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Mezquita Muhammad Rasullulah en Brasil, fotografía tomada de Flickr.


Por Sandra Fernández Del Amor
España
Licenciada en Traducción e Interpretación  en la modalidad de Francés y Árabe por la Universidad de Murcia, España, Dirección electrónica: sfdaa@hotmail.com

Resumen
Objetivo: Estudiar la influencia de la cultura árabe en España y América Latina, y Colombia, y de como en los últimos años ha habido un afianzamiento de la presencia musulmana y el porqué no vemos a lo ‘’árabe’’ como algo enriquecedor en la sociedad y porqué existe todavía un cierto temor o rechazo. 

Metodología: La cultura árabe nos ha influido mucho con el paso de los años a pesar de la escasa distancia geográfica que separa a los españoles de los países árabes, la distancia cultural es mucho más de lo que parece y al igual que en América Latina. Muchos musulmanes, aunque cristianizados, llegaron a México y al continente americano con los conquistadores españoles llevando con ellos sus tradiciones y sus culturas. Durante este proceso, las comunidades han sufrido ciertos cambios en su composición. Además de la heterogeneidad de los inmigrantes musulmanes al país, que en la actualidad se ha ampliado a diversos países de Asia, África e incluso Europa. Si bien no es posible hablar de conversiones en masa al Islam, dado que estos países siguen siendo de mayoría cristiana, estos representan un fenómeno en expansión.

Resultado: Se confirma que muchas de nuestras costumbres y tradiciones son productor directo de un pasado de dominio colonial musulmán.
Conclusiones: En la actualidad, las comunidades musulmanas existentes representan adaptaciones al contexto nacional y local por parte de inmigrantes y conversos. Estas se han preocupado por interpretar los problemas que comparten con otros colectivos sociales en América Latina y España, evidenciado con una creciente aparición en medios de comunicación y en la participación en colectivos y eventos interreligiosos entre otros.
Palabras clave: Cultura árabe, islam, islamismo, árabe, islamofobia, musulmán, mundo árabe. 


Introducción:
El pueblo español sigue negando o ignorando de quiénes y cómo son sus vecinos del Sur, su forma de vida y sus creencias y lleva con él todo lo tópico, producto directo de un pasado del dominio colonial y, por lo tanto, de desprecio.: “En España la obsesión para entrar en Europa ha paralizado el debate español durante ciento cincuenta años afirmaba el escritor arabista Goytisolo. ¿Somos o no europeos? ¿Por qué nuestra incorporación a Europa? Todo ello ha llevado a la negación de todo lo semita, de todo lo que nos podía ligar al mundo árabe. Ahora yo creo que tenemos que perder de una vez este complejo y asomarnos a otras culturas no europeas”. Pero ¿cuáles son los motivos de ese desprecio, negación o complejo? La incapacidad española de asumir su propia cultura y también al complejo de inferioridad. No hay que olvidar tampoco la larguísima historia de propaganda antijudía y antiárabe que se desató en España en el siglo XV y que permanece hasta hoy. “Lo árabe nunca se ha visto como algo enriquecedor, sino como algo peligroso y amenazante”.
El panorama colombiano resulta complejo por la existencia de una cultura dominante y de minorías que de una manera u otra han logrado resistir a la asimilación. En la actualidad, fenómenos religiosos emergentes, muchos de influencia foránea, han logrado asentarse en muchas ciudades. Así, nuevos movimientos pentecostales se desarrollan al lado de espiritualidades orientales y de reformulaciones de prácticas ancestrales. 

La presencia de comunidades musulmanas ha ido perfilándose, especialmente a partir de los últimos cuarenta años, como una de las realidades religiosas mejor consolidadas en términos de infraestructura y formación de sus fieles. La presencia contemporánea de musulmanes y con ellos el surgimiento de las primeras comunidades se relaciona con la llegada de los inmigrantes árabes que en distintos momentos desde finales del siglo XIX, han llegado al territorio colombiano.
Se distinguen las siguientes etapas migratorias luego de los conflictos políticos en los países de Medio Oriente: la violencia de los musulmanes contra los cristianos, liderada por un Imperio Otomano decadente que empujó a los árabes maronitas a tierras americanas; las migraciones de palestinos (especialmente después de la segunda guerra mundial y luego de la creación del Estado de Israel, en 1948) y las migraciones de libaneses en los años setenta, con el inicio de las hostilidades en dicho país. Los musulmanes que en escaso número arribaron inicialmente al territorio no encontraron unas condiciones propicias para la práctica de su religión. Por esta razón, la mayor parte de ellos se limitó a llevar su fe de manera privada y acaso, cuando las condiciones lo permitían. Su estadía en Colombia era vista como algo transitorio mientras lograban los recursos suficientes para establecerse cómodamente en su región de origen. La transmisión de sus valores religiosos y tradiciones culturales a sus descendientes resultó difícil debido a las influencias de la sociedad mayor, la falta de guías religiosos y la inexistencia de textos u otros materiales de estudio.

