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Antes de nada, tenemos que saber que la decoración es esencial tanto en el mundo andalusí como en el arte islámico; pues el arte islámico invade toda la estructura de “x” edificio, incluso más que el arte occidente. Es por esto, porque el espectador occidental tiene que ser convergente y empezar a contemplar el arte oriental desde el punto de vista divino, ya que tenemos occidentes y orientales creen en diferentes dioses.

Pues bien, teniendo esto en cuenta, en el islam, todo está dirigido a dios pero de manera explicita e incognoscible. Por esto, el lenguaje y las formas recogidas en el arte forman parte del creyente. Por lo tanto, para reflejar su creencia, los musulmanes utilizan patrones decorativos superpuestos y de forma reiterada simétricamente que da un efecto armonioso y  dinámico. Esta repetición digamos que es para  ellos una alegoría de la eternidad y la vida infinita, así como una forma de plasmar la mutabilidad del universo hacia Dios. Un único dios en su multiplicidad y omnipresente.

En cuanto a la estilización, El arte islámico, a diferencia del occidental, no imita la naturaleza. El musulmán piensa que imitarla con fidelidad es un acto de impiedad que lo enfrenta a Dios, el único Creador. Así, se produce la estilización de los motivos vegetales.

Los elementos formales que la componen son la caligrafía, los motivos geométricos, y los figurativos. La caligrafía es el arte de la escritura bella. Es a través de esta por la que se manifiesta la palabra de dios dándola forma. Puede ser de dos tipos: iconográfica u ornamental. He aquí un ejemplo:

La geometría también es muy importante. A través de ella se representa la indivisibilidad de Dios, en la cual la forma perfecta es el círculo que se utiliza como patrón para crear una cadena con otros motivos. Se trata de un arte más intelectual que emocional, de base matemática. También podemos encontrar estrellas entrelazadas.

Otro motivo, los elementos figurativos. Se dice que están prohibidos según el Corán porque se considera un insulto a Dios, pero según esta fuente, no es cierto, ya que se pueden apreciar en las obras de carácter civil como los libros. Sin embargo, sí que están ausentes en los edificios.

Y por último, los importantes elementos de la luz y el agua; pues aunque no sean motivos ornamentales, contienen una gran importancia. La luz representa la divinidad de dios en forma de luminosidad, mientras que el agua es un complemento básico de la arquitectura islámica. Además, a su valor ritual y simbólico se une su función refrescante. La luz sirve tanto para modificar los elementos decorativos como para crear otras formas ornamentales. Ambos incrementan el dinamismo de la decoración y aumentan el impacto visual del edificio. De hecho, el agua es sinónimo según la cultura islámica de purificación, riqueza, vida ligada a la creación del ser humano, paz, poder, eternidad y seguridad. Como por ejemplo, los baños y las fuentes.

Fotografía de Yves Remedios

Más artículos en: https://jonnir.wordpress.com

Sitografía:

http://clio.rediris.es/fichas/arteislam/islam1.htm [Consultado el 8/5/2015]


http://www.legadoandalusi.es/fundacion/principal/historia-alandalus/arte-arquitectura [Consultado el 8/5/2015]

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/ies_boabdil/departamentos/artalanda.htm [Consultado el 8/5/2015]

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