombre de Dios, el Compasivo y Misericordioso, las alabanzas pertenecen a Dios". Todas las cualidades dignas de alabanza y perfecciones, todos los casos de alabanzas que existen en el mundo pertenecen a Él y son para Él. Cuando una persona come una comida y la alaba diciendo "que deliciosa comida", él está alabando a Dios sin saberlo. Igualmente, si decimos de alguien "qué buen hombre es, qué filósofo, qué maestro", estas expresiones de alabanza también pertenecen a Dios, incluso si no somos conscientes de ello. ¿Por qué es así? Porque el filósofo y el maestro en cuestión no tienen nada EN o DE ellos; todo lo que ellos son es una manifestación de Dios. Si alguien percibe algo, lo hace con su intelecto y éste es una manifestación de Dios.
Igualmente, la cosa percibida es una manifestación de Dios, todo proviene de Dios. La gente puede imaginar que ellos alaban una alfombra, por ejemplo, o a cierto individuo, pero no hay alabanza que sea emitida que no sea para Dios. Pues cuando se alaba a alguien se hace en relación a una virtud o perfección que uno tiene, no en relación con algo no-existente y todo lo que esta persona pueda tener es de Dios. Así que, toda alabanza que se emita pertenece a Dios.
El significado de "al - hamd " que nosotros traducimos como "alabanza", es genérico, esto incluye todas las formas y ejemplos de alabanza, la esencia de alabanza. Todo pertenece a Dios. Nosotros pensamos que alabamos a tal o cual persona, pensamos que alabamos la luz del sol o la luna, pero esto es porque estamos velados de la completa percepción de La Verdad. Imaginamos que alabamos a una particular persona o cosa, pero cuando el velo es apartado, vemos que toda alabanza pertenece a Él y la manifestación que estamos alabando es una manifestación de Él.
"Dios es la Luz de los cielos y la tierra". Todo lo bueno que existe ha venido de Él, toda perfección que existe ha venido de Él. Y todo lo que alabamos es una manifestación de Dios y ellos fueron todos creados por medio de una sola manifestación. Imaginamos que actuamos independientemente, pero Dios dijo al Más Noble Mensajero (BP):

"No les aniquilasteis vosotros, sino que fue Dios quien les aniquiló. Tampoco fuiste tu, Oh Apóstol, quien los venció sino que fue Dios" (8:17)

Igualmente, "Cuando ellos te juran fidelidad a ti, la juran en realidad a Dios" (48:10) En este caso, la mano del Mensajero de Dios es una manifestación de Dios, pero como nosotros estamos velados a la percepción completa de la realidad, no comprendemos la verdad que encierra esta aleya.
Las únicas personas que tienen tal percepción son esos que reciben instrucción directa de Dios; el Santo Profeta (BP) y los santos Imames (P), quienes recibieron de él las enseñanzas. Así que uno debe asumir que la expresión "En el Nombre de Dios" está sintéticamente conectada con al-hamd "alabanza", significando:

"Con el nombre de Dios, toda alabanza, toda loanza, pertenece a Dios y es Su manifestación, porque Él atrae todo hacia Él Mismo de tal manera que nada queda para otro-que-Él"
Incluso si se desease, no se podría alabar a otro que Dios; su alabanza revertiría en Él. Si se imagina que está alabando algo distinto a Dios, es sólo porque no se sabe su verdadera naturaleza. Sin embargo, por mucho que trate de hablar a-otro-que-Dios no puede; no hay nada que decir en alabanza a otro-que-Dios, pues otro-que-Dios es nada sino deficiencia. Naturalmente las imperfecciones no son de Dios. 

NO EXISTE OTRA PERFECCIÓN QUE LA PERFECCIÓN DE DIOS

Con esto quiero decir que todas las cosas que existen tienen dos aspectos: un aspecto de existencia y otro aspecto de deficiencia. El aspecto de existencia es luz: está libre de toda deficiencia y pertenece a Dios. El otro aspecto, el negativo o ese de deficiencia pertenece a nosotros. Pero nadie puede alabar lo negativo, sólo lo positivo -existencia y perfección- pueden ser alabados. Sólo hay una perfección en el mundo y ésta es Dios, y sólo hay una belleza y ésta es Dios. Debemos entender esto, y entenderlo con nuestro corazón. Si entendemos esto, no con palabras o argumentos sino con nuestro corazón, nos será suficiente. Es fácil afirmar esta verdad pero transmitirla al corazón y entenderla, es difícil. Uno puede decir libremente, en palabras, que el infierno existe pero CREERLO es diferente de estar intelectualmente convencido. Se pueden aportar pruebas, pero la realidad de creer no tiene nada que ver con las pruebas.
La Impecabilidad (ismat) de los profetas (P) fue debido a su creencia firme. Una vez se cree realmente, no es posible pecar. Si usted cree que alguien está esperando con una espada para decapitarle en caso de que usted pronuncie una palabra en su contra, usted no dirá nunca nada en contra de él, pues su principal interés es conservar la vida.
Si alguien cree que si calumnia con una sola palabra, será enviado al infierno y su lengua crecerá tan larga como la distancia entre él y el calumniado, si además cree que el calumniador es alimento para los perros en el infierno y que estos perros le devorarán -no devorándolo con un principio y un fin- sino indefinidamente. Si se cree esto, uno nunca se va a ocupar en calumniar.
Si (Dios no lo quiera) decidimos ocuparnos en calumniar es porque no hemos creído en la en la existencia del infierno. Una persona que cree que todos sus actos asumirán una forma apropiada en la otra vida; bueno si el acto es bueno, malo si el acto es malo, y que será llamado a dar cuentas, deberá necesariamente abstenerse de pecar. Debemos creer que el calumniador será llamado a dar cuentas, y que el Paraíso espera al creyente y al dador de actos de caridad. Debemos creer esto, no es suficiente con leerlo en un libro o comprenderlo con nuestra razón, porque hay una gran diferencia entre la PERCEPCION RACIONAL y CREER CON EL CORAZÓN (por corazón, por supuesto, no quiero decir el corazón físico) 

CREER FIRMEMENTE ES TENER FE

Los hombres pueden percibir racionalmente algo que es verdad pero si no creen en ello, no actuarán en conformidad con ello. Solamente cuando crean en ello ACTUARAN en conformidad con ello. Es esta firme convicción lo que llamamos fe y la que obliga al hombre a actuar. Saber sobre el Profeta únicamente no es útil, lo que es beneficioso es creer en él. De la misma manera con Dios: Establecer pruebas de la existencia de Dios no es suficiente, EL HOMBRE DEBE TENER FE, debe creer en su corazón y SOMETERSE A ÉL. Una vez se tiene fe, todo se hace fácil.
Si el hombre cree que un Ser Superior creó este mundo, que el hombre será llamado a dar cuentas en el Último Día, que la muerte no es el fin de todas las cosas, sino una transición desde un reino deficiente a uno perfecto, dichas creencias lo protegerán de toda falta. La única cuestión que nos queda es ¿Cómo debe él creer? La respuesta está indicada en el Corán:

"En el Nombre de Dios, Las alabanzas pertenecen a Dios"

De nuevo déjenme hacer hincapié que el sentido que yo estoy discutiendo es una posibilidad y parte del posible significado que estoy sugiriendo es que, si el hombre cree que todas las expresiones y circunstancias de alabanza pertenecen a Dios, nunca tendrá ninguna idea politeísta (Shirk) pues sabrá que todo es una manifestación de la Gloria de Allah.
Si alguien desea componer una oda o apología al Príncipe de los Creyentes, Imam Ali (P), uno entenderá que esta oda realmente pertenece a Dios, porque el Príncipe es una manifestación de Dios.

"QUIEN SE CONOCE A SI MISMO CONOCE A SU SEÑOR"

Si una persona entiende y cree que es nada, que todo lo que existe es Él, dejará de lado su orgullo. Si observa a otro que es arrogante, esto será porque no se conoce a sí mismo.
Nuestro fundamental problema es que nosotros no nos conocemos, ni a nosotros ni a Dios y no creemos en nosotros mismos ni en Dios. Es decir, no creemos que somos nada y que todo viene de Él. Hasta que esta creencia no sea operativa, todo lo que el Corán ha intentado establecer será ineficaz.
En nuestro obstinado egoísmo, todavía decimos: "Yo poseo tales y tales cualidades y tú no". De todas las vacías pretensiones de liderazgo surge la enemistad, y la enemistad existe sólo cuando el hombre tiene la atención puesta en sí mismo.



EL AMOR A SÍ MISMO ES LA FUENTE 
DE TODAS LAS FALTAS

Todos los desastres que afligen al hombre derivan de su vanidad y arrogancia. Pero si él fuera capaz de percibir la verdad de la cuestión, entendería que su alma no le pertenece.
Este error destruye al hombre. Todas las miserias que sufrimos surgen por este desatinado amor a nosotros mismos y el deseo de su exaltación. Este deseo lleva a los hombres a la muerte y destrucción, les lleva al infierno y es el origen de todo pecado. Cuando el hombre fija su atención en sí mismo y desea todo para sí mismo, convierte en enemigo a todos aquellos que se pongan en su camino y no concede a otro ningún derecho. Este es el origen de todas nuestras miserias.
Debe ser por esta razón -para hacer claro que todo es Dios y que el hombre no tiene nada en y de sí mismo- que Dios empieza el Corán diciendo:

"Las alabanzas pertenecen a Dios"
En otras palabras, no podemos decir que sólo algunas alabanzas pertenecen a Dios y otras no; yo no puedo alabarle a usted sin alabar a Dios. "Las alabanzas pertenecen a Dios" significa que toda expresión de alabanza, junto con la real esencia y concepto de alabanza, pertenece a Dios y son de Él. Se puede imaginar que se está alabando otra cosa que Él, pero esta aleya quita el velo sobre esta cuestión y muchas otras que son afines.
Toda la cuestión es CREER en esta aleya, si uno cree que todas las formas de alabanza pertenecen a Dios, todas las formas de asociación (Shirk) serán negadas dentro del corazón.
Cuando Ali Ibn Abi Talib dijo: "A lo largo de mi vida entera nunca cometí shirk", es porque él percibió instintivamente la verdad, la experimentó con su conciencia, no fue algo que le fue enseñado sino que fue una verdad que él había experimentado.


LAS PRUEBAS NO SON DEMASIADO EFECTIVAS

Son buenas, por supuesto, e incluso necesarias, pero son medios por los cuales uno es capaz de percibir con la razón, como un preliminar para creer en ello. La prueba es un argumento para que la razón comprenda y por medio del esfuerzo interno llegue al corazón.
La filosofía en sí misma es un medio, no un fin; un medio para transmitir las verdades y formas del conocimiento a la razón a través de las pruebas.
Esto es lo único importante. Hay un refrán que dice: "Esos que buscan evidencias tienen piernas de palo". Esto significa que las piernas de las pruebas racionales son de madera, mientras que lo que permite al hombre caminar realmente, son esos pies compuestos de la Fe que entra en el corazón, la consciencia y la capacidad de paladear, de degustar las cosas con talento. Y tener fe es un grado de creencia, pero existen grados más elevados todavía.



EL CORÁN HA SIDO REVELADO PARA
PERFECCIONAR AL SER HUMANO

Espero que no nos sintamos satisfechos únicamente por leer el Corán y estudiar su interpretación. Y que leamos cada tema y cada palabra del Corán con fe. Pues el Corán es un libro que tiene el propósito de reformar a los hombres y devolverles al estado en el que Dios los creó a través de Su Supremo Nombre.
Y lo ha creado con el Nombre Inmenso, con Allah, que lo contiene todo, aunque él no lo entienda. El Corán ha venido para elevar al hombre, del estado defectuoso en el que se encuentra, al estado elevado que le pertenece. Este es el propósito por el que el Corán ha sido revelado y todos los profetas han sido enviados; para tomar al hombre de la mano y sacarlo del profundo foso en el que ha caído, ese foso que es más profundo que ningún otro foso, -el foso de la egolatría- y mostrarle la manifestación de La Verdad, para que así pueda olvidar todo otro-que Dios.
Quiera Dios permitirnos tal estado. Y la paz sea con vosotros y las bendiciones de Dios y Su Misericordia.

***

Lección 2
EMIGRANDO HACIA DIOS Y SU MENSAJERO

BISMIL.LAH EN CADA SURA TIENE UN SIGNIFICADO ESPECIAL

La última vez discutí la posibilidad de que cada expresión Bismil.lah "En el Nombre de Dios", que encabeza cada Sura, esté sintácticamente conectada con el tema que la Sura misma trata. Por ejemplo, en la Sura de La Alabanza, cuando dice: "Con el Nombre Allah, el Clemente, el Misericordioso, la alabanza pertenece a Allah", es decir la alabanza con el nombre Allah. La misma expresión, entonces, tiene un significado diferente en cada Sura, pues en cada caso se refiere a un particular tema que abre la Sura..
Si en la Sura de La Alabanza, el Bismil.lah está conectado con la palabra "alabanza" debemos ver qué clase de nombre es éste para que por medio de él se alabe. ¿Qué clase de nombre es que es expresión exotérica de la Verdad y que lleva en sí mismo la alabanza. Por ejemplo, en el caso de la Sura Ijlas (112), ¿qué clase de nombre es que se adecua a la afirmación "ÉL ES DIOS, UNO".
Está también especificado en Fiqh que, si uno desea recitar más de una Sura, una simple recitación de la expresión Bismil.lah "En el Nombre de Dios" al comienzo, no es suficiente. La frase debe ser repetida al empezar cada Sura. La razón de ello es que el sentido preciso y la función de la expresión varía en cada ocasión. Si no fuera así, cada vez sería idéntico con el siguiente. Por ello, algunas personas han dicho que la expresión no forma parte de la Sura excepto en la Sura La Alabanza, donde ha sido incluido en la Sura por su bendición. Sin embargo, esto no es cierto.



LA ALABANZA QUIERE DECIR TODAS LAS EXPRESIONES DE ALABANZA

De momento estamos ocupados con la Sura La Alabanza y aquí la expresión está conectada con la palabra alabanza que inmediatamente le sigue. Esto puede que signifique que "la alabanza" (al-hamd) significa toda alabanza emitida por cualquier que alabe; es el nombre mismo el que produce la declaración y todas sus partes y miembros son nombres y la alabanza que se realiza en el hombre es a causa de que él mismo es un nombre. La alabanza se realiza mediante el nombre de Dios. Cada individuo constituye un diferente nombre de Dios. Ustedes también son nombres, es decir son manifestaciones de los nombres de Dios.



DIFERENCIA ENTRE AGENTE DIVINO Y AGENTE NATURAL

Téngase en cuenta que hay muchas diferencias ente el "agente divino" (que es el agente de la existencia) y los "agentes naturales". Una característica distintiva de lo que emerge del Principio Divino, y que es llamada el Verbo Divino, es que, en un sentido, es reabsorbida o destinada a ser re-absorbida a sus orígenes; no tiene realidad o independencia por sí misma. Para entender mejor esto uno puede comparar la relación del agente divino con el Principio Divino, con la de los rayos del soy y el sol. No es una comparación exacta, pero es verdad en tanto que como los rayos del sol no tienen independencia alguna con respecto al sol, el agente divino de igual manera carece de independencia con respecto a este Principio del Bien Absoluto del cual deriva su existencia. Es decir; no puede venir a existir o permanecer con vida independientemente. Si los rayos de vida son quitados de un ser por unos instantes, no podrá subsistir ni por un momento más, justo porque depende del Principio para existir, también depende de Este para permanecer con vida. No teniendo propiedad de existencia propia, entonces, es reabsorbido dentro del Principio.
Siendo este el caso, la manifestación de los Nombres de Dios es, en un sentido, idéntica a los nombres en sí mismos. "Dios es la Luz de los cielos y la tierra" - la Luz es la manifestación de Dios, no Dios Mismo, pero la manifestación no tiene existencia aparte del Principio del que deriva, es reabsorbido en Él pues no tiene independencia. Es en este sentido que tenemos que entender 

"Dios es la Luz de los cielos y la tierra" (Corán, 24:35)

Si admitimos que el artículo definido "al" en "al-hamdu" indica totalidad, la aleya significaría que cada alabanza expresada tiene lugar con el nombre de Dios.
El Nombre de Dios es ambos: el que alaba y el que es alabado. Desde cierto punto de vista, ellos son uno y el mismo; la manifestación y el principio general de manifestación. Cuando el Profeta (BP) dijo: "Tú eres como Tú te alabas a Ti mismo, me refugio en Ti de Ti", parte de lo cual indica que el que alaba se borra en el Uno que es alabado. Esto es como si Dios se alabase a Sí Mismo por lo tanto. Nadie disfruta de ninguna existencia real que le capacite para decir "Yo le estoy alabando a Él", es Él quien se alaba a Sí Mismo.