Metodología:
Los últimos años han significado el afianzamiento de la presencia musulmana, que además de aparecer en un mayor número de ciudades intermedias y hacer más heterogénea su población, logró una visibilidad creciente en medios de comunicación y ante el resto de la sociedad colombiana. Si bien ha habido un esfuerzo por parte de los grupos para mostrarse ante la opinión nacional, también es cierto que el interés por el Islam ha aumentado a partir de los hechos 11 de septiembre de 2001, o actualmente en los hechos ocurridos en Francia en el Charle Hebdó.

Resultados:
La existencia del mundo árabe es consecuencia de la conquista islámica, los conquistadores musulmanes extendieron fundamentalmente su religión, el Islam, aparte de la lengua y otros valores culturales. El Islam cuya creencia se basa en ‘Allah’ el único Dios y al que se pueden referir a él con 99 nombres distintos, como el misericordioso, el clemente, el sabio… y las 90 y pico formas distintas con las que se le puede llamar, es el creador del universo y es merecedor del calificativo perfección porque para los creyentes no hay nada más perfecto.  “La influencia de la cultura árabe en Hispanoamérica y en México en particular”. Este evento fue organizado por la embajada de México en Argelia en colaboración con el Instituto Cervantes de Argel, ante la presencia de eminentes intelectuales argelinos, especialistas de la cultura islámico-árabe e hispanoamericana, así como periodistas y estudiantes. Ahí se trataron temas de identidad y de las raíces de las civilizaciones.
 El conocimiento y la comprensión de nuestra historia y sus raíces es fundamental para comprender el futuro, apreciar nuestros valores culturales y orígenes poco conocidos como es la cultura árabe-islámica, que desde hace muchos siglos tuvo una influencia de extraordinaria riqueza en la cultura de Europa y especialmente en la España católica y en América. Las similitudes existentes entre los mexicanos y los argelinos, México recibió las culturas árabe-islámicas a través de España, recibió grandes aportaciones culturales y artísticas que, a partir del siglo XVI, se han fusionado con las culturas indígenas, formando un mestizaje e integrándose en un crisol arquitectónico, astronómico, artístico y cultural de gran valor. La civilización y la cultura árabe solamente se desarrollaba dentro de espacios urbanos, con un modelo de ciudad original, que hoy podemos observar reminiscencias en la cultura y riqueza arquitectónica mudéjar en Latinoamérica, especialmente en México, gracias al talento y la imaginación del arquitecto mexicano José Luis Ezquerra, quien nos “transporta a un pretérito espacial y temporal, a su “lejanía” que son verdaderos sueños, sus obras y hoteles construidos, como Las Hadas y otros lugares que recuerdan Las mil y una noches*.

*Las mil y una noches (en árabe, ألف ليلة وليلة Alf layla wa-layla) es una célebre recopilación medieval en lengua árabe de cuentos tradicionales del Oriente Medio, que utiliza en estos la técnica del relato enmarcado. El núcleo de estas historias está formado por un antiguo libro persa llamado Hazâr afsâna («mil leyendas»)

Muchos musulmanes, aunque cristianizados, llegaron a México y al continente americano con los conquistadores españoles trayendo sus tradiciones y sus culturas. EL profeta Mahoma pudo imponerse y crear un imperio muy poderoso gracias a sus prédicas religiosas, en las cuales enfatizaba sobre los valores del islam y donde señalaba que el hombre nació para ser libre, al contrario de otras civilizaciones decadentes de esa época y de otras, donde la esclavitud era institucionalizada.
Por lo tanto —dijo—, al convertirse al islamismo los españoles pasaban a ser hombres libres. El islam español significó una liberación política para los judíos y una liberación política y social para la mayoría de la población de origen cristiano.

