Palestina en el corazón de la Humanidad por Fernando Acosta Riveros


Danilo Posada Mejía, estudiante de bachillerato en la ciudad de Manizales, Colombia, preguntó a su profesor de Literatura: ¿Por qué todas las semanas se matan israelíes y palestinos? En la casa de Danilo se escuchan noticias, se compran y se leen ejemplares de los diarios La Patria y El Espectador, así como el semanario Voz. En esos medios y también en canales de televisión se habla de Palestina y el conflicto con el Estado sionista israelí, vigente hace siete décadas.

  El profesor Jaime Jaramillo recuerda a Danilo y sus demás alumnos que el conflicto entre los palestinos y los ocupantes israelíes es una historia larga, también reciente y vigente. Porque en mayo de 1948 las autoridades británicas en representación de la “comunidad internacional” pidieron permiso a Palestina para albergar a los israelíes que no tenían una patria para vivir.
  Palestina e Israel tienen antecedentes y contextos necesarios para acercarnos sin prejuicios y con conocimientos a las noticias y artículos que se publican sobre la región de Oriente Medio, explicaba el profesor a los jóvenes colombianos que viven en el departamento de Caldas donde existe un municipio llamado Palestina, que fue fundado en octubre de 1855 y desde entonces recuerda a los colombianos la tierra donde nació el profeta Jesús (P).
  Jaime Jaramillo Beltrán recordó en las aulas que Palestina comprendía el territorio ubicado entre el Río Jordán y el Mar Mediterráneo. Perteneció al Imperio Otomamo y ha sido considerada una nación sagrada para Judíos, Cristianos y Musulmanes.

  Hace 70 años, desde la guerra de 1948, Palestina ha sido invadida por los Sionistas quienes han logrado el apoyo de gobiernos imperialistas como los de Estados Unidos y el Reino Unido, además de empresarios y operadores financieros de varias naciones en todos los continentes. De igual manera se han opuesto al Sionismo y en solidaridad con Palestina, autoridades progresistas de naciones africanas, asiáticas, europeas y de nuestra América, como los dirigentes, militantes y simpatizantes de movimientos sociales y políticos de liberación nacional. Por ejemplo, la Revolución Cubana, desde su triunfo en 1959 ha defendido en foros internacionales y con apoyo económico y médico al pueblo de Palestina.

  En los países de nuestra América a partir de la década de 1960 circularon traducciones de los discursos de Yaser Arafat y otros fundadores de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). A quienes pertenecen a dichas generaciones en México, Colombia, Perú, Venezuela y Cuba, son o fueron testigos de la fundación de Comités de Solidaridad con Palestina, desde Ciudad Juárez hasta Montevideo en el sur de la Patria Grande.

  En un mes de Mayo, como este de 2018, que coincide con el Ramadán del Mundo Musulmán, año 1439, comenzó la Nakba para los palestinos. Nakba es equivalente a catástrofe nacional, destrucción y tragedia.

   Es cierto que representantes palestinos e israelíes acordaron un proyecto de paz en Oslo, Noruega, durante el año 1993. También es verdad que tanto el gobierno sionista de Israel, como su principal patrocinador él y los gobiernos de Estados Unidos, han incumplido dichos acuerdos mientras continúan otros 25 años de crímenes e intimidaciones contra el pueblo Palestino hasta el presente mes de Mayo de 2018.

  Veintiséis años después de que se enfrentaran los ejércitos de las repúblicas árabes de Egipto y Siria, así como del reinado de Jordania al Sionismo Israelí (5 a 11 de junio de 1967), se hablaba en los medios de comunicación occidentales sobre el Fin del Conflicto en Oriente Medio. Transcurrieron otros 25 años y la tensión en Oriente Medio aumenta. Los crímenes de las tropas israelíes contra la población palestina han sido denunciados incluso por judíos ortodoxos en Nueva York.

  En años recientes el bachiller colombiano Danilo Posada Mejía y su profesor Jaime Jaramillo Beltrán se enteraron de asuntos como los siguientes: Una joven palestina fue asesinada en 2015 cuando se resistió a un militar judío que le quería arrebatar el hiyab, el velo islámico que con orgullo y dignidad portan las mujeres musulmanas; incursiones militares reiteradas y ataques de sionistas y judíos a la Mezquita de Al-Aqsa en la Ciudad de Jerusalén (Al-Quds).

  Los crímenes de genocidio contra Palestina continuaron en 2016 y 2017, sobre todo ante las protestas de la población contra la decisión imperialista del presidente estadounidense Donal Trump de trasladar desde Tel Aviv la embajada de su país hasta Jerusalén (Al-Quds). Por medio de artimañas y promesas de ayudas a los gobiernos dependientes del imperialismo como los de Guatemala y Paraguay se les invitó a realizar afrentas similares contra los palestinos y la humanidad.

 En este mes de Ramadán cuando los musulmanes pedimos a Dios, el Creador, por la Justicia en todo el Mundo, el caso de Palestina está presente en nuestras mentes y corazones. Cumplimos hoy también con la invitación realizada por el Imam Ruhollah Musaví Jomeini (Que Dios esté complacido con él) hace casi 40 años de participar en las jornadas mundiales por el Día de Al-Quds (Jerusalén) y la Causa Palestina.


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