LA ALABANZA PERTENECE TOTALMENTE A DIOS

Otra posibilidad es que el artículo definido en al-hamd no es genérico en el sentido de totalidad sino que indica que la palabra hamd significa alabanza en general. Sin embargo, el sentido puede ser que la naturaleza en su misma esencia, está privada de todas las características de alabanza, y esta alabanza resiste toda individuación. En ese caso "En el nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso, las alabanzas pertenecen a Dios", significa que la alabanza es sin individualizar y es absoluta. Esta segunda interpretación es exactamente opuesta de la primera en la que las alabanzas que nosotros emitimos verdaderamente no pertenecen a Dios y sólo la alabanza que Él Mismo emite es la que Le pertenece. Las alabanzas ofrecidas por otros es limitada y determinada. Pero Él es ilimitado. La alabanza limitada no puede pertenecer al Ilimitado ya que esto contradice Su naturaleza.
Habíamos dicho que nada puede ser alabado excepto Dios. Imagine que se alaba a algún escritor, pero en realidad se está alabando a Dios. Imagine que se alaba a la luz, pero en realidad se está alabando a Dios. Imagine que se está alabando a un maestro, pero en realidad se está alabando a Dios... Cualquier alabanza que sea emitida, no importa quién la trasmita, revierte a Dios, porque no hay perfección en el mundo que no sea Suya y no hay belleza en el mundo que no sea Suya. Excepto Él no hay nada.
Las cosas creadas no son nada. Si la manifestación divina no estuviese en ellas, de ellas no quedaría nada. Es por medio de esa manifestación que existen. Todas las cosas son la manifestación de Dios y son Luz. Dios es la Luz de los cielos. Y si apartamos esta manifestación no quedaría ningún ser. Y puesto que es Manifestación y alabado por Su perfección, no queda alabanza para otro que Él.
No hay otra perfección que la de Él, la perfección de Su Esencia y Sus Atributos. Todas las perfecciones que existen en el mundo son Sus Perfecciones hechas manifiestas; la alabanza de esas perfecciones, por lo tanto, son alabanzas a Él.
De acuerdo con la segunda posibilidad, la cual también es una conjetura, "alabanza" (al-hamd) no implica alabanza en general sino alabanza absoluta; alabanza sin condiciones o limitaciones. La alabanza que nosotros hacemos es individualizada; es limitada entre otras cosas, por la intención con que la emitimos ya que nosotros no tenemos acceso a Dios en su totalidad para que Le alabemos como corresponde.
Cuando se dice: "Las alabanzas pertenecen a Dios" (al-hamdulil.lah), no se ha percibido enteramente Su realidad como para poder alabarle. Toda alabanza que se emite se refiere no a Él, sino a Sus manifestaciones.
Otra vez aquí, la segunda posibilidad contradice la primera. De acuerdo a la primera posibilidad, toda circunstancia de alabanza necesariamente son alabanzas a Él, y de acuerdo a la segunda, sin embargo, en ningún caso la alabanza le puede alabar a Él excepto Su propia alabanza de Sí Mismo. Si este fuera el caso, el significado de "nombre" en "En El Nombre de Allah, las alabanzas pertenecen a Dios", no puede ser lo que hemos sugerido; que tu eres un nombre y todas las cosas son un nombre. Por el contrario, el nombre de Dios viene a ser la ilimitada manifestación del Absoluto, del No-Visto, y es por medio solamente de este nombre, que Dios es alabado, es decir: Ël se alaba a Sí Mismo por medio de Sí Mismo.. La manifestación alaba al Que se manifiesta.
Todo esto entonces, representa otra posibilidad, en relación con la alabanza. Por una parte, "alabanza" (al-hamd) puede significar todos los casos de alabanza, por otro lado, puede significar absoluta e indiferenciada alabanza. La primera posibilidad es que, en todo caso la alabanza no puede referirse a otro-que-Dios, y la segunda es que no hay alabanza, siendo limitada, que se refiera a Dios, Quien es Absoluto. En este caso Al-hamdulil.lah significa que esa alabanza absoluta e ilimitada, se lleva a cabo para Él mediante ese nombre que es apropiado para Él.



OTRAS PROBABILIDADES

La tercera posibilidad mencionada por algunas personas es que la expresión "En el Nombre de Allah" no esté conectada a la Sura sino que se refiera solamente a la manifestación del Ser. Bismil.lahir Rahmanir Rahim significa que cualquier cosa que viene a existir lo hace por medio del nombre de Dios; ya que el Nombre es el origen de la manifestación de todos los seres.
Es posible conectar esta interpretación con la tradición que dice: "Dios creó la voluntad por Sí Mismo y creó las otras cosas por medio de Su Voluntad". Aquí, Voluntad, representa la primera manifestación de Dios, creada "por Sí Mismo", es decir: sin intermediario, y todo lo demás vino a ser por medio de la Voluntad. Igualmente, de acuerdo a nuestra tercera posibilidad -la cual rechaza cualquier conexión sintáctica entre "En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso", es el medio por el que las cosas vienen a existir.
Esos que han examinado el Corán usando el método de los gramáticos, han sugerido que el sentido de "En el Nombre de Dios" es: "Yo busco la ayuda de Dios" o algo similar. Ahora, incluso si éste fuera el significado, esa ayuda se hace con el nombre de Allah, sean o no conscientes de ello, pues quien busca la ayuda de Dios lo hace a través de la invocación de Su Nombre, no puede hacerlo sin ello. Esto no quiere decir que "En el Nombre de Dios" (Bismil.lah) es una simple fórmula verbal de invocación, pues el "Nombre de Dios" significa Su manifestación en todas las cosas y el que busca la ayuda de Dios invocando Su Nombre, de hecho está buscando Su ayuda por medio de Su manifestación. Todas las cosas son por medio de Su manifestación, así que, también esta interpretación se refiere a que las cuestiones vuelven a Dios.
Imaginen que cada cosa tiene una forma de ser propia, esa forma es su manifestación, es una señal, pero tiene niveles. No todos los nombres son iguales en ese respecto. Hay nombres que son signos en el amplio sentido de la palabra y otros que funcionan en un grado más bajo. Todas las cosas son signos y manifestaciones, manifestación del Nombre, pero en diferentes grados.
Hay un hadiz que dice: "Somos los Nombres Más Hermosos" es decir: El Nombre Supremo se manifiesta como el Más Noble Mensajero (BP) y los Imames Puros (P), esos que han alcanzado el grado del desarrollo de la deficiencia a la perfección, quienes se han liberado asimismo de todas las naturalezas y de todas las cosas. Ellos no son como nosotros, que estamos aun en el foso y no hemos siquiera empezado a caminar en el camino.
Debemos emigrar de nosotros mismos a Dios. Ellos han salido del pozo del ego (nafs) y han emigrado.


"Y QUIEN ABANDONE SU HOGAR PARA REFUGIARSE EN DIOS Y EN SU MENSAJERO Y LA MUERTE LE SORPRENDA, SU RECOMPENSA INCUMBE A DIOS".
(4:100)

Un posible significado de esta aleya del Corán es que la emigración referida es una emigración desde el Yo hacia Dios y el hogar mencionado es el egoísmo del hombre. Hay una clase de hombres que han dejado su oscura casa de egoísmo y han emigrado, "emigrado hacia Dios y Su Mensajero" hasta ser "alcanzados por la muerte", es decir, ellos alcanzan un punto donde ya no tienen nada más de ellos; absoluta muerte. Su recompensa sólo incumbe a Dios; ni el Paraíso con sus mercedes ni ninguna otra cosa, salvo Dios Mismo. Si una persona sale de la casa del egoísmo y emigra "hacia Dios y Su Mensajero" (emigrar hacia el Mensajero es una forma de emigrar hacia Dios) entonces llega a un estado donde es "alcanzado por la muerte", donde no queda nada de sí mismo, todo lo que hay es de Él. Si uno se esfuerza en tal emigración, entonces sólo a Dios incumbe recompensarle. Hay una clase de gente quienes han logrado esto: Ellos han emigrado en este camino y han alcanzado sus objetivos (aunque en otro sentido su emigración es continuada) y es de la incumbencia de Dios el premiarles. Hay otros que han emigrado pero todavía no han llegado al objetivo de ser "alcanzados por la muerte". Y hay aun otro grupo -al que usted y yo pertenecemos- que ni siquiera hemos empezado a emigrar. Estamos atrapados en las tinieblas, estamos cautivos en el foso de las ataduras al mundo, a la naturaleza y lo que es peor de todo; a nuestro propio ego. Estamos encerrados en nuestra casa de egoísmo y no vemos mas que a nosotros mismos.
Cualquier cosa que queremos lo queremos para nosotros. El pensamiento de emigración ni se nos ha ocurrido; todos nuestros pensamientos están volcados a este mundo. Nosotros no le devolvemos a Dios la confianza, el vigor y la energía, que Él ha puesto en nosotros, sino que la gastamos toda en este mundo. Cuanto más tiempo pasa, más y más nos distanciamos de nuestro punto de origen, ese lugar hacia el que se supone vamos a emigrar. Cuanto más tiempo pasa más lejanos estamos de Él.
De acuerdo a un hadiz, el Profeta (BP) estaba una vez sentado con sus Compañeros cuando de repente oyeron un ruido. Le preguntaron qué había sido, a lo que él respondió: "Una vez una piedra cayó en el infierno y ahora, setenta años después, ha llegado a sus profundidades, haciendo el ruido que ustedes acaban de oír" Con esto el Profeta (BP) se estaba refiriendo a un hombre que estuvo pecando por setenta años y justo había muerto. Yo, también, he viajado en la misma dirección pero por ochenta años no setenta, y ustedes también, por diferentes número de años. Yo espero que ustedes a partir de ahora viajarán en la dirección contraria.



EL EGO (NAFS) ES EL MAYOR DE LOS ÍDOLOS

Todo lo que nos aflige es ocasionado por nuestro amor a nosotros mismos, nuestro egoísmo. Ahí está ese bien conocido dicho: "El más hostil de tus enemigos es tu Y yo, encerrado entre tus dos costados" El Yo es peor que todos los enemigos, peor que todos los ídolos. Este es, de hecho, el ídolo que más adoramos y al que estamos más atados. Hasta que uno no rompe este ídolo, no puede volverse hacia Dios; el ídolo y Dios, egoísmo y divinidad, no pueden coexistir dentro de uno. A menos que dejemos ese templo de ídolos, volvamos la espalda a esos ídolos y dirijamos nuestro rostro hacia Dios Altísimo, seremos en realidad idólatras, incluso aunque aparentemente estemos adorando a Dios. Decimos "Dios" con nuestras lenguas pero es egoísmo l que hay en nuestros corazones.
Cuando estamos de pie en la oración decimos: "A Ti sólo adoramos y a Ti sólo pedimos ayuda" pero en realidad es a nuestro ego al que estamos adorando. Quiero decir que estamos exclusivamente ocupados en nosotros mismos y deseamos todo para nosotros.



TODAS LAS GUERRAS PROVIENEN DEL ÍDOLO DEL NAFS

Todos los problemas del mundo, inclusive las guerras, provienen de este egoísmo. Los verdaderos creyentes no han la guerra uno contra el otro, si la guerra empieza entre dos pueblos, ellos deben darse cuenta de que no son verdaderos creyentes. Cuando no hay creencia sino sólo atención al Yo, pendiente de sí mismo y sus deseos, entonces los problemas empiezan: Yo quiero este asiento para mí y tú lo quieres para ti; surge el conflicto pues estos deseos son incompatibles. Yo puedo querer algún cargo de líder que tú también deseas para ti, así que entre nosotros se levanta una disputa. Alguien quiere dirigir el país él mismo y otro tiene el mismo deseo, así que la guerra se abre entre ellos. Todas las guerras que tienen lugar en el mundo son guerras entre egos oponentes.
Los "auliia" están exentos de este egoísmo, y entre ellos no existe guerra alguna. Si estuviesen todos reunidos, no se pelearían entre ellos, pues están dedicados enteramente a un solo objetivo: DIOS. Y nada permanece en ellos mismos que pueda llevarles en diferentes direcciones.



LA MAYOR OPRESIÓN ES LA OPRESIÓN DEL EGOÍSMO

Pero nosotros estamos atrapados en un oscuro foso de la peor clase; el egoísmo. Estamos preocupados por nosotros mismos y nuestros propios deseos. Mientras no acabemos con el egoísmo no saldremos de esa oscuridad. Sólo nos consideramos a nosotros mismos como importantes y rehusamos aceptar lo que es apropiado y correcto si amenaza nuestros intereses. Por tanto, ¿hemos salido del foso?
Todos los sufrimientos humanos son causados por el egoísmo de esa u otra clase; la gente se lanza en diferentes direcciones dictada por sus propios deseos. Por este camino, no hay nada de espiritualidad sólo hay adoración del ego.
¿Quién podrá escapar del templo del Yo, ese ídolo que está situado dentro del hombre mismo? El hombre necesita, del mundo del No-Visto, una ayuda que le saque fuera. Los profetas han venido para esto mismo.



LOS PROFETAS HAN LLEGADO PARA SALVAR AL HOMBRE DE LA DOMINACIÓN DE SU NAFS.

Todos los profetas y todos los libros celestiales han sido enviados para que el hombre abandone la casa de la idolatría, para que destruya ese ídolo y adore a Dios. Todos los profetas han venido para hacer de este hombre un ser divino después de haber sido un ser satánico, un ser gobernado por Satanás. Eso que nos gobierna es Satanás. Somos sus seguidores.
El susurro del ego es una de las manifestaciones de Satanás. Cada uno de nuestros actos es un acto de Satanás y todo lo que hacemos mientras gobierna sobre nosotros ese gran Satanás que es "el alma que ordena" (nafs alammara) es un acto egoísta, y ese acto egoísta es un acatamiento a nuestro Satanás y a su dominación.
Sólo cuando emigremos hacia las enseñanzas de los profetas y los awliia, le daremos la espalda al egoísmo y empezaremos a emerger del foso. Algunos consiguen, estando aun en este mundo, alcanzar ese estado que estamos lejos de imaginar. Fundirse en Dios y dejar de ser es la plenitud del individuo.
Quien desee alcanzar la plenitud deberá realizar esta emigración. Quien desee salir de su egoísmo, deberá realizar el esfuerzo de esta emigración. Esforzarse y llevar a cabo esta emigración.