En sólo diez años, el islam pudo transformar a un pueblo desunido y débil en un Estado fuerte y poderoso. Agregó que con esta fe plena en su “Destino Manifiesto”, los árabes conquistaron pueblos cultivados. No destruyeron sus culturas, tuvieron la inteligencia de aprender y nutrirse de ellos.
En México hay muchas manifestaciones culturales y artísticas, así como herencias de la lengua. Más de cinco mil vocablos forman parte de la lengua española, como las palabras almohada, aceituna, zapatos, etc. Hubo también la herencia de los números en matemáticas, así como influencias en la medicina. Menciono que la riqueza cultural de la convivencia y tolerancia entre las tres grandes religiones, cristiana, islámica y judía, influyó no solamente en la arquitectura, sino también en la orfebrería, joyería, la industria textil, la literatura, la música, la danza, la gastronomía y fueron los mudéjares quienes introdujeron en la cocina tradicional actual el uso de productos como los frutos secos y las especies en la carne del cordero, los pistachos en jengibre, la gallina a la miel, etc.
La revista Artes de México publicó una obra llamada “Arte Mudéjar”, la cual es un deleite de las manifestaciones mudéjares en México y en el continente americano, de lo que es, fue y sigue siendo hasta nuestros días, una marca española, y una marca de mestizaje o de hibridación cultural. Añadió que la arquitectura mudéjar historicista y ecléctica contemporánea es un verdadero estilo nacional, es un estilo que permanece en el tiempo y en el espacio, que desde la baja edad media ha influido hasta la transición de España a la modernidad. Dicho arte establece valores esenciales para un estilo urbanístico y con una técnica que ha logrado evadir y rebasar el academicismo y ha hecho sentir su influencia en toda Latinoamérica, donde la influencia se observa en la construcción del estilo mudéjar, así como en otras partes y construcciones en el estado de Puebla. El arte mudéjar fue un eslabón de la cultura árabe-islámica a la cultura cristiana, porque finalmente los musulmanes que serían derrotados, se quedaron por un largo tiempo en los reinos cristianos, especialmente en Castilla, lo que facilitó su asentamiento, sobre todo de artesanos y hombres de ciencia, quienes continuaron transmitiendo sus conocimientos porque de ellos dependía la economía de vastas regiones.
El arte mudéjar también se manifestó en un estilo propio de arte rural religioso y urbano de pequeñas poblaciones, es una expresión de carácter colectivo, pero sobre todo, un arte anónimo, que en su arquitectura utiliza materiales de la región, como el barro cocido y su albañilería tiene influencia románica.

Después del atentado terrorista contra las Torres Gemelas en Estados Unidos, en septiembre de 2001, se empezó a hablar de los islámicos, considerándoles como violentos. Al respecto, se enfatizó que ello fue una exageración dirigida contra los musulmanes. Argelia y México lucharon contra el mismo colonizador (Francia) y que existe una gran amistad entra ambos países en el siglo XIX.
La visita del que entonces fuera presidente de México, Luis Echeverría, realizó a Argelia en 1975, discutió con el difunto presidente argelino Houari Boumediene, la “Carta de derechos y deberes económicos de los Estados” para un nuevo orden de cooperación económica internacional, que fue aprobada por las Naciones Unidas en 1974, aunque nunca aplicada; pero que seguía vigente ante la presente crisis mundial. Los arquitectos islámicos que llegaron a México y a América Latina eran más bien artistas, creadores de modelos urbanos muy típicos y ciudades similares a la ciudad de Guanajuato, donde domina la cerámica árabe. La belleza de las casas islámicas es hacia adentro, no afuera. Las columnas de las casas, las bóvedas y la decoración son totalmente de estilo mudéjar y árabes. La herencia árabe-islámica presente en México y en los demás países de América Latina se refleja también por las similitudes existentes entre los mexicanos y argelinos, a ambos pueblos les gusta trabajar, vivir, comer y amar. México cuenta con una herencia árabe y berebere, tomando en consideración que muchos zuavos* formaron parte de las tropas francesas que hicieron la guerra a México en el siglo XIX, pero que una vez en México, no aceptaron seguir esa guerra y se quedaron definitivamente en este país, donde se casaron con mexicanas y aportaron ellos también mucho de su cultura y de sus tradiciones.

Zuavo es el nombre que se le dio a ciertos regimientos de infantería en el ejército francés a partir del año 1830. Originarios de Argelia, tanto el nombre como el uniforme distintivo de los zuavos se extendió por las fuerzas armadas de Estados Unidos de América, Estados Pontificios, España, Brasil y el Imperio otomano. Sirvieron en la mayoría de las campañas militares del ejército francés entre 1830 y 1962.

Continuará...

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