Menu



Luis Cardoza y Aragón es uno de los prosistas y poetas centroamericanos -guatemalteco- más importantes del siglo XX y al igual que otros grandes escritores hispanoamericanos -Borges, Lorca, Darío, Gala y otros-, demostró algún interés en la tradición literaria del Oriente Medio, a tal grado que escribió un pequeño ensayo entre 1926 y 1927, publicado después en forma de opúsculo, titulado «Fez la ciudad santa de los árabes».  Ya de por sí  el titulo genera una sombra de ambigüedad, aunque en nuestra opinión así como en «Guatemala las líneas de su mano» no hay duda de la profunda belleza de la prosa de Aragón. Pero veamos cómo en por lo menos dos ejes hay grandes dosis de especulación y muy pocas de realidad en el ensayo escrito por el autor centroamericano.

1-El arte árabe como sinónimo de arte islámico

El Mundo Islámico es como una gran constelación, y lo árabe es como una estrella dentro de la misma, de hecho solo el dieciocho por ciento de los musulmanes son árabes. Pero existe toda esa confusión que equipara todo lo árabe -cultura, arte, lengua, raza, fe, etc. - con lo islámico, que es mucho más amplio y rico en todos los sentidos. Hay que acordarse aquí como señalamos arriba, que el mismo título del ensayo enfatiza el carácter árabe de Fez 
-que de árabe a lo sumo tendrá el idioma y la fe- algo cuestionable pues como sucede en buena parte de Marruecos lo predominante es lo bereber.

Dice Cardoza:
 
Religiones, poesía instintiva, en los árabes estos temas se han sintetizado hasta       darnos los mismos ritmos admirables, divinos ya sea en un Kheyam, Hafitz, etc.

Ni Khayyam ni Hafez son árabes, sino dos de los poetas más grandes de la tradición literaria persa, y la poesía instintiva como dice Aragón no es particular de los árabes.

El arte árabe en general no es representativo del arte islámico, de hecho lo que Cardoza define como un arte lleno de composiciones y descomposiciones geométricas no fue desarrollado en el Mundo Islámico por los árabes sino en gran medida por persas e indios.

Dice por ejemplo Titus Burckhardt y otras fuentes que el arte islámico se nutrió fundamentalmente del arte que existía fuera del espacio geográfico de Arabia.

2-Establecer lo particular como regla general

No sabemos cómo un autor de la talla de Aragón pudo caer en semejante error. Obviamente la experiencia de Cardoza en Fez, es una crónica espectacular de un pequeño fragmento del la cultura y civilización que originó el Islam, en ella hay sin duda trazos de esa cultura -la islámica-, pero no puede señalarse que todo lo que Cardoza vio en Fez es reflejo fiel del Islam. Por ejemplo nuestro autor cita algunos ejemplos de torturas y barbaries que toma como características de la religión del gran poeta que en su opinión era Mahoma, dice por ejemplo:

La mujer árabe es tal vez la más infiel, hasta por causas naturales, dada la organización despótica de la sociedad mahometana.

Hay que abrir un enorme signo de interrogación a partir de esta frase, qué significa el que las mujeres árabes sean en la opinión de Aragón infieles «hasta por causas naturales» y obviamente eso de organización despótica mahometana, que a lo sumo será la de Fez. También algunos de los biógrafos occidentales e islamólogos contemporáneos más importantes -Armstrong, Kung, Tamayo, Corbin, etc- no señalan nada que nos haga pensar en ese carácter poético de Muhammad -Mahoma como lo llama Cardoza-  

A esto hay que sumarle citas como esta:

La crueldad en ellos es algo inimaginable. La imaginación oriental se complace desde hace siglos en inventar sutiles procedimientos de tortura

También es frecuente encontrar en el texto citas entrecomilladas del profeta Muhammad, documentos y otros escritos de los que no existe rastro alguno, no sabemos si en el manuscrito original estarán las fuentes originales, sin embargo en esta edición preparada por la Editorial de la Universidad de San Carlos de Guatemala no aparecen por ningún lado.

Luego el texto también dedica un pasaje a la vida de los judíos en la ciudad, cosa que es más de los mismo.

A pesar de todo, el texto cumple con algunos de los fines literarios, pues la técnica es depurada, el lenguaje es florido y lleno de hermosas metáforas. También dice algunas cosas ciertas sobre la realidad actual de algunas sociedades musulmanas: atraso, nulo acceso a la educación, fanatismo, la mujer como ciudadano de segunda clase -véase el ejemplo del Reino Saudita y del ISIS- .

Bibliografía:

1-Fez ciudad santa de los árabes, Luis Cardoza y Aragón, Editorial Universitaria, Universidad San Carlos de Guatemala, 2002.

2-Introducción al arte islámico, Titus Burckhardt, Los pequeños libros de la sabiduría, 2014, Palma, España.

3-Arte Islámico, Concepción Gil Porras, Creaciones Vincent Gabrielle, Madrid, España.

0 comentarios:

Publicar un comentario

No se permite bajo ningún criterio el lenguaje ofensivo, comente con responsabilidad.

 
Top