LA SINCERIDAD EN EL ESPÍRITU DE LA ADORACIÓN

El Profeta (BP) dijo a algunos Compañeros que volvían del Yihad (guerra Santa): "Ahora habéis vuelto del Yihad Menor, el Gran Yihad todavía permanece como una obligación para vosotros.". El Gran Yihad se realiza luchando contra el propio egoísmo. Todos los otros yihad están subordinados a éste de lo contrario serán nada mas que actos satánicos. A alguien que participa en una guerra se le puede dar una medalla como recompensa, mientras que los que hacen la emigración hacia Dios reciben a Dios como recompensa.
Obviamente hay una gran diferencia entre la cualidad de nuestras acciones y aquellas de los hombres de conocimiento y amigos de Allah (awliia) pues nuestros objetivos son bien distintos a los suyos. Se ha dicho del Comandante de los Creyentes (P), por ejemplo, que un simple sablazo dado por él durante la Batalla del Foso fue mejor que todos los actos de adoración realizados por los hombres y los yines. Parte de la explicación es, por supuesto, porque los sablazos que él dio ese día para matar al enemigo fueron hechos durante la confrontación entre el Islam y todas las fuerzas de Kufr. Si el Islam hubiera sido vencido ese día, hubiese sido destruido. La otra parte de la explicación, sin embargo, estriba en su intención pura, sincera y su devoción a Dios.
¿No fue este mismo Comandante de los Creyentes quien una vez se levantó del pecho de un enemigo al que iba a matar porque el hombre escupió en su cara y tuvo miedo que esta acción hiciese disminuir su recompensa por culpa del egoísmo?
Cuando tal meticulosa preocupación por la justa causa anima una acción, el espíritu de dicha acción excederá en verdad todo posible acto de adoración, pues es este espíritu el que hace que la adoración sea verdadera.. Politeístas y monoteístas, esos que adoran ídolos y esos que no, pueden parecerse externamente. Abu Sufyan acostumbraba rezar y Muawiya incluso dirigía la oración de la congregación. Estas apariencias externas no tienen valor en sí mismas. Lo que eleva la oración es el espíritu que la anima. Si este espíritu está presente, asciende la oración a la presencia divina y ella misma se hace divina.
Pero nosotros nos ocupamos de la oración para nuestra propia seguridad. Al menos, si uno de nosotros es muy bueno, se ocupa de la adoración por la seguridad del Paraíso. ¡Pero quitad el Paraíso y veréis cuánta gente queda rezando! Uno debe aspirar al estado del Comandante de los Creyentes (P), quien era "un enamorado de la adoración y adherido a ella".
Habiendo muerto o habiendo sido "alcanzado por la muerte" no hay para él pregunta sobre el Paraíso, él ignora eso, puesto que él no es ya consciente del Yo, Paraíso o Infierno para él son iguales. Su adoración y alabanza son exclusivamente a la Esencia Divina de Dios Altísimo, pues él ha reconocido a Dios como digno de ser adorado. Este es el grado de una persona que está enamorada de la adoración. Él adora a Dios porque Dios es digno de ser adorado.
Este es, entonces, el primer eslabón: desocupar la casa de egoísmo, dar un paso en dirección a Dios. Debemos despertar de nuestro sueño, pues es sólo la dimensión animal de nuestro ser la que está despierta, la dimensión humana está dormida.
La gente está dormida y cuando mueren despiertan. Y cuando despiertan se preguntan a sí mismos qué sentido tuvo su caótica vida. Pero ya es demasiado tarde, porque "El Infierno rodea a los infieles" (Corán, 9:54). Esto quiere decir que incluso ahora les circunda, pero el hombre estando en un estado de inconsciencia no lo percibe. Cuando gane consciencia se verá rodeado en llamas y quemándose en el Infierno, le guste o no.
Sí, tenemos que despertar mientras todavía hay tiempo, y embarcar en el recto camino bajo la guía de los profetas. Los profetas (P), sin excepción, han tenido como misión reformar al hombre. Ambas, justicia e injusticia, surgen de las acciones de los hombres y el propósito de la justicia es transformar lo injusto en justo y al asociador (mushrik) en creyente. Así que la persona si es dejada a sus propios recursos, cae de cabeza a lo más profundo del Infierno.
No hemos todavía emprendido el camino, ni siquiera empezado nuestra emigración, a pesar de los setenta u ochenta años que hemos vivido. Pero vosotros, gente joven, tenéis más probabilidades de purificar vuestras almas, estáis más cercanos al reino espiritual que los ancianos, y las raíces de la corrupción dentro de vosotros están todavía débiles y sin desarrollar. Pero si posponéis la tarea de reformaros, esas raíces crecerán fuertes y firmes cada día que pase. No lo dejéis hasta haceros viejos, empezad ahora. Es más fácil reformar miles de hombres jóvenes que reformar a un hombre viejo. Forjad vuestras vidas conforme a las enseñanzas de los profetas; éste es el comienzo. Uno debe seguir el camino que ellos han indicado -ellos son los que saben dónde está el camino, nosotros no. Ellos son médicos y saben el camino de la verdadera salud; si vosotros deseáis tener salud de espíritu debéis seguir su camino.
Gradualmente debéis restringir las demandas de vuestro ego; naturalmente esto no se puede hacer todo de una vez. Todas nuestras esperanzas y deseos mundanales deben arder con nosotros pues toda esa incesante atención al Yo trabaja en nuestra desventaja. Lo que pertenece a Dios es todo lo que puede permanecer en el Más Allá.


"LO QUE ESTA CONTIGO PERECERÁ Y LO QUE ESTÁ CON DIOS PERMANECERÁ" (Corán, 16:96)



EL MUNDO DE CADA CUAL SON SUS PROPIAS ILUSIONES

El hombre tiene una atención que es para "consigo mismo" y tiene además una atención "para con Dios". Lo que es para "consigo mismo" es todo lo que viene de sus preocupaciones egoístas y esto inevitablemente perecerá. Pero cualquier cosa que esté relacionada con Dios, que sea "por Dios" permanecerá, por virtud del Divino Nombre Eterno.
Así que vamos a esforzarnos por liberarnos de la situación en la que nos encontramos. Esos que luchan en el yihad contra el enemigo externo nunca temen fuerzas mayores, pues el Profeta (BP) dijo que él nunca se volvería atrás ni siquiera si todos los árabes se uniesen contra él. Su causa fue la causa de Dios y la causa de Dios nunca puede ser derrotada. Esos que se ocuparon, en el yihad de los primeros años del Islam, avanzaron y empujaron adelante sin ninguna clase de consideración y deseos personales para sí mismos.



SIN EL YIHAD INTERNO, EL YIHAD EXTERNO ES IMPOSIBLE

El Yihad es inconcebible a menos que una persona dé la espalda a sus propios deseos y al mundo. Lo que queremos decir aquí por "mundo" es el conjunto de las aspiraciones del hombre que efectivamente constituye su mundo, no el mundo externo de la naturaleza con el sol y la luna, que son manifestaciones de Dios. Hablar de rechazar el mundo en ese estrecho e individual sentido es lo que obstaculiza al hombre para acercarse al reino de la santidad y la perfección.
Dios quiera darnos éxito en emerger del foso y seguir el camino de los profetas y los awliia pues han sido ellos quienes han sido "alcanzados por la muerte". La paz sea sobre vosotros.

***

Lección 3

VELOS DE OSCURIDAD, VELOS DE LUZ

Para entender algunas de las cuestiones que he estado planteando, es necesario comprender la naturaleza de la relación de Dios con la Creación. Podemos entender esta relación a un cierto nivel, con la ayuda de pruebas que hemos aprendido a recitar mecánicamente (pues lo que está detrás de las pruebas es inaccesible para nosotros).
La relación de Dios con la Creación no es como ese vínculo que une a una criatura con otra; por ejemplo: Padre con hijo o hijo con padre, pues ahí hay una cuestión de dos seres independientes que están emparentados uno con el otro. La relación de los rayos del sol con el sol mismo es de un orden superior, pero otra vez se refiere a dos seres vinculados el uno con el otro. En un orden todavía superior, está la relación que une las facultades del alma con el alma pero este parentesco (o conexión) de la facultad de ver, oír y otras, con el alma, está todavía marcado por una cierta separación y multiplicidad. La relación que une a todos los seres a su principio -Dios Altísimo- no puede ser considerada similar a ninguna de las anteriores.
Hay expresiones, tanto en el Corán como en la Sunna, que indican la verdadera naturaleza de esta relación. Por ejemplo:


"Cuando la majestad de su Señor resplandeció sobre la montaña" 
Corán,7:143
O esta frase de la Oración de Simat:


"Por la luz de Tu faz, con la cual Tu te manifestaste a la montaña, haciendo que se desmenuzase"

Ambas expresiones indican que la naturaleza de la relación de Dios con la Creación es de manifestación. La misma cosa es indicada en el versículo:

"Dios recoge a las almas en el momento de su muerte" (Corán, 39:42) 

quiere decir que Dios toma la vida, incluso de la persona que es aparentemente matada por otro, aunque sabemos que es el ángel de la muerte quien lo recoge. Y en el versículo:

"No les aniquilasteis vosotros sino que fue Dios quien les aniquiló, tampoco fuiste tú, Oh Apóstol, quien les venció sino que fue Dios" (Corán, 8:17) 

que establece explícitamente la relación de Dios con Su Creación, como una relación de manifestación y Luz. Si entendemos esto, incluso en base a pruebas repetidas mecánicamente, esto nos ayudará a entender muchas cosas de estas nobles aleyas.
De acuerdo a la primera posibilidad que indicamos, "alabanza" (al-hamd) significa la suma total de instantes de alabanza y es infinitamente múltiple y el sentido de "nombre" en la expresión "En el Nombre de Allah" es igualmente múltiple. Cualquier alabanza emitida no puede nada mas que revertir a Dios Altísimo, porque son las manifestaciones lo que están siendo alabadas, y ellas son de Dios. La manifestación de Dios es de un orden superior que la del sol a través de sus rayos, o la del alma a través de sus facultades de audición y visión. La alabanza pertenece a las manifestaciones y los múltiples nombres correspondientes pertenecen a Él.
La segunda posibilidad expuesta fue que "alabanza" significa alabanza absoluta y, contrariamente a la primera posibilidad, ninguna alabanza emitida por uno que alaba puede referirse a Dios. Sólo se refiere a Sus manifestaciones y no puede ser absoluta, excepto sólo Su propia alabanza. De todas maneras, en tanto que todas las formas de multiplicidad se diluyen en este Ser Absoluto, otra vez se puede decir que cualquier alabanza que se emita le pertenece a Él. La diferencia aquí está entre el punto de vista de multiplicidad y unidad. De acuerdo al primero; ninguna alabanza emitida puede pertenecer al Ser Absoluto y, de acuerdo al último; todo momento de alabanza pertenece a Dios, dado que la multiplicidad se diluye en la Unidad.
Las dos interpretaciones de la aleya difieren completamente. Si la alabanza es genérica, significando la suma total de momentos de alabanza, entonces "nombre" en la expresión "En el Nombre de Allah", efectivamente significa además: "la suma total de múltiples nombres", puesto que cada ser es un nombre. Pero si nos inclinamos por la otra interpretación de "alabanza" entonces el sentido de "nombre" cambia. Cada nombre será diferente y estará marcado por la multiplicidad. El nombre Allah deviene una manifestación de la Verdad Altísima en multiplicidad y diferenciación.
De acuerdo a la primera posibilidad, Allah es una manifestación de la Verdad Altísima en los seres, mediante el Nombre Supremo, y los nombres Compasivo y Misericordioso son una manifestación de la Compasión y la Misericordia mediante los actos y lo mismo en el significado de "Rabbil alamin" (Señor de los mundos). Pero de acuerdo a la segunda posibilidad, que contempla "la alabanza" como significado absoluto y alabanza sin restricción, Nombre, Allah, Rahman, Rahim... hasta el final de la Sura, difieren con la primera posibilidad en su significado. En aquella (la primera posibilidad) todos los seres eran nombres. Cada ser era un nombre, y en cada acto el nombre tenía un significado diferente.
Pero si la alabanza es absoluta, es absoluta mediante Ism (l nombre), mediante el nombre Allah, mediante el Compasivo, el Misericordioso. Es una alabanza absoluta mediante un nombre, que es el nombre de la manifestación esencial. Es decir, son los nombres de la Esencia Divina. Allah es el nombre colectivo de la Esencia, no de la Manifestación. Ism lo mismo, Rahman; la Compasión Esencial. Rahim; la Misericordia Esencial. Rabbi lo mismo, etc.etc.
Todo lo anterior depende de razonamientos inductivos, tal como son empleados en las altas formas de filosofía. Es decir, por tanto; totalmente diferentes a lo que los awliia experimentaron y vinieron a testificar directamente, después de atravesar los estados espirituales del caminante.
Ya que los awliia no han podido transmitir aquello de lo que fueron testigos, a los hombres, fue también necesario que el Corán descendiese -bajando a un nivel en el que fuese posible dirigir a la Humanidad, atrapada en sus cadenas y en el pozo del extravío. La lengua del Profeta (BP) estaba atada; él no podía transmitir la realidad a los hombres excepto si descendía a su nivel de percepción. El Corán tiene siete y hasta setenta niveles de significado y el más bajo de ellos es el que se dirige a nosotros. Por ejemplo: Dios Todopoderoso se dá Él Mismo a conocer a nosotros nombrando al camello:


"¿No observan a la camella cómo fue creada?"
(Corán, 88:17)

y nos sorprende que ponga a estos seres como ejemplo para darnos a conocer Su descenso y que nos lo de a conocer con el sol, los cielos, la tierra y el hombre mismo.



EL CORÁN DESCENDIO HASTA NUESTRO NIVEL DE ENTENDIMIENTO

La incapacidad del hombre de comprender fue una fuente de aflicción para los profetas. Sus lenguas estaban atadas y Moisés (P) rogó a Dios:


"Oh Dios, expande mi pecho, haz mi tarea fácil y desata el nudo de mi lengua" 
(Corán,20:25)

Había nudos limitando las lenguas de los profetas o sus corazones, en el sentido de que eran incapaces de transmitir a los hombres las realidades que ellos habían experimentado y la forma en la cual la habían experimentado. Las realidades eran inefables pero los profetas trataron de comunicarnos algo de ello por medio de parábolas y símbolos. Si Dios se dá a Sí Mismo a conocer a nosotros nombrando un camello, es obvio de que existimos en un nivel muy bajo, de hecho, en el mismo nivel de los animales mismos, y que el conocimiento que somos capaces de adquirir es extremadamente deficiente.
Vamos a examinar la narración coránica relativa a Moisés.

"Pero cuando la majestad de su Señor resplandeció sobre la montaña Él la redujo a polvo y Moisés cayó fulminado" 
(Corán,7:143)

Es decir, Moisés fue elevado por su Señor y pasó a través de los niveles de percepción, ante os cuales nosotros estamos limitados. Pero entonces él dijo:

"Muéstrate a mí, que yo pueda mirarte" 
(Corán,7:143)

Moisés (P), un gran profeta, pidió ver a Dios con sus propios ojos, es decir; él buscaba un modo de visión (involucrando el vidente y lo visto), que es inalcanzable para nosotros con respecto a Dios. Además, él había avanzado al punto de recibir directa enseñanza de Dios, conversando con Él.

"Mi Señor, muéstrate que yo pueda mirarte"
Y la respuesta vino: "Tu no me verás" 
Corán,7:143

El probable significado de esta respuesta es: "Mientras tú seas Moisés, mientras tú seas tú, no me verás". Pero Dios no dejó a Moisés sin una esperanza y le dijo que mirase en cambio a la montaña. ¿Qué era la montaña? ¿Era la montaña la que recibió la manifestación divina denegada a Moisés en el Monte Sinaí?
¿Si hubiese habido gente ese día en la montaña, hubiesen visto la manifestación, quizás en la forma de un brillante rayo de luz?


