Menu

Del mismo modo, el jeque Mamad contó que en cierta ocasión el cadí Maulana Izzuddin, que era funcionario del sultán Kai-Khusro, construyó en Konia una mezquita y la asoció al nombre de Maulana; y como era hombre de grandes prendas y virtud , preguntó un día a Maulana:

-Toda la erudición que has aprendido tú la hemos estudiado nosotros en los mismos libros; pero lo que tú has “recibido” de ellos y lo que expresas está muy lejos de nuestro alcance, ¿qué puede significar esto?
Maulana respondió:

-Sí ,es verdad, pero nosotros hemos absorbido algo de una o dos páginas del Libro de la Sabiduría de Alá, que ya os han llegado a vosotros, y “es de la Gracia de Dios; Él se la otorga a quien quiere”.
Como dicen los versos:
 
La sabiduría de la estrella Zohal (Saturno)
No se iguala con nuestra penetración;
Y Utarid (Mercurio) y Zohal juntos
pueden impartir también conocimientos al hombre
Pero Dios nos ha otorgado la gracia
De una cualidad de espíritu;
Y nuestros seres están imbuidos
Del conocimiento de la Esperanza;
Así, la Ciencia de la sabiduría divina
Es nuestro único rumbo y esperanza.

Oído esto, el célebre cadí, abrumado , rompió a llorar.

Fuente: Idries Shah, Las cien historias de la sabiduría sufi, edición electrónica, pág. 16

0 comentarios:

Publicar un comentario

No se permite bajo ningún criterio el lenguaje ofensivo, comente con responsabilidad.

 
Top