Cartas a Reyes y Reinas: Un Mensaje de Paz y una Palabra de Advertencia Por: Charles Upton, Director Ejecutivo de la Fundación Los Pactos del Profeta



“Él les saca de las tinieblas hacia la Luz” (Corán, 2:257)

Ya hace seis años que con la auspiciosa llegada de los Pactos del Profeta resurgieron repentinamente, después de permanecer latentes durante décadas y en silencio durante siglos, promesas de paz, justicia y misericordia, las que continúan extendiéndose por todo el mundo como un toque de clarín. Se presentaron como una erupción volcánica, iluminaron el cielo nocturno como un meteorito místico y sacudieron el mundo del Islam como un terremoto. Esos Pactos del Profeta ya no pueden ser ignorados más de lo que uno puede ignorar un tornado, un tsunami, un huracán o una avalancha. Aunque puedan ser un desastre natural para los islamistas extremistas y los islamófobos, son el amanecer de un nuevo día para todos los creyentes en Dios, tanto los musulmanes como los del Pueblo del Libro.

Desde su publicación en 2013, Los Pactos del Profeta Muhammad con los Cristianos del Mundo han sido traducidos y publicados en español, italiano, árabe e indonesio. Los Seis Pactos han sido publicados en más de una docena de idiomas y han inspirado casi mil artículos, docenas de estudios revisados por colegas, una enciclopedia en tres volúmenes titulada “Islam and the People of the Book” (El Islam y el Pueblo del Libro), decenas de discursos, conferencias y presentaciones de una hermandad de activistas académicos, varias tesis de maestría y disertaciones doctorales, más de cien videos, un documental, una obra de teatro, una exposición permanente en un museo bajo el lema “Musulmanes con cristianos y judíos: Acuerdos y Coexistencia,” así como una segunda exposición portátil, “Cartas a Reyes y Reinas: Un Mensaje de ¨Paz y Una Palabra de Advertencia.”

La exposición en cuestión, tiene lugar este año desde el 2 al 4 de agosto en el Jalsa Salana Hadeeqatul Mahdi (reunión anual formal de la comunidad musulmana Ahmadiyya) en Oakland Farm, ubicado en la localidad de Alton en el condado de Hampshire (Reino Unido). Fue organizada por el Departamento de Difusión Nacional de la Comunidad Ahmadiyya en el Reino Unido y su dirección corrió a cargo del Sr. Ibrahim Ikhlaf. Se trata de una de las muchas exhibiciones presentadas en la convención musulmana más grande de Gran Bretaña que incluye la exposición de la Sábana Santa de Turín, la exposición de Jesús en la India y la exposición del Corán. Pudieron observarlas muchos de los cuarenta mil asistentes, entre los que se contaban un gran contingente de líderes no musulmanes, diplomáticos, políticos y clérigos. La exposición “Cartas a Reyes y Reinas: Un Mensaje de Paz y una Palabra de Advertencia” se hizo eco de la pregunta en el corazón de la Jalsa 2019: “¿El Islam es una religión que promueve el terror o la paz?” Lo expuesto no podría haber respondido mejor a la pregunta retórica, basándose en “Los Pactos del Profeta con los Cristianos del Mundo” de John Andrew Morrow. Por medio del propio Mensajero de Dios se demostró que el Islam es una religión de paz.

“Cartas a Reyes y Reinas” contiene una introducción al Islam y las cartas del Profeta. Reproduce la correspondencia del Mensajero de Dios con Heraclio, Emperador de Roma y gobernador de Gassán y Yamamah. Proporciona una comprensión clara, concisa y correcta de jizyah, el impuesto que se aplica al Pueblo del Libro, señalándose que, como un acto de misericordia, resultaba más bajo que el pagado por los musulmanes. También se observa que cuando algunas personas se veían agobiadas por el jizyah, el segundo Califa ―Omar― requirió que fueran liberadas del mismo, citando palabras que él había escuchado del Profeta: “El que causa dolor a la gente de este mundo, será castigado por Dios el Día de la Resurrección.” Y aunque algunos musulmanes y no musulmanes pueden dudar de la autenticidad de los Pactos del Profeta, el hecho es que fueron reconocidos y honrados por el Califa Omar, quien escribió en su testamento: “Aconsejo al Califa que me suceda que trate a los ciudadanos no musulmanes del Estado islámico con extrema compasión y amabilidad. Que cumpla los tratados concertados con ellos y que se los proteja. Que combata a sus enemigos en su nombre y no les imponga una carga de responsabilidad que esté más allá de su capacidad.” Estas palabras son un resumen y una síntesis de los Pactos del Profeta Muhammad y una confirmación de su naturaleza genuina.

El significado, las implicaciones y las aplicaciones de los Pactos del Profeta se discuten en una sección titulada: “¿Qué nos Dicen las Cartas?” La sección titulada “Los Pactos del Profeta Muhammad” enfatiza que las atrocidades cometidas por Daesh y otros grupos terroristas no tienen cabida en el Islam, pues eso es lo demuestran los tratados de paz y amistad que el Mensajero de Dios concluyó con cristianos y judíos. Como establece la exposición, “No hay mejor reprensión a tales acciones, cometidas en el nombre del Santo Mensajero de Dios, que los decretos que él pronunció con sus labios y fueron escritos por orden suya.” La negativa del emperador persa Cosroes a aceptar el Pacto de Paz ofrecido por el Profeta Muhammad selló su destino.

La exposición también presenta de manera destacada la Constitución de Medina. Se cita al Dr. Craig Considine ―erudito católico de la Universidad de Rice―, quien da testimonio que “más de 1.000 años antes de la Constitución de los Estados Unidos, el Profeta Muhammad y sus seguidores idearon la Constitución de Medina, un documento que creó una sociedad libre y justa para los musulmanes, los judíos y los paganos.” Se ocupa del contexto, características especiales y autenticidad de la misma, lo cual proporciona cláusulas clave que abordan la igualdad entre musulmanes y judíos, la libertad religiosa, la alianza entre musulmanes y judíos, el compromiso de promover la generosidad y el hecho de que el documento posee sanción divina.

También se presta especial atención a la Alianza con los Monjes del Monasterio de Santa Catalina, examinándose el contexto histórico y las copias que se conservan. Todo un panel, dedicado a cuestiones de autenticidad, desacredita definitivamente las afirmaciones de que se trataba de una invención cristiana. Se estableció que el documento fue autentificado a través de los siglos, confirmado en fuentes islámicas primitivas, atestiguado por prominentes Compañeros del Profeta y fechado correctamente. Y para rematar, la exposición incluye réplicas a tamaño completo de varios pactos del Profeta (con los cristianos) de Creta, del Monasterio de Santa Catalina y del Monasterio de Simonos Petra.

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