"Mira la montaña y cuando la montaña se hunda podrás verme" 
Corán,7:143

Lo que quiere decir con el hundimiento de la montaña es probablemente su disolución en polvo como resultado de la manifestación divina. La montaña en sí misma es posiblemente un símbolo del egoísmo del alma humana, vestigios del cual todavía persistían en Moisés. Cuando Dios redujo la montaña a polvo por Su manifestación, todo egoísmo pereció y Moisés alcanzó la estación de la muerte:

"Moisés cayó fulminado"

Para nosotros todo esto es una historia; lo que otros han testimoniado y experimentado directamente se nos ofrece en forma de un relato; la historia del Monte Sinaí, porque nosotros todavía estamos prisioneros en la oscuridad. La manifestación en sí misma parece haber sido en forma de luz, vista por Moisés en el Monte Sinaí. En tanto que ésta fue capaz de ser percibida por los sentidos, ¿también otros la habrían visto? Asimismo, cuando Gabriel, el Espíritu Leal, recitaba el Corán al más noble Mensajero, ¿esos que estaban presentes, lo oirían? Naturalmente que no.
Los profetas son como hombres que han visto un sueño que no pueden describir; sus lenguas están atadas y los que están a su alrededor están sordos. Ellos son incapaces de hablar y nosotros incapaces de oír, mejor dicho, ellos hablan pero no para nosotros. Nosotros entendemos sólo lo que significan aparentemente. 

EL CORÁN SOLO ES ENTENDIDO POR QUIEN LO RECIBIÓ

El Corán es todo; contiene material esotérico, mandatos legales, así como relatos cuyo sentido interno nosotros no podemos comprender; nosotros entendemos y nos beneficiamos de sus aspectos externos únicamente. Solamente el hombre para el cual el Corán fue enviado, el Mensajero de Dios, pudo obtener de él un beneficio completo. Los demás están privados de tal beneficio a menos que lo alcancen por medio de sus enseñanzas, como en el caso de los awliia.
El Corán indica que éste descendió al Profeta:


"El Espíritu Leal descendió con él tu corazón" 
(Corán,26:193)

El Corán fue enviado al Profeta por medio del Espíritu Leal para que éste pudiese ser recibido por él en su estación. Sobre lo mismo, Dios dice:


"Lo hemos hecho descender (el Corán) en la noche del Decreto" 
Corán,97:1

Es decir, "Nosotros lo enviamos en su totalidad al Profeta en la noche del Decreto, en la forma de una manifestación". Primero, el Corán estaba al cuidado del Espíritu Leal y después éste experimentó un descenso con objeto de entrar en el corazón del Profeta.
El Corán descendió, entonces, de nivel en nivel, de grado en grado, hasta que finalmente asumió una forma verbal. El Corán no es verbal en substancia, él no pertenece al reino audiovisual, él no pertenece a la categoría de los accidentes. Éste fue, en cualquier caso, "hecho descender" para que nosotros; los sordos y ciegos, pudiésemos beneficiarnos de él en la medida de nuestra capacidad. Pero para aquellos que pueden beneficiarse más plenamente, su entendimiento del Corán es diferente, y su orientación hacia el principio, del cual el Corán ha descendido, es diferente.
Cuando la manifestación de Dios Todopoderoso emerge del No-Visto y desciende al mundo de la naturaleza y cuerpos, hay una vasta distancia separando éste, el nivel más bajo, de los reinos infinitos del No-Visto y, detrás de ellos, la primera aparición de esta manifestación. Hay igualmente, una vasta distancia separando nuestra percepción de la de esos que son superiores a nosotros en el pináculo de la cual están los awliia y los profetas de Dios.
Moisés, presenció una manifestación divina "cuando su Señor se manifestó en la montaña". La Oración de Simat también hace referencia a esta manifestación en la frase: "por la luz de Tu rostro la cual Tu manifestaste en la montaña". Una forma diferente de manifestación es referida en la aleya:


"Oh Moisés, Yo, verdaderamente, Yo soy Dios" 
(Corán, 28:30) 

Aquí, el vehículo para la manifestación es un árbol. Todas estas declaraciones refiriéndose a manifestaciones son ciertas y representan diferentes aspectos de manifestación. Pero si nosotros deseamos aprender el Corán, ¿qué tenemos que hacer?. Asuntos como éste no pueden ser aprendidos ni enseñados en su sentido más profundo. Cuando deseamos estudiar el Corán y su interpretación, tenemos acceso a los comentarios normalmente en uso, realizados por personas sordas y ciegas como nosotros. El Corán contiene todo, pero sólo al que fue dirigido enteramente para él, lo entiende. El alto grado de esta persona es indicado en la aleya:


"El Espíritu Leal descendió con éste (el Corán) a tú corazón" y

"Nosotros lo hicimos descender (el Corán) en la noche del Decreto"


La experiencia visionaria indicada en esta aleya no se puede compartir con nadie. No es una cuestión abierta a una prueba racional o demostración sino una cuestión de percepción inmediata del No-Visto; nadie puede alcanzarlo por ningún medio sino por desvelamientos, ni por visión del alma o del intelecto. Fue sólo al corazón del mundo (el corazón del Profeta) a quien le fue concedida esta percepción, como "aquel que fue dirigido por el Corán"
Él es incapaz de transmitir lo que ha percibido excepto si lo viste con palabras y símbolos. ¿Cómo puede hacer entender al ciego lo que es la luz del sol? ¿Qué lenguaje, qué palabras puede usar? La luz es algo que desvanece la oscuridad ¿Cómo puede hacer entender a uno que nunca ha visto la luz lo que es? Ahí hay, entonces, un nudo atando las lenguas de los profetas, y hay nudos tapando los oídos de esos que les escuchan.
Las dificultades del más noble Mensajero (BP) fueron más grandes que las de otros profetas en éste sentido. ¿A quién podía transmitir esas dimensiones del Corán que había descendido a su corazón excepto a quien él había designado ser su sucesor en toda cuestión?
Según ha sido acreditado, él dijo: "Ningún otro profeta fue tan contrariado como yo lo he sido". Si este hadiz es auténtico puede ser que parte de su significado se refiera a la incapacidad del Profeta de transmitir totalmente lo que él había experimentado o de encontrar a alguien para transmitirlo. Lo que le apenaba fue que, a pesar de que lo que él había vivenciado fue mayor que todo lo que los anteriores profetas habían experimentado, él fue incapaz de transmitirlo a todo el mundo, como era su deseo. Imaginen la pena de un padre que desea hacer entender a su hijo ciego qué es el sol; qué podría decirle que le expresase el significado de la luz? Todo lo disponible que tendría para él, serían fórmulas verbales, las cuales incluso podrían servir de barrera para el entendimiento.
Se ha dicho que "El Conocimiento es el más espeso de los velos" pues la búsqueda de conocimiento causa al hombre preocupación por conceptos generales y racionales y le impide emprender el camino. 

EL CONOCIMIENTO COMO EL MÁS GRANDE 
DE LOS VELOS

El sabio puede llegar a imaginar que el conocimiento que ha adquirido racionalmente lo representa todo. El hombre es muy arrogante y considera, como la suma total de perfección, cualquier tema que él ha estudiado y domina. El jurisprudente (faqih) imagina que no hay nada más que jurisprudencia, el místico que no hay nada más que misticismo, el filósofo, que no hay mas que filosofía y el ingeniero que no hay nada excepto ingeniería. En cada caso, ellos imaginan que la ciencia consiste exclusivamente en lo que ellos han aprendido, observado y experimentado y que nada mas debe ser considerado como conocimiento.
El conocimiento, visto de esta manera, se convierte en el más espeso de todos los velos, puesto que lo que debía ser una guía en el camino se convierte en un impedimento. El conocimiento que prometía guiar al hombre, ahora le niega la orientación.
Este es el caso de todos los estudios formales; pueden velar al hombre de lo que él debe ser. Cuando la enseñanza entra en un corazón impurificado, le induce al egoísmo y detiene su progreso y cuanto más pese el conocimiento acumulado más perjudicial serán sus efectos.
La semilla que es sembrada en suelo salobre y pedregoso nunca dará fruto. Cuando los velos impiden al corazón la percepción de la verdad, el corazón que no ha sido purificado, que no teme el nombre de Dios, rechazará contemplar asuntos filosóficos como si ellos fueran una serpiente, aun cuando el pensamiento filosófico es meramente una rama de los estudios formales. El filósofo, a su vez, rechazará el misticismo e incluso él mismo puede rechazar lo que hay mas allá. Pues todas las ramas de las enseñanzas formales consisten en fórmulas verbales transmitidas.
Finalmente, por esta razón, nos debemos esforzar en purificarnos, de forma que las enseñanzas formales no nos impidan completamente nuestro acceso a Dios o el recuerdo de Él. Esto también, es un asunto importante: Nuestra ocupación en adquirir conocimiento no nos debe causar ser desatentos de Dios o provocar tal arrogancia en nosotros que caigamos fuera de la fuente de toda perfección. Esta arrogancia es vista en toda persona instruida, bien preocupada por la Física y Ciencias Naturales, las ciencias de la Shariah o las ciencias racionales. Si el corazón no está purificado, la enseñanza produce arrogancia y es precisamente la arrogancia lo que impide al hombre ponerse en camino hacia Dios. Cuando el sabio estudia, está completamente absorto en sus estudios pero cuando él reza, no está presente en su oración. Un amigo mío (quiera Dios tener misericordia de él) acostumbraba decir: "Me he olvidado, voy a rezar así quizás pueda recordar". Cuando tales hombres rezan, es como si ellos estuviesen completamente ausentes de la oración; ellos no dirigen su atención a Dios, y sus corazones están en otra parte. 

LAS CIENCIAS: EL MEDIO PARA SALIR DE LAS TINIEBLAS

Existen las ciencias de la Shariah, de la interpretación del Corán, del Tauhid , pero, puestas en un corazón inmaduro e impurificado se convierten en grilletes y cadenas que le aprisionan a uno. Las ciencias y los asuntos de la Shariah son todos ellos medios, un medio para la acción apropiada. La acción, a su vez, es un medio para alcanzar la meta final, que es el despertar del alma y su emerger de los velos de oscuridad que la envuelven. Incluso entonces el alma estará enfrentándose a los velos de luz, pues: "Dios tiene 70.000 velos de luz y de oscuridad". Los velos de luz noson menos velos por estar compuestos de luz, pero nosotros ni siquiera hemos salido de los velos de oscuridad; nosotros estamos completamente enredados en los velos..
El aprender ha tenido efectos enteramente negativos en nuestras almas. Todas las ciencias de la Shariah así como las ciencias racionales (que son llamadas también ciencias "abstractas", -ciencias que no tienen una existencia no objetiva) son prometidas como medios para alcanzar la meta, pero en vez de eso, cada una de ellas han supuesto un estorbo. Ya no se trata de una cuestión del saber, sino de un velo oscuro, un obstáculo en el camino del hombre e impidiéndole alcanzar ésta meta; por cuya causa vinieron todos los profetas para sacar al hombre fuera de las tinieblas de este mundo y llevarnos al reino de luz absoluta. Los profetas querían sumergir al hombre en esa luz absoluta, fusionar la gota de agua con el océano (esta imagen por supuesto no es exacta). Es con este propósito que todos los profetas fueron enviados.
Todo conocimiento verdadero y toda realidad objetiva pertenecen exclusivamente a esa luz; todos nosotros somos "no-seres" y nuestro origen es esa luz. Todos los profetas fueron enviados para librarnos de las tinieblas y llevarnos a la luz absoluta, liberándonos de ambos velos; los de tinieblas y esos de luz.
La ciencia del Tauhid puede en sí misma volverse un velo. Ella establece pruebas de la existencia de Dios Todopoderoso pero al mismo tiempo vela al hombre de Dios y le impide llegar a ser lo que tiene que ser. Los profetas y los awliia no dependen de pruebas; ellos conocían las pruebas pero nunca las usaron para demostrar la existencia de Dios. El Señor de los Mártires, Imam Husein (P), dijo dirigiéndose a Dios Todopoderoso:
"¿Cuándo estuviste Tú jamás ausente?. Son ciegos los ojos que han fracasado en ver Tu presencia". 

PONERSE EN PIE POR DIOS ES EL PRIMER PASO
EN EL CAMINO QUE LLEVA HACIA DIOS.

El punto de partida es "ponerse en pie" (qiyam), así se encuentra en esta aleya del Corán:

"Sólo os exhorto a una cosa: congregaros ante Dios" 
(Corán, 34:46)

Esos que han experimentado viajes espirituales, por ejemplo, Sheij Abdullah Ansari, en el Manazil as-Sairin, han considerado este "levantamiento o partida" como la primera estación en el camino (ésta puede no ser del todo una estación, sino más bien, un preliminar, seguido por las estaciones). Primero hay una advertencia, un mandato, que viene de alguien que ha alcanzado la meta él mismo, y es instruido por Dios a llamar a los hombrees a levantarse. Todo esto empieza con este "ponerse en pie por Allah". El hombre empieza a moverse por amor a Dios y continua por a amor a Dios, despierto de su sueño, por amor a Dios.
Esta aleya, viene a ser como una orden dada al descuidado durmiente para levantarse por amor a Dios y emprender Su camino. Nosotros no hemos puesto atención a este simple mandato y por esta razón hemos preferido, en lugar de ello, seguir nuestro propio camino y esto es cierto incluso para el mejor de nosotros.
Esta amonestación va dirigida a nosotros, no a los awliia, ellos son un diferente casta de hombres y ya han alcanzado la meta. Nosotros también seremos llevados en esa dirección; nadie puede decir que estamos aquí para quedarnos.
Desde que llegamos al mundo, queramos o no, somos llevados poco a poco hacia la otra vida, pero vamos cargados con velos de oscuridad. 

EL MUNDO DE CADA CUAL SON LAS COSAS A LAS QUE UNO ESTA APEGADO

El amor a nuestro ego (nafs) es la fuente y origen de todo pecado y errores, junto con el amor al mundo. Este amor puede algunas veces ser causa de que el hombre, incluso aunque sea un adorador de Dios Único, deje el mundo con resentimiento y odio en su corazón si cree que Dios le ha quitado algo.
Se ha dicho que cuando un hombre está por partir de este mundo, Satanás (Shaitán) que no quiere que se marche como creyente, exhibirá ante él todas las cosas que ama. Un estudiante de ciencias religiosas, por ejemplo, puede tener apego a un libro. El llevará el libro ante él y dirá: "A menos que renuncies a tu creencia, quemaremos el libro". Él tratará a otros de igual manera, con sus hijos o con aquello a lo que esté particularmente apegado.
No se crean que es necesariamente la gente rica la que es mundana. Es posible, por ejemplo, que alguien posea un gran palacio pero no sea mundano, mientras un estudiante puede poseer sólo un libro y aun así serlo. El criterio es el apego, que ata al hombre a las cosas. Estas ataduras pueden hacer al hombre un enemigo de Dios cuando él las ve destruyéndose al final de su vida, así que él entonces deja el mundo en un estado de enemistad hacia Dios.
Así pues, restringe tus apegos. Dejaremos este mundo, estemos o no apegados a las cosas. Supón que tienes un libro. Tengas o no apego a él, te pertenece, puedes usarlo y beneficiarte de él. Igualmente si estás apegado a la casa en que vives; es tuya y lo importante es que haces uso de ella. Así que restringe tus apegos o mejor. Elimínalos, si te es posible. Lo que aflige al hombre son sus ataduras y la raíz está en su ego (nafs).
Amor al mundo, amor de liderazgo, amor de autoridad, todas estas son formas de atarse al mundo; una serie de velos que nos envuelven. No vamos a sentarnos y discutir el estado de otros, sino que vamos a poner atención a nuestra propia situación.
Vamos a ver cuán fuerte son nuestras ataduras a nuestras posesiones y si eso que encontramos censurable en otros, también existe en nosotros.
Si no fuese por el nafs y la arrogancia, el hombre no encontraría nunca falta en los demás. Cuando alguno de nosotros hace eso, es porque en nuestro nafs nos vemos tan perfectos y puros como vemos a los demás llenos de defectos y faltas.
Ustedes conocen ese poema -que no deseo ahora recitar- en el cual alguien critica a cierta persona y ella le replica: "Yo soy ciertamente todo eso que dices pero ¿eres tú verdaderamente todo eso que aparentas?" 

