Salvar al líder por Hassan Talib (El Salvador)



¡Eureka! Al fin había terminado lo que con dinero y sacrificios, me llevó años, por no decir décadas construir. Sí, había construída una máquina portátil del tiempo, que podía transportar grandes objetos. Siendo ya de madrugada, salto los muros de el aeropuerto militar, subo en un caza viejo, verifico que esté lleno de municiones y gasolina. Elijo la fecha del calendario lunar: 1 de Muharran del 61 (D.H.); enciendo motores, marco ubicación a Karbalá y vuelo hasta alcanzar buena altura. La máquina del tiempo me lleva a ese año y, solo yo, logro llegar con suficiente munición. Disparo al ejército de Yazid y los derribo a todos, salvo al Imám Hussein (a.s.) y a sus compañeros (a.s.), luego trato de seleccionar la fecha futura pero comienzo a desaparecer. Empiezo a desaparecer. Mi martirio fue un éxito y quizás nadie nunca lo sabrá.

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