Menu



La personalidad del Profeta del Islam

 por Alí Shariatí

Por Abdul Karim Huzman

Dr. Alí Shariatí. ALGUNAS DE LAS CARACTERÍSTICAS RESALTANTES DE LA PERSONALIDAD DEL PROFETA. 54 páginas. Traducido por R. Morales. Editorial Sohof (1991). Teherán, Irán.

Indudablemente, escribir sobre el profeta del islam resulta todo un reto, el cual consiste en expresarse de él sin restar ningún mérito, a su vez sin caer en una especie de idolatría. Tal como lo expresa textualmente Shariatí: “el mero hecho de opinar acerca del Profeta (PB) es extremadamente difícil e inspira inclusive pavor” (P. 9).
Tal hombre, fue capaz de cambiar el mundo, su humildad y capacidad de liderazgo que llevaron a un pueblo entero a construir la más grande de todas las civilizaciones, despertó a la gente del sueño impuesto de la ignorancia. La obediencia al Dios absoluto y la razón, lo llevarían a elevarse por encima de cualquier otro ser humano.

A pesar de todo esto, de tener a todo un pueblo a su mandato, en público y en privado su personalidad humilde resaltaba. En contraste con la aristocracia de la época, donde en toda Europa, Irán y en muchas partes del mundo, la nobleza se distinguía por una vida ostentosa, ropas y barbas largas, donde el valor estaba representado por la cantidad de caballos que se poseía y la exclusividad de montarlos. El profeta Muhammad (PB), incluso cuando iba a una batalla, cabalgaba en camello, y durante sus viajes lo hacía con un camello hembra o mula, en algunos casos un asno compartido con alguien más, un signo de poseer una condición social muy baja, inferior a cualquiera de los hombres que lideraba. Indudablemente, por su condición pudo es más de una ocasión sacar provecho económico de tal situación, sin embargo nunca lo hizo, su humilde morada sostenida por unas paredes de barro era prueba de ello.
¿De dónde es posible que vengan todas estas cualidades de un ser humano? Nuestro comportamiento, depende mayoritariamente del desarrollo de nuestras vidas, empezando desde el momento en que estamos en el vientre de nuestras madres, como lo explica muy bien Shariatí: la madre; el padre; la ideología, instituciones y cultura; la civilización; y el espíritu del periodo en que se vive, todo esto nos influenciara enormemente durante toda nuestra vida, con mayor importancia del primero hacia el último. Sin embargo, aquellos conocedores de la vida de nuestro Profeta (PB), no tuvo tanta influencia de estos factores de socialización como cualquier otra persona. Huérfano de padre y madre, viviendo en una península alejada culturalmente de las civilizaciones fuertes. Su pensamiento es totalmente independiente, influenciado únicamente por sus reflexiones y la guía del Altísimo (AS).
Otra de las grandes cualidades de nuestro profeta, es el acercamiento a las personas más pobres, aquellos que son totalmente ignorados por las sociedad entera, en nuestro Profeta (PB) no pasa desapercibido. “Aquí tenemos el Profeta, quien consideraba el besar las manos un signo de infidelidad, no obstante besó la mano de solamente dos personas: la mano de una dama, Fátima (A), y la mano de un jornalero” (P. 25).

Al respecto de su higiene. En el imaginario social, se suele cometer el error de considerar a una persona humilde, una persona sucia. Al igual que cualquier guerrero revolucionario que debe ser una persona mugrienta por la cantidad de batallas en las que participa. Sin embargo, este personaje que fue un revolucionario hasta la esencia de su ser, nunca utilizó una toalla dos veces durante toda su vida, de lo poco que el conservaba, un tercio lo gastaba en su aseo personal, quería ser agradable para Dios (AS), su familia y su compañeros.

Hasta el momento de su muerte, no olvido ningún detalle y pidió disculpas por sus faltas y si en algún momento le falló a alguien, debía enmendar su error. “Si yo he sido la causa de que alguien de ustedes haya sido injustamente castigado, tengo mi propia espalda para el látigo del desagravio. Si he denigrado a alguien, él debe de venir y proclamar mi falta ante esta congregación” (P. 45-46).  
Desde el momento de su llegada a este mundo hasta su partida, fue una persona excepcional, amada por todos los musulmanes y respetada por mucho más, su llegada cambió el mundo y es un ejemplo viviente sobre el ser musulmán, un ser humano sometido únicamente a la voluntad de Dios (AS).

Sobre el autor. Se debe considerar que Alí Shariatí (1933-1977), vivió su vida para el desarrollo del intelecto, consecuente con su discurso revolucionario y elevado al grado de mártir. 
Sobre el libro. Contiene una de las conferencias dadas por Shariatí, empezando por una reseña biográfica del autor y el contenido de la conferencia, al final contiene unas notas aclaratorias sobre algunos términos y suceso históricos para facilitar la comprensión. Se debe considerar que por ser un traducción se perderá parte de lo que se quiere dar a entender, algo que el lector deberá de comprender muy bien.   

0 comentarios:

Publicar un comentario

No se permite bajo ningún criterio el lenguaje ofensivo, comente con responsabilidad.

 
Top