DEBEMOS SER REALMENTE SOLDADOS DE DIOS

Ante la sociedad aparentamos que hemos venido a la escuela a estudiar la ley islámica por amor a Dios y que somos parte de Su ejército. Pero ¿Somos realmente lo que nuestra apariencia externa proclama ser?
Muy a menudo, nuestra realidad interna no corresponde con nuestra apariencia exterior sino que se contradicen: ¿Qué es esto sino hipocresía? ¿No es hipocresía proclamar que uno es religioso sin serlo, como Abu Sufyan hizo? Es también hipocresía pretender poseer ciertas cualidades sin de hecho tenerlas. Todo esto son diferentes formas de hipocresía.
Debemos superar ese mundo y evitar las ataduras a él que nacen del egoísmo. Pero que no se diga que los profetas nos han hecho un llamamiento sólo para el Más Allá y no para este mundo. Pues lo que ellos hicieron además de llamar a los hombres a un conocimiento del Más Allá, fue establecer justicia en este mundo. El más Noble Mensajero (BP) fue un ser cercano a Dios, pero debido a su perpetuo compromiso con este mundo, está registrado que dijo: 
"Mi corazón se ha nublado (perturbado) y busco el perdón de Dios 70 veces al día". 

Incluso si la persona que se dirigía a él era un hombre sincero, incitado por el deseo de hacer una pregunta, aun así impedía al Profeta permanecer ininterrumpidamente en el nivel donde deseaba estar. Naturalmente, el Profeta, sometido a la necesidad de tal interacción con los hombres, consideró a esos que venían a hablar con él como manifestaciones de Dios Sin embargo, eso le impedía permanecer constantemente en la presencia de su Amado, y por eso dijo: ."Mi corazón se ha nublado y busco el perdón de Dios 70 veces al día". La relación con los hombres le llevaba a tener que descender a un nivel tan bajo que su mismo corazón se nublaba, ya que, de no ser así, habría permanecido constantemente en presencia de su Amado.
La preocupación por las faltas de los demás es un velo que debemos quitarnos. Vamos al menos a esforzarnos en ser lo que aparentamos ser, no otra cosa. Si hay marcas de postraciones constantes en nuestra frente sugiriendo que estamos trabajando por amor a Dios, vamos a evitar toda hipocresía en nuestra oración. Si nos presentamos a nosotros mismos como muy santos, vamos a no aceptar intereses o engañar a las otras personas. 

LA SÚPLICA, UN MEDIO PARA LA AUTO-REALIZACIÓN

La idea de que las ciencias espirituales disuaden a la gente de tener actividades no es cierta. El hombre que enseñó esas ciencias a la gente y que fue el más versado en sus verdades después del Mensajero de Dios (BP), tomó su pala y fue a su trabajo inmediatamente después de recibir el juramento de fidelidad de la gente. No hay contradicción entre espiritualidad y actividad. Esos que querrían disuadir a la gente de que hagan oraciones de súplicas (du'as) y dikr con el pretexto de envolverlos más completamente en el mundo, no entienden cómo son las cosas. Ellos no saben que es precisamente la oración y similares las que hacen al hombre ser un verdadero ser humano, de manera que pueda conducirse a sí mismo en la forma correcta. Después de todo, fueron los profetas, quienes establecieron justicia en este mundo, mientras estaban ocupados en la meditación y el dikr (recuerdo de Dios).
Eso es igualmente cierto para aquellos que se levantaron contra los tiranos. Miren por ejemplo la oración hecha en el Día de Arafah por Husein Ibn Ali (P). Oración y Dikr son el comienzo de todas las cosas, pues si el hombre las practica correctamente, le hacen volverse hacia el origen de su existencia en el No-Visto y fortalecer así sus ligaduras a él. No solamente hacer esto n le impide realizar actividad alguna, sino que incluso le lleva a la mejor de las actividades, pues le permite entender que su actividad no debe ser para su propio interés sino por amor a su unión con Dios y que su trabajo debería servir a Dios. Servir a los siervos de Dios es servir a Dios.
Esos que critican los libros de oraciones lo hacen por ignorancia. Esa pobre gente no sabe la forma en que estos libros hacen salir al verdadero ser humano de dentro de los hombres. Las oraciones de súplicas que han sido traídas de mano de los Imames, como "La invocación de Shaban", "La oración de Kumail" o "La oración del señor de los mártires (P) en el día de Arafah", todas contribuyen a la creación del verdadero ser humano. La persona que recibió "la invocación de Shabanieh" fue también la misma que alzó su espada para ir a la batalla contra los infieles. Incluso, de acuerdo a los hadices, todos los Imames recitaron la invocación de Shabanieh, algo que no ha sido registrado con relación a ningún otro du'a. 
Estas oraciones de súplica sacan al hombre de las tinieblas y una vez él ha emergido, empuñará su espada por amor a Dios, luchará por amor a Dios y se levantará por amor a Dios. Estas súplicas no impiden trabajar o hacer otra actividad. Tarde o temprano se darán cuenta que lo que pensaban que era abstracto es un objetivo y real y vice-versa. Libros de elevados sermones y súplicas: Nahj ul-Balagha, Mafatih al-Jinan, y otros como esos, ofrecen apoyo al hombre en sus esfuerzos por llegar a ser un verdadero ser humano.
Una vez el hombre se ha convertido en un verdadero ser humano, será el más activo de los hombres. Labrará la tierra; pero la labrará por amor a Dios, incluso hará la guerra, pues todas las guerras hechas contra los infieles y opresores fueron hechas por hombres absortos en la Divina Unidad y ocupados en la constante recitación de súplicas. Muchos de ellos que lucharon junto al más noble Mensajero (BP) o junto a Comandante de los Creyentes (P) fueron hombres devotos dedicados a incontables actos de adoración.
El Comandante de los Creyentes (P) no sólo se mantuvo en súplica al principio de la batalla sino que podía incluso continuar su oración en medio de ella. Una vez alguien le hizo una pregunta concerniente a la Unidad Divina justo cuando la batalla estaba por comenzar y él procedió a contestarle. Cuando otra persona objetó diciendo: "¿Es ahora el momento para tales cosas?, él replicó: "Ésta es la razón por la que estamos luchando contra Muawiya; no por ningún beneficio mundanal. No es nuestro verdadero propósito el capturar Siria, ¿qué valor tiene Siria?". No era el objetivo del Profeta o del Comandante de los Creyentes capturar Siria e Iraq, sino más bien hacer de los hombres verdaderos seres humanos y liberarlos de las garras del opresor. Ellos hicieron eso porque eran recitadores de súplicas, no a pesar de ello.
Miren la Súplica de Kumail, la cual ha sido transmitida por el Comandante de los Creyentes (P) y refleja en los hechos que fue compuesta por un hombre que empuñó la espada. Hubo un tiempo en que se practicaba el quemar los libros de súplicas y así privar a la gente de ellos. Esa vil persona Kasraví reservó un día, en el que los libros relacionados al misticismo y oraciones de súplicas debían ser llevados para quemarlos. Ellos no podían entender el efecto que las oraciones de súplicas tienen en los espíritus de los hombres; ellos no comprendían que es la recitación de súplicas lo que permite la realización de todos estos virtuosos y benditos actos. Esos que recitan du'as y se ocupan del dikr, incluso de una manera débil y rutinaria, se beneficiarán en cierto grado y en ese grado ellos serán mejores que esos que abandonaron la súplica y el recuerdo de Dios.
Igualmente, la persona que hace sus oraciones diariamente, incluso en el nivel de conciencia más bajo, es mejor que la persona que no lo hace; él será puro de alma y al menos no caerá en el robo, por ejemplo. Miren las estadísticas de crímenes y vean qué pocos. Crímenes han sido cometidos por estudiantes de ciencias religiosas en comparación con otra gente. Vean que pocos religiosos son culpables de robo, alcoholismo y otras faltas. Claro que hay personas que se han infiltrado en las instituciones religiosas, pero ellos no hacen la oración ni practican otra forma de adoración, ellos sólo han asumido el disfraz de religioso para obtener beneficios mundanales.



OPONERSE A LA SÚPLICA ES TENTACIÓN DE SHAITÁN

Esos que rezan y cumplen con las obligaciones externas del Islam, no realizan actos criminales o estos son relativamente pocos. Ellos son el soporte del orden en el mundo.
No debemos olvidar entonces las oraciones de súplica o disuadir a nuestros jóvenes de que las hagan. Hay gente que lo haría con el pretexto de brindar al Corán mayor prominencia, pero la invocación es un camino de entendimiento del Corán, un camino que no debemos perder. La creencia de que sólo el Corán debe ser recitado, con la total exclusión de las oraciones de súplica y el Hadiz, es una insinuación del demonio. Una vez excluida la Súplica y el Hadiz, perderíamos el mismo Corán.
Esos que desean poner a un lado el Hadiz para promover el Corán son incapaces de promoverlo, e igualmente esos que dicen: "No queremos oraciones de súplicas, sólo el Corán", son incapaces de actuar en concordancia con el Corán.
Todas esas ideas son insinuaciones de Shaitán encaminadas a confundir a nuestros jóvenes. Pero nuestros jóvenes deben preguntarse a sí mismos ¿qué grupo sirve mejor a la sociedad? ¿esos que cultivan el Hadiz y rezan du'as y dikr o quienes han abandonado todo ello clamando ser exclusivamente devotos del Corán?.
Son los creyentes, aquellos que suplican y recuerdan a Dios y hacen sus oraciones regularmente, quienes han llevado a cabo actos caritativos y virtuosos y han establecido instituciones para ayudar al débil. Aquellos que pudieron hacer más, construyeron incluso escuelas y hospitales.
Por tanto, esas formas de práctica devocional, no deben ser olvidadas por nuestro pueblo. Al contrario, debemos animar a la gente a volverse cada vez más hacia Dios, a través de ellas. A parte del hecho de que ayudan al hombre en su movimiento hacia la perfección absoluta, son un beneficio para la sociedad. La persona que se dedica a la oración no hará disturbios contra el orden público, no estará ocupado en robar y la prevención del robo es más beneficiosa para la sociedad que la detención del ladrón una vez el robo ha sido cometido. Supongamos que la mitad de los miembros de la sociedad se ocupan en las oraciones de súplicas, dikr, etc. esto significa que la mitad de la sociedad se abstendrá de pecar. El comerciante, por ejemplo, no estará robando a sus clientes. Pero esos que cometen robos y crímenes, esos son extraños a la oración y a la invocación. 

LA SOCIEDAD EVOLUCIONA POR MEDIO DEL DU'A

Las oraciones y las súplicas son las que educan y hacen evolucionar a la sociedad como Dios y su más noble Mensajero han indicado:

"Di, Mi Señor no se cuidaría de vosotros si no le invocarais" 
Corán,25:77

Esos que declaran ser devotos del Corán deben darse cuenta que el mismo Corán exalta la súplica y exhorta a los hombres a ocuparse de ella. Dios les dice que si no fuese por sus llamadas a Él, Él no les prestaría ninguna atención. Esos que declaran rechazar las invocaciones por la autoridad del Corán están rechazando el Corán mismo, pues el Corán dice:


"Invocadme que Yo os daré respuesta"
Corán, 25:77

Quiera Dios hacernos devotos al du'a, devotos al dikr y devotos al Corán, Insha-Allah.

***

Lección 4

ÉL ES LO EXTERNO Y LO INTERNO

Otra cuestión que surge de lo que dijimos en ocasiones anteriores es que la "ba" ( ) en "Bismil.lah) (En el Nombre de Dios) no es una ba causativa, como los gramáticos dirían. No hay una relación de causa y efecto respecto a la acción de Dios. La acción de Dios es descrita mejor en términos de manifestación, pues éste es el término que el Corán mismo usa en la aleya:


"Su Señor se manifestó Él Mismo sobre la montaña"
Corán, 7:143 

Y está implícito en la aleya:

"Él es el Primero y el Último, el Visible y el Inmanente"
Corán, 57:3

La manifestación implica una relación de causa y efecto la cual supondría una inclinación de parte de la Esencia Divina hacia la Creación.
Por lo tanto, debemos en uno u otro caso interpretar causalidad de una manera lo suficiente general para que podamos entenderla como manifestación o decir terminantemente que la ba en Bismil.lah no es una ba causativa.

Bismil.lah tiene el sentido de "por medio del nombre de Dios", "por medio de Su manifestación" y en conjunción con al-hamdulil.lah significa: "las alabanzas pertenecen a Dios por medio de Su nombre". No es que el nombre es la causa de la cual la alabanza es el efecto. Que yo recuerde, la expresión "causa y efecto" no aparece nunca en el Corán o en la Sunna. Mas bien es una expresión usada por los filósofos. Los términos que encontramos en el Corán son "manifestación", "creación" y "aparición".
Otro apartado a ser mencionado, que es el tema de un hadiz auténtico, es el punto debajo de la ba ( ) de Bismil.lah. Ha sido citado en un hadiz atribuido al Comandante de los Creyentes (P) y no se si ha sido mencionado en algún libro reconocido. Parece ser que no, pero en cualquier caso se le atribuye haber dicho:

"Yo soy el punto de la ba"

Podemos entender el significado del punto como "manifestación absoluta". El punto es la primera determinación; que consiste en la "vilaiat". La primera determinación o manifestación absoluta, puede ser entendida como el grado más alto del ser. El Comandante de los Creyentes (P) quería dar a entender que, así como el punto determina la "ba" ( ) igualmente el estado del vilaiat universal es la primera determinación de la Manifestación Absoluta.


ALLAH ES EL NOMBRE SUPREMO

Hay también un número de cuestiones conectadas con el sentido de la palabra "nombre". Una es que el nombre es una realidad perteneciente al estadio de la esencia y el nombre que la engloba es AL-LAH. Y el resto de los nombres son manifestaciones misericordiosas. La Misericordia de todos ellos es manifestación del Nombre Supremo y la Manifestación Primera.
La Esencia tiene también otras manifestaciones; manifestaciones notablemente activas las cuales son nombradas para relacionarse con la Unidad (vahidiyat) o la Voluntad. Estos términos deben ser tenidos en cuenta.
Muchos nombres divinos son mencionados en las últimas tres aleyas del Sura al-Hashr:

"Es Allah. No hay más Dios que Él,
El conocedor de lo Oculto y de lo Patente.
Es el Compasivo, el Misericordioso.
Es Allah, no hay más Dios que Él.
El Soberano, El Santo, El Pacificador, El Guardián de la Fe, El Custodio, El Poderoso, El Fuerte, El que todo lo determina, El Supremo.
¡Gloria a Él! ¡Está por encima de lo que le asocian!
Es Allah, El Creador, El Hacedor, El Formador.
De Él son los más hermosos Nombres. Lo que está en los cielos y en la tierra Le glorifica. Es El Poderoso, El Sabio"
Corán, 59:22,24

Posiblemente estas tres aleyas hacen alusión a los tres niveles de los nombres divinos mencionados. En la primera aleya, el nombre Allah representa la Esencia y los nombres que le siguen están adheridos a la Esencia. En la segunda, el nombre Allah representa la manifestación de la Esencia por medio de los atributos y los nombres que le siguen se corresponden con esto. Mientras que en la tercera, Allah representa la manifestación activa de la Esencia y los nombres que le siguen están de nuevo en consonancia. Para decirlo de otra manera; hay tres formas de manifestación: La manifestación de la Esencia por la Esencia, la manifestación a través de los atributos y la manifestación a través de los actos. 

LA MANIFESTACIÓN DIVINA TIENE GRADOS

"Él es el Primero y el Último". Esto puede significar que es negada la existencia de todo lo que yace entre lo primero y lo último; sólo Él es. Nuevamente "Él es el Visible y el Inmanente", es decir: Todo lo que se manifiesta es Él, no de Él Hay diferentes grados de manifestación, pero las manifestaciones no están separadas del Manifestador. Esto es difícil de concebir, pero una vez una persona lo ha captado, es fácil para él afirmarlo.
Allah puede además ser un nombre que indica la manifestación de la Esencia a través de los atributos y si éste es el caso, esta es una manifestación comprehensiva. Esto no contradice las dos primeras posibilidades, es compatible con ambas.
La compatibilidad es debido a la ausencia de separación entre los grados de manifestación.
Estamos, por supuesto, pasando por encima de estos temas muy rápidamente, sin analizarlos enteramente, pero hay una materia a la cual debo poner una atención más a fondo. Algunas veces intentamos calibrar la realidad conforme a percepciones sensoriales; otras veces, la vemos conforme a la razón y, otras veces la contemplamos con nuestro corazón. Tras la visión del corazón está también la posibilidad de testificar. Generalmente, no obstante, confiamos en las percepciones racionales y el peso de la prueba e incluso de acuerdo con este método usual, podemos reconocer que toda realidad puede ser reducida a la Esencia Sagrada y Sus manifestaciones.
Nuestra capacidad de percepción tiene un límite extremo; bien sea percepción intelectual o argumentativa o semi-argumentativa. En los asuntos espirituales el grado más bajo de nuestra percepción debería ser esa en la que llegamos a entender que existe Dios y creer en Sus manifestaciones.
Si nosotros entendemos esto a través de la percepción racional, podremos examinarnos a nosotros mismos y ver si hemos transmitido esto a nuestro corazón, donde puede ser convertido en Fe y si lo hemos asimilado por medio de viajes espirituales, para ser convertido en gnosis (Irfan).
El primer grado pues para conocer a Dios es juntamente entender que NO HAY OTRO QUE DIOS TODOPODEROSO, LO QUE ES, ES ËL. La manifestación no es sólo de Él, es también Él. No hay una imagen exacta que se pueda evocar a este respecto; el objeto que proyecta una sombra junto con la sombra misma, es impreciso y defectuoso. La imagen preferible sería la del océano y sus olas. La ola no tiene una existencia separada con respecto al océano; es el océano, aunque uno no pueda decir por el contrario, que el océano es sus olas. Las olas vienen a existir sólo a través del movimiento del océano. Cuando consideramos el tema racionalmente, esto nos parece que ambos, el océano y las olas existen, siendo la última un accidente con respecto al primero. Pero la verdad del tema es que no hay nada sino el océano; las olas son también el océano. Este mundo es también una ola con respecto a Dios.


NINGÚN EJEMPLO ES ENTERAMENTE VÁLIDO

Esta imagen también es inevitablemente defectuosa, por supuesto. Cuando intentamos comprender estas materias con nuestra percepción limitada, estamos obligados a recurrir a imágenes generales que nos permitan captar los conceptos manejados. El próximo nivel es para establecer la verdad de esos conceptos por medio de pruebas racionales y si deseamos establecer la verdad de la afirmación de que sólo existe la Esencia y Sus manifestaciones, que sólo existe un Ser puro y Absoluto, un Ser sin adjetivos.
Nosotros decimos que si un ser está sujeto a algún límite o defecto, éste no es un ser absoluto; Ser Absoluto es aquel en el cual no hay defecto o limitación. Y si no tiene ni defecto ni limitación, es un Ser Absoluto, la totalidad del Ser, sin carencias en ningún sentido. Todos estos atributos son absolutos, no limitados; Compasión, Misericordia, Divinidad, todos ellos son absolutos.
Una luz o un ser ilimitado debe incluir todas las perfecciones dentro de Sí Mismo, pues la pérdida de una sola perfección supone limitación. Si hubiese incluso un simple punto de deficiencia en la Esencia Divina, esto significaría que un punto del ser está ausente, el ser no sería más absoluto y vendría a ser deficiente, devendría a ser también contingente y no por más tiempo Necesario, pues el Ser Necesario es perfección, belleza absoluta. Por ello, cuando consideramos el tema usando el método imperfecto de pruebas racionales, concluimos que Allah es el Nombre de la Esencia del Ser Absoluto, El cual es la fuente de todas las manifestaciones. Éste contiene todos los nombres y todos los atributos y es la perfección absoluta, perfección sin límite. Esta perfección no puede carecer de nada, si así fuese, no sería más absoluta sino contingente sin importar el alto grado de perfección relativa que pudiese disfrutar. Se dice que "El Ser Puro es todas las cosas, pero no es ninguna de ellas". Es decir, es todas las cosas, no mediante limitaciones sino por absoluta perfección. 

LOS NOMBRES DEL ALTÍSIMO POSEEN TODAS LAS PERFECCIONES DEL SER

Puesto que los nombres no están separados de la Esencia, todo lo que se aplica al nombre Allah, se debe también aplicar al nombre Compasivo. Una vez Compasivo deviene absoluta perfección, la absoluta Misericordia debe también poseer todas las perfecciones del Ser, pues de lo contrario no sería Absoluto.


"Invocad a Dios o invocad al Compasivo, como quiera que invoquéis suyos son los Nombres más bellos"
Corán, 17:100

Todos los Más Hermosos Nombres están presentes en todos los atributos de Dios Todopoderoso en forma absoluta. Siendo éste el caso, no puede haber diferencia entre el nombre y la cosa nombrada o entre un nombre y otro nombre. Los Más Hermosos Nombres no son como los nombres que nosotros aplicamos a las cosas, cada uno en concordancia con diferentes percepciones que nosotros tenemos. Por ejemplo, nosotros hablamos sobre luz y manifestación, pero luz y manifestación no son dos aspectos separados de la misma realidad, manifestación es idéntico a luz y luz a manifestación. El Ser Absoluto, por tanto, es perfección absoluta y perfección absoluta significa la posesión de todos los atributos en forma absoluta, de tal manera que la separación entre ellos es inconcebible.



LA FE ES UNA PERCEPCIÓN DEL CORAZÓN.

Lo antedicho representa un proceso de argumentos racionales. Cierto místico dijo: "Donde quiera que voy, me encuentro este hombre ciego con su bastón". Por el ciego él se refería a Avicenna y la frase significa que todo lo que él lograba por medio de experiencias visionarias, Avicenna lo conseguía a través de argumentos racionales. Él estaba ciego, pero usaba bastón -argumentos racionales- y se sostenía a sí mismo en ese bastón llegando al mismo sitio que el místico había alcanzado a través de su visión.
El místico nos describió correctamente que dependemos como ciegos de argumentos racionales, si no eres testigo, estás ciego. Entonces incluso después de haber argumentado el tema de la unidad divina absoluta, y establecido por medio de argumentos que el principio del ser es perfección absoluta, todavía dependemos de nuestras pruebas racionales y sentados detrás del muro de pruebas que hemos levantado, somos incapaces de ver con el corazón. Nosotros debemos por supuesto traspasar el resultado de nuestros argumentos al corazón por medio de un esfuerzo enérgico, de forma que el corazón a su vez, llegue a percibir que "el Ser Puro es todas las cosas".
El corazón es como un niño que debe ser alimentado lenta y cuidadosamente, con pequeños bocados. Quien ha alcanzado una percepción racional de la verdad por medio de pruebas y argumentos debe gradualmente inculcarlo a su corazón, deletreándolo, por así decirlo, letra por letra, en una constante repetición.
Una vez el corazón ha percibido que El Ser Puro es la suma total de todas las perfecciones, alcanzará la Fe. Cuando el fruto de la percepción racional es llevado al corazón a través del esfuerzo y la repetición constante, el corazón comienza a leer el Corán mismo y aprender la verdad que contiene. Empezará a creer que "No hay nadie en la casa sino el dueño de ella".
Esto todavía representa un grado de fe, e incluso un grado de "sosiego del corazón", inferior a lo que los profetas alcanzaron. La visión es superior a todo esto, como cuando la belleza de la Verdad Altísima se manifestó para Musa (Moisés) (P). Después de 30 ó 40 días de vigilia, Moisés dejó la casa del padre de su mujer, Shuayb, y marchó con su mujer e hijos. Él dijo a su mujer: "Percibo un fuego" (Corán, 20:10), y el fuego que él vio era completamente invisible a su esposa e hijos. "(Iré donde el fuego) y traeré una rama encendida" (Corán, 20:10), es decir "te traeré una manifestación del fuego".



EL CORÁN ES UN MISTERIO OCULTO

Cuando Moisés se aproximó, una voz le llamó desde el fuego que envolvía al árbol: "Ciertamente Yo Soy Dios" (Corán, 20:12), es decir: Lo que el ciego con su cayado no vio pero pudo entender y lo que el místico sólo puede ver con su corazón, Moisés lo presenció, lo vio. Fue testigo de ello.
Estas palabras que estoy pronunciando y ustedes están escuchando tienen poco que ver con la realidad. Excepto Moisés, nadie pudo ver la luz emitida por aquel fuego, igual que cuando la revelación vino al Profeta, nadie pudo entender de qué se trataba. ¿Quién podría entender el descenso del Corán al corazón del Profeta, cuando los corazón es ordinarios son incapaces de soportar esa carga? El corazón tiene facultades especiales y es por esta razón que el Corán descendió al corazón.
El Corán es un misterio, un misterio dentro de un misterio, un misterio velado y envuelto en misterio. Fue necesario para el Corán sufrir un proceso de descenso para poder llegar al bajo nivel del hombre. Incluso su entrada en el corazón del Profeta fue un descenso y de ahí tuvo que descender aun más para poder ser inteligible a los demás. Pero el hombre también es un misterio, un misterio dentro de un misterio. Todo lo que vemos del hombre es su apariencia exterior, la cual es enteramente animal y puede que inferior a otros animales. El hombre, sin embargo, es un animal dotado con la capacidad de alcanzar la perfección, incluso la perfección absoluta de llegar a convertirse en lo que ahora es inconcebible para él.



LA NATURALEZA POSEE TAMBIÉN LO VISIBLE E INVISIBLE.

El Corán y el hombre, por tanto, suponen una serie de misterios. Hay además un misterio que atañe al mundo externo -llamado el mundo de la naturaleza- en el que no se puede percibir la esencia de los cuerpos sino solamente sus accidentes. Nuestros ojos ven el color y otras cualidades visibles; nuestros oídos oyen sonidos; nuestro sentido del gusto experimenta el sabor y con nuestras manos sentimos las dimensiones externas de un objeto. Pero todo eso son accidentes. ¿Dónde se encuentra el cuerpo mismo?
Cuando deseamos definir algo, mencionamos su anchura, profundidad y su largo, pero eso también son accidentes,. Cualquier atributo que se use con la intención de definirlo son accidentes. ¿Dónde entonces está el cuerpo mismo? El cuerpo mismo es un misterio, la sombra o reflejo es un gran misterio. Esta es la sombra proyectada por la unidad de la Esencia Divina puesto que los nombres y atributos de todo lo que existe son los mismos nombres y atributos de la Esencia que se manifiesta a nosotros. Si no fuese por los nombres y atributos, el mundo mismo sería parte del No-Visto.
Un significado del "Lo Oculto y lo Manifiesto" sería que el mundo de la naturaleza misma abarca sectores del No-Visto y del manifiesto. El sector del No-Visto es ese que es oculto e imperceptible a nosotros, pues siempre que deseamos definir una cosa, hablamos sólo de sus atributos, nombres, efectos, etc. La habilidad del hombre para percibir la cosa que es la sombra del absoluto misterio es necesariamente defectuosa, a menos que suceda que él ha avanzado por medio de "vilaiat" al punto donde la manifestación de Dios Todopoderoso, en todas sus dimensiones, ha entrado en su corazón. Este misterio existe en todas las cosas; lo oculto y lo manifiesto está en todas partes mezclado.
El "No-Visto", por supuesto, puede también significar el mundo de los ángeles, el mundo de la inteligencia. Esto también comprende un misterio interior y una apariencia exterior; lo velado y lo manifiesto, como está implícito en la expresión "Él es lo externo y lo interno" (Corán, 57:3). Donde quiera que hay un externo hay también un interno y donde quiera que hay un interior hay también un exterior.
Todos los nombres de Dios Todopoderoso, por tanto, participan en todos los grados del ser, y cada nombre es todos los nombres. No es por ejemplo que, el nombre o atributo de Compasivo está en contradicción con el nombre Misericordioso o con el nombre Vengador. Todos ellos poseen todo.


"¡Invocad a Allah o invocad al Compasivo! Como quiera que invoquéis Él posee los Nombres más bellos" 
Corán, 17:110

Todos los Más Hermosos Nombres pertenecen al Compasivo, como pertenecen también al Misericordioso y al Eternamente Subsistente. No es que uno de los nombres se refiere a una cosa y otro se refiere a otra. Si ese fuese el caso, el nombre Compasivo indicaría un particular aspecto o grado de Dios Todopoderoso distinto de otros aspectos, y la Esencia de Dios Todopoderoso vendría a ser un compendio de aspectos. Esto es imposible porque el Ser Absoluto no es divisible en aspectos.
El Ser Absoluto es Compasivo como Ser Absoluto y es además Misericordioso como Ser Absoluto. Dios es Compasivo con toda Su Esencia y Misericordioso con toda Su Esencia y Luz con toda Su Esencia. Él es Allah. Su Ser Compasivo no es algo separado de Su Ser Misericordioso.
Están esos que ascienden por medio de la gnosis al punto donde una manifestación completa de la Esencia entra en sus corazones -no por supuesto su corazón físico- sino el corazón donde el Corán desciende, el corazón donde Gabriel se posó, el corazón que es el punto de partida para la revelación. Esta manifestación contiene todas las otras manifestaciones en sí misma; es el Nombre Supremo. "Nosotros somos los Nombres Más Hermosos", el Mensajero de Dios mismo es también el Nombre Supremo hecho manifestación.
Comenzamos la charla de esta noche discutiendo los tópicos de causalidad y puntualizando que la relación de Dios con Su creación no es una simple casualidad. Por tanto esta relación no puede exponer adecuadamente sino que sólo es indicada por varias imágenes aproximativas.
También expliqué el sentido del "punto bajo la ba", siempre suponiendo que el hadiz en cuestión esté realmente registrado. Luego hablamos de las varias formas de manifestación: La manifestación de la Esencia a la Esencia, la manifestación de la Esencia a los atributos y la manifestación de la Esencia a todos los seres. Esta última comprende incluso nuestra existencia. Recurriendo a otra metáfora; imaginen 100 espejos puestos de tal manera que la luz del sol se refleja en cada uno de ellos. Desde un punto de vista, se diría que hay 100 luces separadas, finitas luces, en cada espejo. Todas ellas sin embargo, son la misma luz, la misma manifestación del sol visible en 100 espejos. Déjenme repetir que la imagen es aproximada.
La manifestación de Dios Todopoderoso toma lugar por medio de individuaciones lo cual no quiere decir que la individuación está separada de la manifestación o luz. Cuando la luz se manifiesta a sí misma como un acto,, la concomitancia es individuación. "Nombre" en la expresión "En el Nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso" significa el nombre de la Esencia y el nombre Allah es la manifestación de la Esencia que incluye todas las manifestaciones. Compasivo y Misericordioso son parte de esa misma completa manifestación, no se refieren a cosas separadas.

Allah, Compasivo y Misericordioso son como tres nombres de la misma entidad, pero en una sola manifestación. El es Allah con toda Su Esencia, Compasivo con toda Su Esencia y Misericordioso con toda Su Esencia. Es imposible que no fuese así, pues si así no fuese, Dios sería limitado y por tanto contingente.
Como dije anteriormente: "En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso", está sintácticamente conectado a "las alabanzas pertenecen a Dios". Por tanto, uniendo estas dos expresiones, diríamos: "Todos los momentos de alabanza pertenecen a la total manifestación de Allah, Quien con la totalidad de Su Esencia es también Compasivo y Misericordioso".
Si uno toma la segunda forma de manifestación -la de la Esencia a los atributos- el nombre indicando una manifestación total equivale al Absoluto Deseo; todas las cosas ocurren por medio de esto, por medio del nombre Allah. Finalmente, si consideramos la manifestación a través de los actos, el nombre Allah como una manifestación total será equivalente a Realidad.
Para resumir, entonces, el nombre Allah, es el nombre que indica la manifestación completa dentro de la Esencia misma, con respecto a los atributos y con respecto a los actos.
Se puede decir mucho más relativo a los nombres Compasivo y Misericordioso, pero debemos ser breves. Espero que todos sintamos que la discusión de estos temas es necesaria. Algunas personas en sus corazones niegan totalmente todo lo concerniente al misticismo y la gnosis. Aquel que vive en el nivel de un animal no puede creer que nada existe por encima de su estado bestial. Nosotros, sin embargo, debemos creer en la validez de estos asuntos, y el primer paso para avanzar por encima de nuestro presente estado es abstenernos a negarlos. Una persona no debe rechazar lo que ignora. Fue Avicenna quien dijo: "Quien niega algo sin comprobar su veracidad pierde el atributo de ser humano". Así como la afirmación de algo depende de su prueba, también su negación.

Negar es diferente a confesar ignorancia. Hay algunos corazones que son dados a la negación; ellos niegan todo lo que son incapaces de percibir y por ello "pierden su atributo de seres humanos"
. Una persona debe tener pruebas a fin de afirmar algo o negarlo. Si no él debe decir: "No lo sé, puede que sea así". Cualquier cosa que uno oye, como posible; puede ser que sea y también es posible que no sea. Pero, ¿por qué debemos empeñarnos en negar, cuando nuestras manos no pueden alcanzar lo que hay más allá de este mundo, si ni siquiera hemos tocado una pequeña parte de éste? Lo que nosotros conocemos de este mundo es muy limitado; muchas cosas que ignorábamos cientos de años atrás, ahora son conocidas y otras serás dadas a conocer en el futuro.
Nosotros que no hemos sido capaces de comprender totalmente el mundo de la naturaleza y del hombre, ¿por qué debemos negar lo que ha sido confirmado por los awliia? Algunos corazones están predispuestos a rechazar, son corazones que están enteramente desprovisto de la penetración de la Verdad y la Luz. Una persona con tal corazón no dirá "no lo sé", en su lugar dirá "no es verdad". Acusará a los místicos de hablar tonterías, cuando en realidad él está velado de la percepción de lo que ellos están diciendo.
Lo mismo ocurre con los negadores que etiquetan de "sin sentido" el Corán y la Sunnah, aunque no se atrevan a admitirlo. Tal negación es un modo de incredulidad, aunque no por supuesto como se define en la Shariah. Es incredulidad negar lo que uno ignora. Todas las desgracias que padece el hombre se originan en su incapacidad de percibir la realidad y su consecuente rechazo de ella. Incapaz de alcanzar lo que los awliia alcanzaron, él lo niega y cae en la peor forma de incredulidad.
El primer paso a seguir es refrenar el negar o rechazar lo que está en el Corán y en la Sunnah, lo que los awliia han dicho, lo que los místicos y filósofos han dicho, dentro de los límites de su percepción. (Hay quienes van tan lejos en su negación que llegan a decir: "No creeré a menos que pueda diseccionar a Dios con este cuchillo") Vamos al menos a no negar lo que los profetas y los awliia han dicho porque al menos que demos este primer paso no podremos dar el segundo.
La negación no permite al negador percibir nada, a menos que lo tenga delante suyo. Si una persona desea emerger de la oscuridad en donde está cautiva, debe al menos conceder la posibilidad de que todos estos asuntos son verdad, sino permanecerá prisionero detrás del muro de la negación. Debe rezar a Dios que le dé apertura, que abra ante él un camino que le indique dónde debe ir, pues es sólo Dios Quien puede mostrarle el camino.
Una vez el hombre cesa de negar y ruega a Dios por una apertura, el camino gradualmente se abrirá delante de él, pues Dios no le rechazará. Vamos entonces nosotros a alcanzar al menos el estado de no negar lo que contiene el Corán y la Sunnah. Hay algunos que declaran creer en el Corán y la Sunnah pero niegan el contenido que está fuera de su percepción. Ellos no expresan su rechazo abiertamente pero si alguien empieza a hablar de asuntos místicos contenidos en ellos, responderán cosas sin sentido y comenzarán a negar la verdad de lo que se dice.
Tal rechazo priva al hombre de muchas cosas. Le priva de alcanzar el estado que se necesita para ponerse en camino; éste es un obstáculo que obstruye su camino. Recomiendo a todos ustedes por tanto, que acepten al menos la posibilidad de lo que los awliia alcanzaron y experimentaron es cierto. Ustedes pueden no declarar abiertamente "es posible", pero no expresen un completo rechazo, diciendo "es todo una tontería", pues si lo hacen, no serán capaces de ponerse en el camino. Así que, quiten ese obstáculo. 

EL CORÁN LO POSEE TODO

Yo espero que podamos apartar ese velo del rechazo de nuestros corazones y pedir a Dios Todopoderoso que nos provea con el lenguaje del Corán. Pues el Corán ha sido revelado en su propio distintivo lenguaje y debemos familiarizarnos con él. El Corán lo posee todo. Es como un vasto banquete que Dios ha desplegado ante toda la Humanidad y del que cada uno toma según su propio apetito. Las enfermedades del corazón hacen al hombre inapetente, pero si su corazón está sano, participará del banquete de acuerdo a su apetito. El mundo también es un vasto banquete y todas las criaturas participan en él de acuerdo a sus necesidades y capacidad: Algunos se contentan simplemente con hierba, otros comen fruta y otros aspiran a unos alimentos más elaborados. El hombre participa de una manera determinada cuando está en el nivel animal y de otra cuando ha emergido de él.
Así también sucede con el Corán; todos participan de este banquete de acuerdo a su propia capacidad y apetito. La más grande porción está reservada para aquel a quien ha sido revelado: "La única persona que verdaderamente conoce el Corán es aquel a quien fue dirigido". No debemos desesperar, al contrario, debemos participar del banquete y tomar nuestra porción.
El primer paso es dejar de imaginar que no existe nada excepto la naturaleza y que el Corán fue revelado exclusivamente para discutir asuntos de la naturaleza y la sociedad. Creer eso es rechazar la profecía, pues el Corán fue revelado para hacer del hombre, un hombre, y todos los temas en él, son medios para este fin.
La adoración y el rezo, son también medios para este objetivo, con el fin de hacer surgir la verdadera naturaleza del hombre y hacerla manifiesta, transformándola de potencial en algo patente. El hombre natural devendría un hombre divino, en el sentido de que todo lo perteneciente a él sería divino. Cualquier cosa que él mirase, vería a Dios.
Todos los profetas fueron enviados para ayudar al hombre a conseguir este objetivo. Ellos no deseaban establecer un gobierno o administrar el mundo como un fin en sí mismo, aunque era parte de su misión, pues incluso los animales tienen una existencia mundanal y administran su parte del mundo.
Esos que tienen ojos para ver saben que la justicia es un atributo de Dios Todopoderoso y por tanto ellos luchan para establecer un gobierno de justicia para asegurar la justicia social. Pero éste no es su último objetivo, son simplemente medios para que el hombre avance hacia la meta por la cual todos los profetas fueron enviados.
Quiera Dios Todopoderoso, apoyarnos y darnos éxito en todas las cosas.

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Lección 5

CADA CIENCIA TIENE UN IDIOMA PROPIO

Antes de empezar, me gustaría hacer una observación, la cual puede ser útil o incluso necesaria.
Los desacuerdos que se dan entre el visionario y el sabio son causados por el fracaso de entender el idioma del otro, pues cada uno tiene su propia distintiva forma de expresar las cosas.
No sé si han oído la historia de tres personas; un persa, un turco y otro árabe, que estaban discutiendo qué iban a comer para almorzar. El persa dijo: "Vamos a comer angur", el árabe dijo: "No, vamos a comer anab" y el turco dijo: "Yo prefiero para mí uzum". Las tres palabras significan "uvas", pero como ellos no entendían el lenguaje de los otros, discutieron hasta que cada uno de ellos fue a buscar lo que deseaba, entonces se dieron cuenta que los tres habían querido la misma cosa.
Los diferentes idiomas expresan la misma cosa de distintas maneras. Los filósofos por ejemplo, tienen su propio lenguaje y terminología e igualmente los místicos, los "fuqaha" e incluso los poetas.

Los Masumin (P) también tienen su propio lenguaje y debemos examinar el lenguaje de cada uno de los otros cuatro grupos para ver cuál es el más cercano al de los Masumin y también al del Corán. El asunto a expresar es el mismo: Ningún ser humano racional que cree en la unidad divina estará en desacuerdo en que Dios Todopoderoso existe y que Él es el origen de toda existencia: Todas las criaturas son el producto de este origen. Ninguna persona racional creerá que un hombre vestido con pantalón y chaqueta o con turbante y manto, pueda ser Dios. Tal hombre es un ser creado. Es cuando comienza a interpretar la relación de Dios y Su creación y a elegir los términos para expresarlo, cuando surgen los desacuerdos. Vamos a ver entonces por qué los místicos expresan asuntos en una determinada manera y qué es lo que los impulsa a hacerlo así.
Es mi intención reconciliar los diferentes grupos por supuesto y hacer ver que todos ellos están diciendo lo mismo. No quiero justificar a todos los filósofos, todos los místicos o a todos los fuqaha. Como se dice: "Hay muchas capas que merecen el fuego" y los miembros de cada grupo frecuentemente pueden merecer crítica. Y a la inversa; dentro de cada grupo ha habido muchos individuos puros, y los desacuerdos que se han creado han sido causados por el fracaso en comprender la terminología de los demás. Por ejemplo, dentro de la "madrasa" (escuela), los Ajbaris y los Usulis se han denunciado unos a los otros como incrédulos, a pesar de que sus creencias son idénticas.
Los filósofos, o algunos de ellos, usan terminologías como "causa de causas", "causa primaria", "causa secundaria", "causalidad", etc. Esta terminología seca de "causalidad", "causa y efecto", "principal y derivados", fue especialmente usado por los filósofos pre-islámicos, pero nuestros fuqaha han hecho también libre uso de ello aunque, al mismo tiempo, ellos hablan de "Creador" y "creación". También, hay ciertos místicos que usan una terminología diferente, tales como "manifiesto", "manifestación", "externo, esotérico", etc. Vamos a ver por qué ellos usan estos términos y por qué los términos también son usados por los Imames (P) quienes se abstenían de hablar de "causalidad", a pesar de que ellos hacen mención del término "creación". ¿Por qué los místicos se abstienen de usar la terminología de los filósofos o el lenguaje común y en su lugar expresan estas materias de forma diferente?

CAUSA Y EFECTO

Hablar de causa y efecto significa que un "ser" -la causa- hace a otro ser -el efecto-. Así que por un lado tenemos la causa, y por el otro, el efecto. ¿Qué queremos decir por "por un lado... y por el otro? ¿Hay una diferencia espacial entre la causa y el efecto, como la hay con el sol y su luz? El sol posee la luz, mientras que la luz emerge de él y es su manifestación, pero el sol es un ser localizado en un sitio y su luz es otro ser localizado en otro sitio, aunque es el efecto producido por el sol.
¿Podemos hablar de la Esencia del Ser Necesario actuando como causa en el sentido de "causación natural", como por ejemplo; el fuego causa calor o el sol causa luz, cuando el efecto en ambos casos está separado espacialmente de la causa? ¿Podemos decir que el Principio Supremo está separado de los otros seres o que ellos están espacialmente y temporalmente separados de Él?
Como dije antes, es difícil de imaginar enteramente la naturaleza de seres abstractos, particularmente el Principio Supremo de todos los seres, Dios Todopoderoso, y la forma en que Él sostiene todo ser en Su abrazo sostenedor (o aliento vital).
¿Qué significado tiene el dicho coránico 
"Está con vosotros dondequiera que os encontréis"
Corán,57:4

¿Este "con vosotros" implica algún tipo de presencia física?
Frases como esas han sido usadas en el Corán y la Sunna porque ellos son la más cercana aproximación a una realidad que no puede ser enteramente expresada. Es extremadamente difícil entender los conceptos de Creador y creado. Dios Todopoderoso es el Creador y nosotros somos creados por Él, pero ¿implica esto una diferencia espacial y cuál es la natura de la relación del Creador y Su creación? ¿Se asemeja a la relación de fuego y el efecto que éste crea o a la del alma y sus capacidades auditivas, visuales y otras?
Esta última proporciona un más adecuado paralelismo que ninguna otra imagen pero todavía no corresponde enteramente "al abrazo sostenedor de todos los seres", pues éste comprende el significado de que 
"No hay lugar en la creación donde Él no exista."

"Aunque lances una cuerda que descienda a las partes más profundas de la tierra..." allí encontrarás a Dios.

Esta y otras tradiciones similares no pretenden indicar una verdad literal, que Dios Todopoderoso está localizado estrictamente en cierto lugar como un ser contingente, como uno de nosotros vestido con turbante y manto. Ninguna persona racional haría semejante afirmación.
Las expresiones que implican una localización de Dios Todopoderoso son simples intentos de hacer comprensible la relación del Creador y la creación. Podría suceder, sin embargo, que alguien no enteramente versado con estos temas pudiese decir sobre cierta cosa "éste es Dios". Es por esta razón que los filósofos, incluidos los musulmanes, han dicho:

"El Ser Puro es todas las cosas, pero ninguna de ellas en particular".

Esta declaración no es una contradicción, a pesar de su apariencia, porque el Ser Puro rechaza toda deficiencia y posee toda perfección, mientras que los seres individuales son todos deficientes. Si el Ser Puro fuese identificado con un ser individual (o particular) devendría deficiente, mientras que Él es completo y excento de toda deficiencia.
El Ser excento de toda deficiencia es imposible que carezca de la más simple perfección y toda perfección encontrada en cada ser por tanto viene de Él y es Su Señal o manifestación. Cuando esta manifestación existe en la Esencia de una forma simple (como opuesto a compuesta), ésta es la totalidad de perfección y la esencia de toda perfección.
La declaración de que el Ser Puro es "todas las cosas" significa entonces que es todo Perfección y la afirmación de que "pero ninguna es particular de todas ellas" significa que está libre de toda deficiencia. El que el Ser Puro es todas las cosas, no debe ser tomado en el sentido de que usted y yo somos seres puros, ya que el Ser Puro es "ninguna sola cosa entre ellas", y sólo Él es la totalidad de la perfección.
Algunas personas que no han comprendido apropiadamente estos temas, han citado en relación a ello el dicho:

"Lo incoloro cae preso del color"

El verso, donde esta frase se cita, no está en absoluto relacionado con el tema que discutimos, el cual es la naturaleza de la Realidad. En su lugar, la frase se refiere a la discusión que tiene lugar entre dos hombres; pero al no entender lo que se declara, la gente lo ha tomado como blasfemia.
El verso surge buscando la respuesta a por qué las guerras tienen lugar en el mundo. Lo que se quiere decir por "color" en este verso es "apego". Otra expresión que algunos poetas usan, como por ejemplo en la frase:

"Quien está libre de todo lo que toma el color del apego"

"Sin color" significa falta de apego a cosa alguna en el reino natural. Cuando tal apego no existe más, la disputa y la guerra serán vanas. Todas las disputas que surgen derivan del apego de dos o más adversarios al mundo; los adversarios necesariamente se oponen el uno al otro en todo.
El poeta quiere decir que la disposición primordial del hombre está libre de color y cuando este color no existe, la discusión incluso no existirá. Si Faraón hubiese sido como Moisés, sin el color del apego, ninguna disputa hubiese surgido entre los dos, y si todas las personas en el mundo fuesen profetas, ningún conflicto habría surgido. Las luchas aparecen en la competición de apegos. Pero lo incoloro cae preso del color, es decir, la disposición primordial del hombre, libre del color del apego, cae presa del apego y surge la discordia. Si no fuese por el color del apego, Faraón hubiese hecho las paces con Moisés.
Este es el verdadero sentido del verso, que se refiere a dos seres separados que están en guerra uno con el otro; no a la naturaleza de la Realidad en la relación del Creador con la creación.
Algunas personas, que no han entendido el verdadero significado de ciertos términos y expresiones usados por los místicos, han ido más lejos aún, declarándolos incrédulos. Pero veamos si estos conceptos y términos no aparecen también en las oraciones de los Imames (P).
En las Invocaciones de Shaban que fueron recitadas por todos los Imames (P) (algo que no ha sucedido con ninguna otra oración o súplica), leemos lo que sigue:

"Oh Dios, concédeme total separación de otro que Tú y úneme a Ti e ilumina la visión de nuestros corazones con la Luz de mirarte a Ti, de manera que ellos puedan penetrar los velos de Luz y alcanzar la fuente de magnificencia y nuestros espíritus queden suspendidos por el esplendor de Tu Santidad.
Oh Dios, hazme uno de esos que Te responden cuando Tu llamas y llora ante Tú esplendor" 

¿Qué significan estas súplicas? ¿Qué quiere decir el Imam con "total separación de otro-que-Tú? Y "unido a Ti? ¿Por qué le pide a Dios esta forma de progreso espiritual? Él suplica: "Ilumina la visión de nuestros corazones". ¿Qué podría esto significar sino una forma de visión que capacite al hombre para ver a Dios Todopoderoso?
Así como, penetrar "los velos de Luz" y alcanzar "la fuente de magnificencia" y nuestros espíritus estando "suspendidos por el esplendor de la Santidad de Dios", éste no es otro que el estado que el Corán describe que Moisés alcanzó, y no otro que la aniquilación de que los místicos hablan.
Igualmente, el logro de la fuente de magnificencia es precisamente el mismo concepto de logro al que los místicos se refieren.. Así como la "fuente de magnificencia" es desde luego Dios Todopoderoso; puesto que toda la magnificencia deriva de Él; Él es la Fuente.
La terminología usada por los místicos por tanto, es consecuente con el Corán y la Sunna y por esta razón, el concepto de manifestación que ellos emplean es preferible a las limitadas nociones de causalidad, usadas por los filósofos. "Creador" y "creación" son los términos empleados en el lenguaje común, pero "manifestación" es también preferible a ellos, ya que se aproxima más a lo que es una Realidad inefable.
Uno puede fácilmente asentir a la relación de Dios con Su creación pero aceptar esto es extremadamente difícil. ¿Cómo podemos imaginar un Ser que está presente en todas partes, que a la vez se oculta en las cosas y se manifiesta en ellas? Verdaderamente, Dios es la causa de la creación, pero decir esto no es suficiente pues Dios está presente en todas las cosas; en sus aspectos externos e internos, "No hay nada sin Él". No hay manera de expresar enteramente en palabras tal verdad; lo único posible, para aquellos que tienen la capacidad, es pedir a Dios una experiencia inmediata de la Realidad, como en las invocaciones de Shaban.
Las diferencias que existen en terminología, por tanto, no son razón para que un grupo denuncie a otro como incrédulo o para que ese grupo como respuesta, denuncie a sus acusadores de ignorantes.
Debemos primeramente entender lo que ha sido dicho, y para el caso de los místicos, debemos comprender el estado interno que les hace expresarse en cierta forma. La luz debe a veces entrar en su corazón de tal manera que él se encuentre a sí mismo diciendo "Todo es Dios".
Recuerden que en las oraciones que recitan, se dan expresiones como "el ojo de Dios", "el oído de Dios", "la mano de Dios", y todos éstos están en la misma vena de la terminología de los místicos. Está también el hadiz que habla de que cuando se coloca una limosna en las manos de los indigentes en realidad se está poniendo en las manos de Dios. Eso también está en una aleya del Corán:

"Tampoco fuiste tú, oh Apóstol, quien les venció, sino que fue Dios" 
Corán, 8:17 
¿Qué significa esto? ¿Dios venció en vez del Profeta? Ese es el significado literal que todos aceptan, pero esos que experimentan la Realidad que es indicada en esta aleya, no pueden ver las cosas de la misma manera y están limitados a expresarse de manera diferente. De todas formas, ustedes encontrarán las expresiones que ellos usan a través del Corán y especialmente en las oraciones de súplicas de los Imames. No hay razón para mirarlos con desconfianza. Debemos entender por qué se expresan en esa particular y distintiva manera y por qué ellos han abandonado deliberadamente el uso común, que sin duda estaba al tanto.
Ellos han insistido en hacer esto rehusando sacrificar la realidad a ellos mismos, y en su lugar, se han sacrificado ellos mismos a la Realidad. Si entendemos lo que tales personas intentan decir, comprenderemos también los términos que usan, los cuales son después de todo, expresiones derivadas del Corán y hadices de los Imames (P).
Ninguno de nosotros tiene el derecho de decir de cierta persona o cosa: "éste es Dios", y ninguna persona racional podría aceptar tal declaración. Sin embargo, uno puede percibir una manifestación de Dios que es completamente imposible de expresar de otro modo que por formulaciones tales como ésta, que viene en una oración relativa a los awliia:

"No hay diferencia entre Tú y ellos, excepto que ellos son Tus siervos, cuya creación y aniquilación yace en Tus manos".

Toda expresión es necesariamente inadecuada, pero esas del Corán y la Sunnah están, más cerca de la Verdad que todas las otras. No todo el mundo, por supuesto, es capaz de comprender y emplear correctamente estas expresiones. Ha habido algunas personas sin embargo, quienes teniendo una completa y exacta maestría en todas las ciencias, han hablado sobre la manifestación y visión de Dios. Algunos de ellos fueron mis contemporáneos y yo estaba estrechamente ligado a ellos.
Así que, haced las paces con esos dados a usar cierta terminología. Repito, no es mi deseo defender ninguna categoría de personas como un todo o generalizar en lo concerniente a ellos. Por ejemplo, cuando hablo de los maestros religiosos, no quiero decir que todos ellos poseen una serie de cualidades. Lo que deseo dejar claro es que ningún grupo debe ser rechazado por entero y que nadie debe ser denunciado como incrédulo por el mero hecho de que usa el lenguaje de los místicos. Primero, mirad qué está diciendo y luego tratad de entenderlo, si se hace así, no creo que puedan rechazar su verdad. Guardad en mente la parábola con la que dí comienzo: La diferencia entre "anab, angur y uzum" es la misma que la que hay entre "causalidad, creación y manifestación".
Este problema de la terminología es causado por la dificultad de discusión sobre un Ser que está en todas partes pero no es identificable con ningún objeto aunque encontremos los términos "manos de Dios" y "ojos de Dios", como por ejemplo en "La mano de Dios está sobre sus manos" (Corán, 48:10) ¿En qué sentido está la mano de Dios sobre sus manos? Claramente, en un sentido supramaterial, pero faltan palabras para expresar esta posición adecuadamente. Así como Dios Todopoderoso es exaltado por encima de todo eso, Él no puede ser asociado con cosa alguna ni puede ser relacionado con nada en un sentido general. Asimismo Él es exaltado por encima de nuestra comprehensión, de la naturaleza de Su Gloria. Si Gloria no es desconocida. Pero creemos y no negamos Su existencia y admitimos que estos asuntos, de una manera u otra, están mencionados en el Corán y la Sunnah.



LA ESENCIA NO DEBE SER SACRIFICADA POR LO SECUNDARIO

Dios dice en la sura al-Hadid: 
"El es el Primero y el Ultimo, el oculto y el inmanente"
y también: "El esta contigo dondequiera que estés".

De acuerdo con cierto hadiz, una total comprehensión de estas expresiones, así como del resto de las seis primeras aleyas de esta sura, está reservado para esos que vendrán al final de los tiempos. ¿Y quien de entre nosotros comprende siquiera lo que quiere decir con "el final de los tiempos?" Probablemente no más de una o dos personas en el mundo puedan entender esa frase.
El punto importante a ser anotado es que el Islam no consiste únicamente en sus ordenanzas. Las ordenanzas son secundarias, no son la esencia de la religión y la esencia no debe ser sacrificada por lo secundario.
Una vez el Shayj Muhammad Bahari viendo a cierta persona aproximarse dijo: "El es una persona justa e incrédula". Nosotros preguntamos cómo podía ser eso. Él respondió: "Él es justo puesto que actúa de acuerdo a las estipulaciones de la ley, pero el es un incrédulo porque el Dios que el adora no es Dios". 

INCLUSO LAS HORMIGAS SE AMAN A SÍ MISMAS 

Está también el hadiz que cuenta sobre una hormiga 
Que pensaba que Dios tenia dos antenas, pues por su "nafs", ella consideraba que poseer dos antenas es una marca de perfección.
La hormiga es también mencionada en el Corán, en la aleya que una hormiga exclama : 

"!Oh hormigas! !Entrad en vuestros hormigueros no sea que Salomón y su ejército os pisen pues ellos no entienden!" "Y él (Salomón) sonrió al oír sus palabras". 
(Corán,27:18-19)

La postura de la hormiga es algo común, todo el mundo piensa de los demás que son ignorantes. Incluso la Abubilla le dijo: 

"Yo sé lo que tú no sabes" 
(Corán,27:22). 

Le dijo eso a Salomón a pesar de que era un profeta, y uno de sus compañeros le había traído el trono de Bilquis para él "·en un abrir y cerrar de ojos" (Corán, 27:40). (Esto fue algo sin precedentes; ¿fue esto una forma una forma de comunicación o fue el trono destruido y después reconstruido?): 
Ha sido también dicho en cierto hadiz que otro de los compañeros de Salomón conocía una letra del nombre Supremo, sin embargo la abubilla dijo a Salomón -quien tenia compañeros con esa categoría y sus órdenes eran obedecidas por toda clase de seres- que "ella" estaba enterada de asuntos desconocidos por Salomón. 

ES DESAFORTUNADO IGNORAR ALGUNOS INTERROGANTES IMPORTANTES

Es lamentable que ciertos sabios, cuyo rango es obviamente menor que el de Salomón, estén rechazando la validez del misticismo y privándose ellos mismos de una forma de conocimiento. Cuando fui a Qom (después de que fue establecida allí la institución de enseñanza religiosa) el finado Mirza Ali Akbar Hakim impartía clases en su casa. Cierta persona piadosa (quiera Dios tener compasión de él) dijo: "Mirad a qué grado ha caído el Islam; las puertas de Mirza Ali Akbar están abiertas para recibir estudiantes". Algunos de los ulama, entre ellos el finado Jawansari y el finado Ishraqi acostumbraban atender las lecturas sobre misticismo que Mirza Ali Akbar enseñaba. Por aquel entonces Mirza Ali Akbar era un hombre respetable, pero cuando murió, había tanta suspicacia sobre él que un orador creyó necesario testificar desde el Mimbar que él le había visto leyendo el Corán. Esto molestó enormemente a Shahabadi.
Es lamentable que algunos sabios abriguen esas sospechas y se priven ellos mismos de alcanzar los beneficios al estudiar misticismo. Actitudes similares prevalecen hacia la filosofía, la cual es actualmente muy combatida. Ahora bien, si los sabios en cuestión hubieran alcanzado la meta que es común a todos los grupos, tales disputas no habrían tenido lugar. Esos que llevan mantos y turbantes y denuncian a los místicos como incrédulos no entienden lo que están diciendo; si entendiesen, no los denunciarían.
Todo el problema es causado por diferir en términos y expresiones. Algunas personas encuentran que el lenguaje de causalidad no corresponde con la realidad. Como he dicho repetidamente en estas charlas, el nombre no está separado de la cosa nombrada. El nombre es una manifestación, no un signo comparable a una señal de las que se ponen en los caminos. Por todo ello, es difícil decir qué y cuáles son los de Allah, siendo el término coránico aya (aleya), el más adecuado.
Antes comenté que el Corán es como un banquete del cual todos deben participar en concordancia con su capacidad. Es para todos; no para un grupo en particular; todos tienen el derecho de beneficiarse de él por igual. La misma verdad está en las oraciones de súplicas de los Imames (P). Ellas están repletas de percepción mística y conocimiento espiritual y pueden ser consideradas como las intérpretes del Corán, explicando esos aspectos de él al que muchos no tienen acceso. 

ES UN ERROR PERSUADIR A LA GENTE QUE ABANDONE LAS ORACIONES DE SÚPLICA (du'a)

La gente no debe ser disuadida de la recitación y estudio de estas oraciones; nadie debería decir: "Debemos limitarnos al Corán". Pues es a través de estas oraciones que la gente tiene conocimiento de Dios, y una vez se ha creado la afición por ellas sentiremos un acercamiento a Dios. Y para esos, las cosas de este mundo dejan de ser importantes y ya sólo se mantienen ocupados en las cosas que agradan a Su Señor. Eso incluye a los que alcanzaron la espada por el amor de Dios al mismo tiempo que recitaban oraciones de súplica. El Corán y la oración no están separadas una de la otra.


EL HADIZ Y EL DU'A NO DEBEN SER SEPARADOS DEL CORÁN.

No podemos decir que porque tenemos el Corán no necesitamos más al Profeta (BP). El Corán y el Profeta pertenecen uno al otro y ellos nunca deben ser separados. Si alguno de nosotros los toma separadamente: El Corán de los Imames, los Imames de sus oraciones e incluso, yendo tan lejos como el quemar los libros de oraciones- están motivados por el error en que invariablemente caen esos que tratan de aventurarse más allá de sus límites innatos de entendimiento (sólo el ignorante cae en ese error).
Kasravi, por ejemplo, fue un historiador bien versado en Historia e incluso un buen escritor. Pero él se convirtió en un arrogante y fue tan lejos como declararse profeta. Aunque él creía en el Corán, estaba totalmente en contra de las oraciones de súplica. Incapaz de elevarse al nivel de profeta, Kasravi hizo descender la profecía a su propio nivel.
Los místicos, los poetas místicos y los filósofos están todos diciendo la misma cosa, aunque usen diferentes idiomas. Los poetas tienen su propia terminología e idioma y entre ellos Hafiz tiene su propio y peculiar modo de expresión. Es esencial llamar a la gente al vasto tesoro de conocimiento contenido en el Corán, la Sunnah y las oraciones de súplica para que todos puedan beneficiarse de acuerdo a su capacidad.
Una vez un grupo de comerciantes vino a ver al finado Shahabadi (quiera Dios tener misericordia de él) y él empezó a hablarles en los mismos tópicos místicos que él hablaba a todo el mundo. Yo le pregunté si era apropiado hablarles de tales temas y él replicó: ¡Déjales que estén expuestos por una vez a esas enseñanzas "heréticas"! Yo también ahora encuentro incorrecto dividir a la gente en categorías y declarar a algunos incapaces de entender estos temas.
* * * * 
Esta quinta lectura fue  la última que Imam Jomeini pronunció sobre el tema, en un programa especial para la televisión iraní.

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